DiRT Rally - Análisis Playstation 4

DiRT Rally es como esa pareja que te molesta y saca lo peor de ti, pero que no puedes estar sin ella. Pero, ¿por qué establecemos dicho símil? Tan sencillo como que el juego es un simulador casi perfecto de rallys, en el cual un mínimo fallo desembocará pérdidas infinitas de segundos, por lo que requiere de una perfección milimétrica. Ahora bien, cuando todo sale bien, la sensación de creerte Sebastian Loeb no la quita nadie, y para los amantes de la conducción, es un título obligatorio.

Para hablar de un juego de conducción hay que establecer si es un simulador o un arcade. Claramente, el título de Codemasters pertenece al primero, y de qué manera lo consigue. La sensación de estar en un rally es absoluta, desde el principio hasta el final. Todo ello se consigue con una dificultad endiablada: un fallo condenará el resto de la etapa y condicionará el subirse al podio, o bien, quedarse con las ganas de ello. Por lo tanto, a veces resulta frustrante y no recomendado para aquellos que tengan poca paciencia o que les guste “ganar fácil”.

 DiRT Rally - Análisis Playstation 4

Dispondremos de casi una treintena de vehículos

El estar dentro de un Rally implica que hay que saber bastante de conducción y de mecánica para determinar la configuración del vehículo dependiendo de qué etapa toque conducir. Por ejemplo, en una etapa nevada será mejor configurar el coche con una suspensión más dura para evitar que se vaya y “culee”.

Además, para cuajar mejor los derrapes, será siempre mejor un coche de tracción trasera que uno a las 4 ruedas o que ejerza la fuerza en las ruedas delanteras. Todos estos detalles son fundamentales para determinar el éxito o el fracaso en el juego.

La jugabilidad del título, por tanto, roza la perfección. Cada coche requiere un estilo de conducción determinado y arriesgar implica fallar o acertar de pleno. Los derrapes, giros, aceleraciones etc. están perfectamente logrados y parece que de verdad somos nosotros quien conducimos los coches. Aquí reside la dificultad, en saber cómo conducir cada vehículo para no fallar. La vibración del mando impulsa esta sensación y da bastante juego a la hora de conducir.

Los modos de juegos no sobran, pero tampoco faltan. Dentro de lo que es “la historia” del juego, llamada Trayectoria Profesional, tenemos varias opciones a elegir. Primero, el modo Campeonato, que será en el que probablemente más tiempo empleemos.

Aquí podremos elegir entre lo que es el Rally “al uso”, es decir, con varias etapas, basándose en los mejores tiempos, etc, luego el Rallycross, que consiste en pruebas en asfalto donde nos mediremos a otros rivales cara a cara, y después otra modalidad llamada Hillclimb, que consistirá en ascender montañas sobre asfalto lo más rápido posible.

Después, podremos trastear en nuestro Garaje y con nuestro Equipo de Ingenieros. El garaje sirve, como su nombre indica, para comprar coches que después emplearemos en las pruebas más exigentes. La cantidad de estos a elegir no es nada corta: existe un amplio rango de posibilidades, desde coches más clásicos (años 60/70) hasta más modernos (2000/2010), pasando por otros más específicos como los F2 o los de Rally Cross. En total se podrán conducir 39 coches en las diferentes pruebas que se nos plantean.

Los ingenieros ayudarán a mejorar nuestro rendimiento sobre el coche durante las diferentes pruebas en las que vayamos participando, y cuanto más corramos con ellos, más ventajas desbloquearemos que nos permitirán rodar aún mejor. Pero cuidado con su coste… a veces puede ser excesivo.

 DiRT Rally - Análisis Playstation 4

Los escenarios varían: desde grava, pasando por asfalto hasta llegar a nieve

Sin embargo, estas tareas serán exclusivas para un único jugador, pero también existe una variante competitiva que no está del todo mal enfocada pero quizá le falte algo. Primeramente, disponemos de una serie de pruebas online donde nos mediremos a cronos de nuestros rivales y divididas en pruebas Diarias, Semanales y Mensuales. Este modo se llama Modo Online y ofrecerá recompensas monetarias al que decida embaucarse en ellos. Después existe la modalidad Jugador contra Jugador que consistirá en pruebas Rally Cross para batirse cara a cara con gente a lo largo del globo. A pesar de tener estas modalidades, nos habría gustado quizá algo más.

Otra cosa que tampoco nos ha gustado demasiado ha sido la escasa cantidad de circuitos disponibles. Las localizaciones son reales y en dichos lugares se disputan las pruebas más exigentes de los rallys, pero han quedado bastantes en el tintero como por ejemplo Argentina, Portugal o España. Además, la mayoría de los circuitos son los mismos solo que conducidos al revés, por lo que no deja de ser lo mismo. Todavía más escasos son los circuitos de Rally Cross o Hillclimb, que se cuentan con apenas los dedos de una mano…

La última pega que se puede achacar a DiRT Rally son los gráficos. Para obtener una mejor calidad de juego se ha tenido que sacrificar el apartado visual, pero esto no quiere decir que sea malo. De hecho, las físicas de las trazadas en las que nos movemos pintan muy reales: la grava y la nieve saltan conforme circulamos por ellas, al igual que las marcas de los neumáticos se quedan impregnadas en el asfalto. Sin embargo, el escenario y la calidad de los coches no es la mejor, pero no deja de ser un detalle pequeño.

Todo esto no tapa la magnificencia de DiRT Rally. Su endiablada dificultad no es apta para todos, especialmente para aquellos a los que no les guste especialmente el género de la conducción. Ahora bien, si estás preparado para un reto, amas la velocidad y, concretamente, los rallys, DiRT es tu juego.

DiRT Rally - Análisis Playstation 4
La sensación de realismo es únicaLa cantidad de vehículos es envidiable, y todos realesLa dificultad no se puede elegir, pero requerirá de nuestras mejores habilidades
Los gráficos podrían ser algo mejoresLa cantidad de escenarios se queda algo escasa
9Nota Final
Jugabilidad9
Gráficos7
Sonido8
Innovación8
Puntuación de los lectores 3 Votos
6.5