Dragon Ball Xenoverse 2 muestra las transformaciones de los avatares

Poco a poco Dragon Ball Xenoverse 2 va mostrándonos las novedades que le harán diferenciarse de su anterior entrega más allá de tener un número en el nombre. En esta ocasión, Bandai Namco Entertainment ha querido centrarse con su último vídeo en los personajes personalizados y las transformaciones de éstos.

Aquellos que jugarais al primer Xenoverse recordaréis que solamente los saiyan tenían la posibilidad de cambiar de forma en plena pelea, algo que se corrigió posteriormente mediante DLC añadiendo la técnica de Desbloquear potencial a todas las razas. No obstante, se ve que en Dimps han recibido bastantes críticas por esta marginación inicial, por lo que en Xenoverse 2 todos los avatares podrán transformarse.

Anteriormente ya se había desvelado que los saiyans iban a poder alcanzar la forma de Super Saiyan 3, mientras que la raza de Freezer iban a tener en su poder la transformación dorada de la película de La resurrección de F y los Majin la forma de pequeño Bu. A parte de éstas ya conocidas, se ha mostrado la nueva transformación de los namekianos, quienes podrán volverse gigantes al igual que Piccolo y Slug. ¿Y qué pasa con los humanos? Pues se llevan la peor parte, ya que su transformación simplemente consistirá en subirse a una nube Kinton y sacar el Bastón Mágico de Goku, algo que de primeras no pinta precisamente espectacular, aunque esperemos que a la hora de jugar veamos una mejora considerable.

A parte de las transformaciones, el vídeo deja ver algunas de las novedades desveladas durante los últimos días, como la incorporación del androide Nº 16, Cell y Bardock Xeno o las distintas bolas de ki que podremos equipar a nuestros personajes.

Dragon Ball Xenoverse 2 estará disponible el 28 de octubre en PlayStation 4, Xbox One y en PC vía Steam. Además, os recordamos que las consolas recibirán una edición coleccionista que incluye una figura de Goku junto a la guía del Patrullero del Tiempo, por lo que si queréis que el saiyan vigile vuestras estanterías no os durmáis en los laureles.