La piratería, ese mundo de hipocresía y falsedad.

Desde que empecé esta sección en Guiltybit, siempre me ha costado un poco pensar sobre qué voy a hablar en el siguiente artículo, pero en ocasiones el día a día te muestra de que debes hablar. En esta ocasión será de algo que puede que no queramos ver, pero que es una parte importante del mundo del videojuego, la piratería.

Hace unas semanas fui a una tienda de informática a comprar una webcam y cuando iba a pagar, un chico que estaba antes que yo pidió unos DVDs grabables de doble capa de esa marca tan conocida que empieza por V. No hacía falta ser un lumbreras para darse cuenta de para qué lo quería, pero por si me quedaba la menor duda, se puso a hablar con el dependiente. Y hablaron del E3 y de como iban a llegar una buena remesa de juegos nuevos para copiar en esos discos. Y eso precisamente me hizo reflexionar sobre la piratería y…¿sabéis qué? Tuve sentimientos encontrados.

Por un lado, mostré mi desprecio con ciertos gestos ante la caradura y poco respeto por este hobby que tenían esa pareja de individuos. Pero por otro, he de reconocer que al menos eran honestos y no unos falsos e hipócritas.

Desde hace unos meses veo la vida con otros ojos gracias a mi pareja y puede que porque ella me mostrase lo que de verdad es la honestidad y la sinceridad, ahora tenga esta reflexión que tal vez antes, con mi mente menos abierta, no hubiese tenido tan claramente.

Y es que este mundo de la piratería esta llenos de mentiras y falsedades. La gente en este país es muy dada a tratar siempre de quedar bien y ojo, eso es algo en lo que me incluyo. Siempre tratamos de justificar lo injustificable y no quedar mal en el proceso y este es un buen ejemplo de ello.

Para mi la piratería existe por una cuestión de gustos y de cariño. La persona que se baja un juego de cualquier web y para cualquier plataforma es alguien a quien en el fondo le gusta jugar, pero no le gustan ni los videojuegos ni s umundillo. Cuántas veces no habremos leído en diferentes páginas a gente preguntando si el Uncharted está para bajar en PC o si el Gears of War 4 ha salido ya, para poder copiarlo.

¡Nos van a usar para el Homebrew! (ya, ya)

Precisamente por esa cuestión de gustos, llega la primera de las falsedades. Cuantas veces no hemos visto comentarios de gente echando pestes de los que piratean videojuegos, pero que en su casa tienen una torre de DVDs y CDs con sus películas y música favoritas. Seguramente para otra persona el piratear un juego no es algo que le parezca mal y a lo mejor una película si, por sus gustos, pero independientemente de los mismos, hay que ser consecuentes y si vamos a quejarnos de la piratería, hagámoslo bien y quejémonos de todo y no solo de lo que nos interese.

Por otro lado, tenemos algo peor, la gente que justifica la piratería con comentarios a cada cual más absurdo. El primer ejemplo que tenemos es el de “los videojuegos son cultura y la cultura debería ser gratuita” Ya claro, es que los desarrolladores no tienen derecho a comer. El segundo, “es que los videojuegos son muy caros” Amigo, esto es un ocio, no un artículo de primera necesidad que debes comprar si o si. Y por último mi favorito; “los que hacen videojuegos cobran mucho y no me da la gana de pagarles su Ferrari” Vale, es verdad que algunos están forrados a costa de sangrarnos, pero justificar la piratería así, vamos…

De la misma manera, la industria debería mostrar también algo de sinceridad y honestidad. Deberían entonar un mea culpa, porque no puede ser que para tratar de combatir la piratería se fastidie sistemáticamente a los usuarios legales (sobre todo en PC) con medidas anticopia, que se saltan los piratas a la torera y que al que se ha comprado el juego no le da más que quebraderos de cabeza. Es más, por su culpa dan ganas de piratear determinados títulos. De la misma manera, deberían plantearse que la gallina de los huevos de oro la pueden matar si abusan de ella de manera constante. No es admisible que una jugador que demuestra su pasión y confianza en esta industria dándole su dinero por una copia de su título favorito, tenga que soportar DLCs cada vez más inadmisibles, con precios abusivos y en algunos casos incluidos dentro del propio disco y que en cambio un pirata que no gasta más de 3 euros en un juego nuevo, tenga a su disposición todos y cada uno de esos contenidos extra totalmente desbloqueados y gratis.

En definitiva, al mundo del videojuego le falta sinceridad con respecto a este tema, parece un tabú que nadie quiere tocar, del que nadie quiere hablar y sobre todo del que nadie quiere reconocer que hace las cosas mal y se justifica de una u otra manera. La piratería esta ahí, es parte de este mundillo y aunque es una práctica dañina para la industria, si las compañías se quejaran menos e hiciesen más por tratar de cuidar a los usuarios legales, mejor les iría, porque al que piratea no le importa en absoluto el mundillo y copiará igual, pero el que compra, si siguen tocándole las narices con trabas que solo afectan a los que confían su dinero en las editoras de sus juegos favoritos, terminará por decir basta y pensar que comprar un DVD grabable de doble capa tal vez no sea una idea tan mala.