Devil's Third cierra sus servidores en diciembre

Increíble, lo sé. Yo también pensé que Devil’s Third duraría para siempre, más aún en su vertiente online. Para mi era algo tan básico como que el sol da luz y la gravedad me mantiene pegado al suelo. Pero por lo visto me equivoqué. Los servidores de la última ida de olla obra de Tomonobu Itagaki cerrarán definitivamente en diciembre.

El juego de acción en tercera persona salió en Inglaterra en agosto del año pasado y llegó a tierras norteamericanas cuatro meses más tarde. Un año más tarde de salir a la venta sus servidores cierran. La venta de Huevos Dorados -no es ninguna broma- se cerrará también el próximo 27 de junio.

Devil's Third cierra sus servidores en diciembre

Erotismo sutil.

Inexplicablemente no ha funcionado bien el hermoso despropósito jugable y técnico que es Devil’s Third. Casi ha llegado a ser juego de culto por lo terrible que es pero, lamentablemente, incluso en eso ha fallado. El juego nunca estuvo desprovisto de polémica y controversia, siendo justos.

Un desarrollo que se alargó durante años, cambios conceptuales continuos, cambios de plataforma, Tomonobu Itagaki… Todo elementos nocivos en la creación y desarrollo de un videojuego. Devil’s Third ha sido un tren sin frenos desde prácticamente su concepción. Su creador pertenece ya a las viejas glorias del sector que o no han sabido adaptarse o están realmente locos.

Devil's Third cierra sus servidores en diciembre

Buenas gráficas.

Uno ve Devil’s Third en movimiento en pleno 2015 y se queda pasmado. Es difícil imaginar cómo es posible que tal aberración salga a la venta e incluso que tenga modo online. Luego aparece Itagaki y dice que mejor juguemos con mando, el tema de adaptar el control principal de una consola a su juego se les escapa de las manos. Más tarde llega la noticia de que el multijugador del título será Free to Play en Steam y arqueas una ceja, no sabes por dónde van los tiros.

Un consenso mundial de la crítica termina por dar fe de lo evidente, Devil’s Third es una mierda- un atentado jugable y estético. Así que ¡sorpresa! Adiós a lo último que le quedaba de vida al juego. No sé si hay alguien todavía jugando, no me cabe en la cabeza por qué alguien lo haría pero, si es así, lo siento mucho por ti, amigo mío.