Fecha de lanzamiento de Xbox Series X

La fecha de lanzamiento de Xbox Series X tapa el retraso de Halo Infinite

Microsoft ha anunciado la fecha de lanzamiento de Xbox Series X. La noticia sería la bomba si no fuera una cortina de humo para tapar el definitivo retraso de Halo Infinite, que se va a 2021.

Microsoft ha desvelado uno de los mayores secretos de la próxima generación: la fecha de lanzamiento de Xbox Series X. Todos teníamos que estar contentos, dando saltos de alegría, pero no es el caso. La fecha solo ha servido para tapar una mala noticia: Halo Infinite se retrasa. No veremos al Jefe Maestro hasta el 2021. Siempre que no haya más retrasos, claro.

343 y Microsoft han sincronizado el reloj para sacar al mismo tiempo sus comunicados. En el del estudio, tan solo se hace mención al retraso en la fecha del juego. El fabricante nos cuenta también la mala noticia, pero intenta adornarlo con todo lo que tendrá la consola cuando llegue a las tiendas. No llegará Halo Infinite, pero tendremos esto otro.

La maniobra es clásica. Se anuncia algo muy esperado como forma de desviar la atención de la noticia más negativa. No podemos achacar a Microsoft ser los inventores de esa práctica.

Sin embargo, tampoco es que se haya lucido con el anuncio. Sabemos que será en noviembre, pero no el día. El mes no nos dice nada, porque era más que previsible. De hecho, Xbox One llegó a las tiendas el 22 de noviembre de 2013. Vaya, pues tampoco parece una gran noticia.

Microsoft ha querido que miremos hacia otro lado. Y eso que un retraso en realidad no es una mala noticia. Si se retrasa, siempre (o casi siempre) es por un buen motivo. Los meses extras suelen usarse para que el juego luzca mejor o pulir los errores encontrados.

En esta ocasión, es distinto. Halo Infinite iba a ser el gran reclamo de salida. El vendeconsolas. El juego llamado a liderar la nueva generación. Al final, no hará nada eso.

No lo hará porque 343 llegó al gran evento digital con los deberes sin hacer. O yo qué sé, pero desde luego eso no podía ser un Halo de nueva generación. El gameplay resultó esperanzador, pero el apartado técnico era digno del inicio de la actual generación -y soy muy bondadoso-.

Así que nos quedamos sin reclamo. Tenemos que decir adiós al juego exclusivo. En el aire queda una pregunta: ¿con qué se piensa competir frente a PlayStation? Noviembre está a la vuelta de la esquina y en el horizonte hay buenos juegos de acompañamiento, pero ninguno va a vender una nueva consola. ¿Qué nos queda, Game Pass?

Sí, Game Pass. Aunque el maravilloso servicio de Xbox ya está en Xbox One y en PC. No se me ocurre nada, a estas alturas, para dar el salto a Series X. Lo peor de todo es que estaba convencido de darlo, pero en dos meses, Microsoft se ha empeñado en quitarme las ganas. Suena grave.