Hasta los botones de... la especulación en los videojuegos

Que los videojuegos son un negocio cada vez más importante es algo innegable, pero estamos un poco hasta los botones de que todo este crecimiento sea siempre alrededor del pobre jugador y su “inocencia” e “ilusión”. El caso más reciente lo hemos vivido hace unas pocas horas con la edición coleccionista del Fire Emblem Fates que ha volado en apenas unos minutos. ¿Realmente hay tanta demanda de un juego para Nintendo 3DS? ¿Se han quedado cortas las previsiones por parte de las tiendas? ¿O hay alguien jugando a especular con este tipo de lanzamientos?

Podéis estar seguros que no es la primera vez que pasa algo así ni será la última, porque es algo que tiene difícil solución. Yo no soy consumidor habitual de ediciones de coleccionista o limitadas, ni de videojuegos ni de ningún otro producto, pero entiendo que son muy atractivas para los fans de una u otra saga. Además hay que reconocer que hay algunas que son sencillamente espectaculares y una auténtica ganga si sabes valorar todo lo que incluyen de la manera correcta.

El problema es cuando estas ediciones especiales, pensadas para los seguidores más fieles, caen en manos de gente con dinero que tiene como único interés el esperar a que se agoten y poder pedir una cantidad superior. Ya lo dije en su día hablando de la realidad virtual y repito que todos tenemos más o menos claro que los jugadores somos uno de los colectivos que más dinero invierte en su afición. Eso nos convierte automáticamente en la presa preferida de buitres, hienas y demás fauna que se dedica a la compra-venta de artículos difíciles de conseguir.

No sé como estará el panorama en otros países más civilizados, pero supongo que recordaréis la escasez de amiibo que hubo en su lanzamiento y como aparecían a los pocos días en otros lugares a precios considerablemente más altos. Caso aparte son los artículos que se venden en página de venta de segunda mano intentando timar al personal con productos “embalados” desde tiempo inmemoriales o con supuestas ediciones especiales más sospechosas que un Sonic para la NES.

Y, aunque suene muy duro, hay que reconocer que la culpa es más o menos nuestra. Por pagar. DLC, pagamos; pase de temporada, pagamos; juegos por episodios, pagamos. Y pagando damos por bueno lo que hacen con nosotros. Así que aunque cueste, si queremos eliminar de nuestro querido hobby todo ese tipo de abusos, tenemos que empezar a resistir la tentación y no abrir la cartera con tanta facilidad. Es difícil, pero cuando unos cuantos especuladores se hayan tenido que comer con patatas las ediciones especiales compradas para sacarle la pasta a otro, se pensará volver a hacerlo. Y los que realmente estén interesados en ella no necesitarán apiñarse delante del ordenador para intentar cazar una.

Los tuits de aquí arriba son sólo una muestra de lo que aparece haciendo una sencilla búsqueda en Twitter sobre el Fire Emblem Fates que se puso a la venta el día 14 y se agotó en apenas unos minutos en todas partes. Pero si hacemos lo mismo con amiibo o con cualquier otra edición coleccionista anunciada en los últimos meses nos vamos a encontrar con cosas similares. ¿De verdad tienen tanto éxito estos lanzamiento que superan siempre las expectativas de las distribuidoras? Yo creo que es bastante preocupante.

Pero claro, las tiendas y las compañías que venden este tipo de productos no tienen una manera de evitarlo. No sería normal que te hicieran un cuestionario antes de aceptar tu pedido para saber si eres realmente un fan del juego en cuestión. Además, hay que tener en cuenta que ellos ya han recibido su beneficio, por lo que realmente poco les puede preocupar si va a acabar revendido por el doble de su valor. Por decirlo claramente, es un tipo de piratería que no les afecta en absoluto y no necesita tanta atención.

Otro que colgó el cartel de agotado antes de hora

Así que, aunque nos pese, tenemos que empezar a comprar las ediciones para coleccionistas, ediciones especiales y todo este tipo de lanzamientos sólo de la fuente oficial o, según el caso, en los distribuidores autorizados. Toda compra hecha en portales de segunda mano o mediante contactos alternativos no hace más que legitimar la especulación y hacer que aumente el interés por sacarnos los dineros de todas las maneras posibles.