Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS

A Square Enix le gusta utilizar el nombre de Final Fantasy para dar a conocer planteamientos que poco o nada tienen que ver con la longeva saga de rol de la industria del videojuego, y sin que nadie se lo pidiese, la compañía japonesa decidió que ya era hora de hacer un Monster Hunter a su manera.

Pero claro, si Square Enix saca un juego así con un nombre y una ambientación diferente, por decirlo de alguna manera, se podría comer los mocos y sin condimentos, además, por lo que, la mejor solución fue la de hacer que el juego se llamase Final Fantasy Explorers y que incluyese los trabajos y las características del universo.

El resultado ha sido algo que ha dejado mucho que desear porque de Final Fantasy tiene bastante poco y de Monster Hunter, quizás demasiado.

Un sistema hecho para mutar

Final Fantasy Explorers es un juego que está hecho para salir a matar bichos y conseguir objetos. Y poco más. Eso sí, dentro de ese ambiente el juego funciona bastante bien.

Nuestro objetivo es mejorar para conseguir enfrentarnos a Bahamut, que protege el cristal de la isla que visitamos, y la forma de hacerlo será mejorando nuestras habilidades, nuestro equipo y abriendo nuevos caminos en el maravilloso mundo de los trabajos.

La gracia está en que todo esto no es estático. Podremos intercambiar las habilidades y el equipo que tengamos independientemente de la clase/trabajo que elijamos (con algunas salvedades). De esta forma, podremos adaptar el estilo de combate al que necesitemos en cada momento.

Pero la cosa no acaba ahí. Durante los combates, podremos entrar en un estado llamado Cristal Surge, que nos dará potenciadores extras y que se le pegan cual lapa a las habilidades que ya tenemos.Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS

Por ejemplo, entramos en el Cristal Surge del Rayo. Pues si usamos Blizzard/Blizzara/Blizzaga o Fire/Fira/Firaga, por ejemplo, obtendrán un añadido de daño por electricidad. Esto es una mutación, y al terminar la misión podremos comprarla en la ciudad por un módico precio.

Estas habilidades mutadas, una vez equipadas, podrán volver a mutar, y añadirle nuevos potenciadores o mejorar los que ya tienen. De esta forma, podremos crear nuestras habilidades al gusto para poder machacar a esos hijos de perra de los eidolones.

Esto hace que la progresión sea algo más dinámica, sin embargo se ve bastante ensombrecida por lo repetitivas que son las misiones. Ir de A a B a matar bichos. A veces uno grande, a veces uno chico, a veces cinco, a veces diez, a veces recolectar… pero siempre lo mismo. Y esto acaba cansando.

¿Historia? ¿Eso qué es?

Estamos acostumbrados a que todo lo que lleve el nombre de Final Fantasy tenga un mínimo de argumento y de trasfondo. Pues bien, olvidaos de esto porque no hay apenas nada de ello.

Somos unos exploradores, es decir, aventureros un tanto zumbados que van de aquí para allí buscando cristales. Y encontramos uno en esta isla bonita que nos cruzamos en el camino. Sin embargo, cuál es nuestra sorpresa cuando Bahamut, el eidolón más poderoso, lo protege.

Alguien o algo nos ayuda y acabamos en una ciudad que no se molesta en ocultar el esquema Monster Hunter ni una pizca. No hay personajes carismáticos, no hay localizaciones bonitas, no se puede explorar… Vamos, que no está para nada currada.Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS

Tampoco vamos a tener mazmorras, zonas “ocultas” o secretos que desvelar más allá de conseguir las mutaciones o encontrar los enemigos que sueltan esos objetos que nos permitirán crearnos más equipamiento.

De hecho, la historia en sí la podremos terminar en relativamente poco tiempo, con unas 20 horas si somos “mu torpes”. Tras esto, hay más cosas que hacer, con misiones más chungas y retos en teoría más difíciles. Pero bueno, ya os avanzo yo que lo de difícil habría que preguntárselo mejor a otro desarrollador, porque no estamos ante un juego que suponga mucho reto en este sentido.

Apartado técnico pasable

Otra de las grandes señas de identidad que tiene Square Enix es la potencia gráfica que siempre muestra en sus juegos de Final Fantasy. Pues bien, olvidaos también de esto.

No hablo de que Final Fantasy Explorers sea un juego malo en gráficos, pero la verdad, más que asemejarse a juegos de esta generación de portátiles, casi que podría decirse que se asemeja más a remakes de la anterior como Final Fantasy III o Final Fantasy IV.

Texturas simplonas, variedad de personajes y enemigos con buena intención pero que no llegan a buen puerto, variedad de escenarios… todo queda bastante simplificado y sin un detalle o una personalidad definida.

Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS

Por suerte, la banda sonora sí que tiene algunos temas destacables, aunque no todos. Por desgracia, los que escucharemos en casi cada momento no serán precisamente los más impresionantes.

Un multijugador muy bueno, como salvación

Lo que salva a Final Fantasy Explorers de ser un juego suspendido es, sin duda alguna, su multijugador. Podremos jugar con hasta tres amigos más y superar las misiones que nos dé la gana, siempre y cuando cumplamos los requisitos para hacerla.

Estas misiones tendrán más dificultad que si los jugamos individualmente y presentarán algo más de aliciente para jugar. Jugar con amigos siempre mola, y además les puedes echar la culpa si algo va mal.

Local u on-line son los dos modos a elegir para hacer este batiburrillo de personajes que tampoco nos pondrá límites a la hora de mezclar trabajos o habilidades.

Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS

Cuando estamos en equipo, los Cristal Surge se comparten por lo que son la manera ideal de sacar mutaciones a cascoporro, o de conseguir objetos, porque no nos los robamos entre nosotros. Todo muy poke rainbow, la verdad.

Eso sí, no hay fallos, no hay cortes y, aunque no hay chat de voz (muy mal Nintendo, otra vez), sí que podremos comunicarnos por gestos. Sí que he de decir que es algo complicado el seleccionar enemigos y amigos, más que nada porque el Circle Pad Pro en vez de mover la cámara, cambia el objetivo. Y curar así es un coñazo.

Pero por todo lo demás, la opción multijugador es la más válida para pasarse Final Fantasy Explorers, pero de calle, vamos.

Si por cualquier motivo somos unos parias de la sociedad y no tenemos amigos con los que jugar, podremos tirar de monstruos para que nos echen una mano. De vez en cuando iremos consiguiendo almas que nos permitirán criarlos y sacarlos a combatir, o mejorar nuestro equipo a base de bien.

Sin embargo esto se queda corto porque más allá de subirlos de nivel, poco podremos hacer. No hay minijuegos para entrenarlos, no hay modificación posible. Por no haber ni hay ni forma de visitarlos. Tú los tienes y los seleccionas en un menú… y tira millas.

Conclusión

Final Fantasy Explorers es un quiero y no puedo de Square Enix al intentar entrar en el mundo de los Hunters. Final Fantasyha llegado muy lejos con cosas tan variopintas como los juegos de rol tácticos, los juegos musicales, los puzles, juegos de rol por turnos, juegos de acción, y… en general, muchas cosas.

Sin embargo Final Fantasy Explorers es el fiasco padre. Podríamos asemejarlo al primer Final Fantasy Chrystal Chronicles que, por si no os acordáis, tenía un muy buen planteamiento pero una malísima ejecución.

Una lástima porque tenía personalmente muchas esperanzas puestas en este juego y al final ha acabado siendo algo… más simple de lo que esperábamos. Y encima está en inglés.

Si hay un Final Fantasy Explorers 2, espero que Square Enix se lo replantee mucho y haga algo en condiciones de verdad y que tenga que ver con Final Fantasy, no un juego que pretende ser algo y que no llega a ser nada.

 

Final Fantasy Explorers - Análisis Nintendo 3DS
Multijugador interesanteMuchas habilidades y mutaciones
Más simple que el mecanismo de un chupeteRepetitivo a más no poderFalto de señas de identidadEn inglés
6PFFFFFF
Gráficos6
Sonido7
Jugabilidad5
Multijugador7.5
Entretenimiento4.5
Puntuación de los lectores 3 Votos
6.7