Firma Invitada: Ernesto de Kawagames

Me llamo Ernesto y soy el cofundador de un pequeño estudio independiente llamado Kawagames (@kawagames_es) en el que intentamos publicar y traducir a nuestro idioma juegos independientes, gratuitos o comerciales, de todo el mundo. Por supuesto también estamos intentando crear los nuestros propios, aunque esto es una tarea más lenta y que tardará algo en dar sus frutos.

Desde pequeño siempre he estado liado con los videojuegos, y adquirí bastantes conocimientos sobre los juegos del mercado japonés que no llegaban a publicarse por estas tierras, y de los que casi todo el mundo desconocía, aunque por suerte actualmente esos conocimientos están al alcance de todo el mundo gracias a la red. Además la pasión por esta afición me ha llevado a coleccionar videojuegos, en especial de los sistemas de SEGA.

El revuelo levantado las últimas semanas por el éxito de la campaña de crowdfunding llevada a cabo por “Double Fine” con Tim Schafer a la cabeza, me ha hecho pensar mucho en este sistema de autofinanciación. Muchos medios no han tardado en marcarlo como el método a seguir en el futuro por muchas desarrolladoras, pero la verdad, ¿tan efectivo podría ser?

No hay duda de que conseguir más 2 millones de dólares en tan poco tiempo es algo muy gordo, y que con eso se puede financiar algo más que decente, pero señores, que estamos hablando de Tim Schafer,un hombre por el que algunos venderían su alma y que ya por si solo es un reclamo publicitario por su condición de “leyenda”. No era una campaña de crowdfunding cualquiera, no, era una campaña que tenía asegurado funcionar, mejor o peor, pero funcionar. No creo que su éxito sea algo a tener como referencia porque nunca, milagros aparte, un pequeño desarrollador independiente tendrá la misma repercusión… ¡a no ser que Tim Schafer diga que va a hacer su juego!

Aún así me encanta el crowdfunding, creo que es una gran oportunidad y una opción totalmente válida para los desarrolladores independientes de intentar conseguir financiación para sus proyectos. Igual no se consigue ni para pipas, pero tampoco se pierde nada por intentarlo. Lo realmente difícil es captar la atención de la gente. Uno puede tener algo muy majo entre manos pero si no se logra llamar la atención de la comunidad, que será la que aportará su granito de arena en forma de pequeñas sumas, poco se conseguirá y lo único que quedará tras acabar el periodo marcado son un montón de sueños rotos. Y precisamente captar la atención y mover a las “masas” es muy complicado para los que principalmente necesitan financiación; los pequeños desarrolladores independientes.

El crowdfunding puede ser peligroso, señores, sí, porque si no logras un mínimo de repercusión ese proyecto que te había llenado de ilusión puede acabar en un pozo del que nunca saldrá. Pero no hay que ser negativos, solo hay que tener en cuenta que a la hora de intentar financiar un proyecto usando alguna de las múltiples plataformas de crowdfunding uno de los posibles finales es no alcanzar el objetivo fijado. Algo no muy complicado si además tu solicitud de fondos no la acompañas de una ajustada, pero extensa, descripción del proyecto con toda la información y el material del que dispongas. No solo para transmitir tu proyecto a la gente, si no para dar una mayor credibilidad al mismo, que no está el horno para ir “regalando” dinero al primero que aparece.

La verdad es que desde hace ya bastante tiempo corre por mi cabeza el intentar usar este método de financiación para llevar a la realidad una idea que creo interesante para la comunidad de desarrolladores independientes -y sus seguidores-, o al menos lo es para mí, pero lo que he comentado me ha frenado hasta el momento. Quizá sea hora de simplemente probar…

¿Y vosotros sois de los que os gusta el crowdfunding?

Imagen tomada de blog.transit.es