Firma Invitada: Zer0 Sith

Zer0 Sith, ante todo, es un grandísimo amante de la cultura nipona, pero sobre todo de los videojuegos. Ha colaborado en prestigiosas publicaciones como Loading, Gamestech y WildGames. Ahora le podéis encontrar colaborando en PulpoFrito y El Club Vintage. Además es el artífice del entretenido retro-programa Zer0 Sith. Le podéis encontrar en Twitter con el nombre de @zer0sith.

Por todos es sabido que los japoneses no inventaron los videojuegos. Que éstos nacieron y crecieron lejos del país del sol naciente. Pero a nadie se le escapa que en la década de los 80, y gracias a ellos, los videojuegos experimentaron el gran boom y la expansión que los ha hecho llegar en plena forma hasta día de hoy.

Tirando un poco de memoria, a los más ancianos del lugar (y a los no tanto también), no me cabe duda que conocerán a la perfección, o como mínimo les sonarán hardwares como por ejemplo Game & Watch, Famicom (NES), Master System, Megadrive, Super Famicom (SNES), PC Engine, Game Boy, PlayStation o Neo Geo. Compañías como Nintendo, Sega, Konami, Capcom, SNK, Irem, Hudson, Tecmo, Technos, Treasure o Taito no serán extrañas para nadie. O sagas con las que hemos crecido de la talla de Super Mario Bross, Sonic, Street Fighter, R-Type, Metal Gear o Bomberman. Y que como ya sabréis, todo nació en Japón.

¿Y a donde quiero llegar con todo esto? Pues básicamente a una pregunta que me lleva rondando por la cabeza unos cuantos años: ¿Dónde queda todo esto en pleno siglo XXI?

Japón reinó sin oposición en el sector del ocio electrónico durante las generaciones de los 8, 16, 32, 64 y 128 bits por méritos propios. Trayéndonos todo lo antes mencionado y muchísimas cosas que me dejo en el tintero por motivos obvios.

Pero en 2005 y coincidiendo con el inicio de la denominada “Séptima Generación”, toda esta reputación y prestigio se esfumo sin motivo aparente. Compañías fuertes y dominadoras empezaron a dar tumbos sin saber bien que hacer para mantenerse o para volver a la cresta de la ola, en muchos casos sin éxito.

Solo unas pocas desarrolladoras niponas siguen cosechando éxitos, como Konami, Capcom o la propia Nintendo. Cada una con sus propias políticas y siempre claro está discutibles.

Konami vive principalmente de rentas, con la saga Winning Eleven (Pro Evolution Soccer) que no ha llegado al nivel de generaciones anteriores, pero sigue alcanzando cifras de ventas astronómicas. Además como todos sabéis, tienen con ellos al gran Hideo Kojima (MGS, Snatcher, ZOE, etc) el cual, bajo el punto de vista del que suscribe estas líneas, ha hecho el que quizás es el mejor juego de esta generación, Metal Gear Solid 4. Y que mientras siga bajo la sombra de la compañía, se verá obligado a seguir sacando secuelas de las aventuras de Solid y sus clones, hasta que expriman sin remedio a su gallina de los huevos de oro. Algo que no es problema mientras siga manteniendo unas buenas cotas de calidad.

Por otro lado tenemos a Capcom, la cual yo creo que es la compañía japonesa que está en mejor forma a todos los niveles. Ha sabido occidentalizar algunos de sus juegos, ha recuperado sagas olvidadas y nos las ha actualizado y además es de las pocas que se ha atrevido con nuevas IPs. Se que tras decir todo esto, mucha gente se me tirará encima para criticar a esta compañía por sus revisiones o DLCs, pero siendo sinceros, muy pocas compañías pueden presumir de no hacer lo propio. Igualmente, ya entraremos en este debate en un futuro próximo.

La que mejor empezó esta generación fue Nintendo y es que la estrategia de acercarse a un público más casual con su Nintendo Wii les salió redonda en cuanto a lo que ventas se refieren. Y aunque han seguido manteniendo sus grandes sagas con juegos AAA, el público más Hardcore se ha sentido abandonado por la compañía de Kyoto y habrá que ver como reacciona en un futuro próximo.

Mención aparte merece Platinum Games, la cual nos ha traído grandes joyas en esta generación como Bayonetta o Vanquish. Además del reciente acuerdo con Kojima Productions para realizar Metal Gear Rising: Revengeance. El cual hará las delicias de todos los que hemos disfrutado con los grandes juegos de unos como de los otros. Pongo las dos manos en el fuego por este juego.

Otras muchas compañías con menos suerte han acabado siendo absorbidas por otras más grandes o inevitablemente echando el cierre.

Capítulo a parte serían las fugas o despidos de cerebros o principales cabezas visibles que han probado suerte con estudios independientes más pequeños, como Keiji Inafune, Tomonobu Itagaki, Hideki Kamiya o Atsushi Inaba. Tema que me reservo también para otro momento.

¿Y todo este rollo que nos ha soltado el tío este a que viene? Pues simplemente, soy una persona que he disfrutado y mucho durante los años que los japoneses han reinado y hecho de menos y mucho su estilo y porque no decirlo sus locuras. Ojo, con todo esto no quiero decir que no me gusten los juegos occidentales. Pero espero que tarde o temprano, recuperen la senda y vuelvan a hacernos disfrutar como han hecho durante más de dos décadas.

¿Qué opináis vosotros? ¿Los echáis de menos? ¿Os da lo mismo y disfrutáis más y mejor con los juegos occidentales?