La comida de Final Fantasy XV tiene muy buena pinta

Una de las nuevas mecánicas que incluirá Final Fantasy XV será la de poder cocinar para tener alguna que otra mejora. Eso lo sabíamos todos. Lo que no sabíamos tan bien es la pintaza que tienen los platos que se podrán cocinar. No sé si son cosas de los gráficos fotorrealistas, de la iluminación, de las texturas o de que tengo hambre.

Así pues, estos 9 platos que podremos cocinar y nos darán, cada uno, una serie de beneficios de cara al siguiente día de la aventura en el nuevo Final Fantasy nos han dejado un buen sabor de boca. Además todo lo que podremos hacer dependerá de qué ingredientes tengamos, así tiene un punto más orgánico todo este asunto. Entre tan suculentos manjares podremos encontrar desde comida típica japonesa, algún plato de carne mucho más contundente, una triste tostada o un buen pollo con salsa blanca (insértese aquí chiste sexual e infantil en referencia a este plato).

Ahora solo falta que el resto del juego le acompañe y que esta mecánica no se quede en el limbo como una mera anécdota. Esperamos que, tal como en el nuevo Zelda, lo de la comida indique que podremos vivir nuestra propia aventura y esto lo haga más natural. Que no sea una triste mecánica más con fotos bonitas. Vamos, que no sea como esos restaurantes que te ponen una foto absolutamente retocada de un plato muy apetitoso que luego resulta ser basura. De hecho, esto mismo es lo que Tabata dijo a IGN, que la comida después de un duro día en la tienda con los amigos simboliza mucho más los sentimientos que quieren transmitir. 

Por otro lado, hemos podido saber hace unos días varios secretos que incluirá la decimoquinta entrega numerada de la existosa saga de JRPG’s. Dentro de la redacción hay tres bandos claramente enfrentados: los que lo esperamos con ganas, los que lo odian profundamente, y a los que les da igual. Todo por los cambios y las polémicas que ha ido levantando este título en sus 10 ricos años de desarrollo. Veremos a partir del 30 de septiembre quién tenía razón. ¿De qué lado estáis vosotros, culpables? Voy a comer algo en lo que respondéis.