For Honor - Análisis Xbox One

Ubisoft continúa en la senda de los elementos originales en sus últimos lanzamientos con For Honor. Desde que se dejó ver en sus primeras imágenes, el juego buscaba un concepto divertido y no se ha bajado del burro hasta conseguirlo.

Existe una corriente en contra de algunos títulos de Ubisoft que personalmente me toca bastante la moral. Es una frase bastante extraña para comenzar el análisis de For Honor, una de sus últimas propuestas, pero me resulta bastante inexplicable como cualquier intento del estudio francés por alegrar la vida a los jugadores es retorcido hasta el extremo por opiniones (algunas) bastante injustificadas en el mejor de los casos.

Es cierto, no obstante, que Ubisoft ha cometido algún que otro error y ha tomado decisiones un tanto discutibles. Todos lo hacemos. Pero cualquier desarrollo actual de cualquiera de sus equipos es tratado con sorna y puesto en duda desde el primer día. Incluido este For Honor, que en cuanto apareció las primeras imágenes del juego en uno de los pasados E3, la gente ya lo miraba de reojo creyendo que iba a ser uno auténtico desperdicio de tiempo.

A todos ellos hay que decirles que estaban equivocados. Al menos en sus prejuicios con For Honor. Obviamente, no es un juego perfecto, pero te da bastante más que otros desarrollos más conocidos y altamente repetitivos. Lo curioso del caso es que las quejas se escuchan también con el típico shooter anual que repite esquemas, pero cuando llega una propuesta diferente también se alza la voz en contra. ¿Qué es lo que se quiere?

En este nuevo título, Ubisoft se toma la licencia de juntar a tres pueblos que no se vieron históricamente ni en Benidorm en los cálidos meses veraniegos. Caballeros, samuráis y vikingos se juntan en el videojuego con la mágica batuta de la ficción por bandera. La imaginación está para usarla y con ella se logra crear historias lo bastante atrayentes para permanecer fijo en la pantalla.

La editora francesa se ha arriesgado en esta ocasión, no solo con la trama, más o menos acertada, sino trayendo al jugador una propuesta lo bastante original de concepción y de mecánica para plantearse, como mínimo, probar el juego.

Y no es la primera vez que ocurre recientemente. En la mente permanece grabado el caso de Steep, por ejemplo. For Honor es, sobre todo, un juego diseñado para brillar en el mundo multijugador. No obstante, los creadores nos han dejado un interesante campaña por delante para todos aquellos que no estén por la labor de salir al campo de batalla con amigos.

La campaña, que puede ser vista como un tutorial del propio juego, ofrece bastante más que lo que da la primera imagen. Es cierto que no es una aventura que será recordada durante el transcurso de los años. Rayos, no es un The Legend of Zelda o un Horizon Zero Dawn dispuesto a romper esquemas en el modo un jugador, pero ofrece un cierto desafío original que es bastante recomendable experimentar.

La historia es realmente lo de menos en este caso. Ubisoft es cierto que no se ha comido demasiado la cabeza para crear algo memorable a gran escala. Suena a excusa para meter en el campo de batalla a toda esta gente de épocas diferentes. Pero en cuanto se pone a jugar sale la mecánica del juego y comienza a picar el gusanillo de ir avanzando completando capítulos. El jugador tomará primero el control de los caballeros, para luego seguir con los vikingos y finalizar con los samuráis.

Análisis de For Honor

La mecánica es sencilla. El personaje del jugador tiene tres posiciones de ataque (izquierda, derecha y superior). Las mismas que también cuenta a la hora de defender. Con el gatillo izquierdo pulsado, el stick derecho permite elegir la posición en la que se quiere atacar de las tres posibles y con RB y RT (R1 y R2 en PlayStation 4) se asestas los golpes, ligeros y potentes, respectivamente.

A la hora de defender es exactamente igual, muy similar a los denostados Quick Time Events. Hay que estudiar la posición del rival e intentar bloquear sus ataques eligiendo el mismo lado por el que va a intentarlo. La mecánica permite a cualquier jugador adentrarse en el mundo de For Honor, pero no es tan sencillo como seguir esos pasos. En los niveles más avanzados habrá que aprender a esquivar, fintar golpes o desmontar defensas, por lo que se complica. Incluso los rivales intentarán esconder sus ataques hasta el último momento, cual penalti futbolero, amén de que la velocidad y la precisión también son un armas importantes dentro del esquema jugable. Hay que ser muy constante y aprender la mecánica al dedillo para ir avanzando en el juego con éxito.

Las diferentes misiones de la campaña transcurren, eso sí, de manera muy lineal y todas se componen básicamente de cargar hasta llegar al final de fase, donde existen uno o varios objetivos que realizar defendidos por unos enemigos cada vez más complicado de vencer y donde demostrar nuestra técnica adquirida.

En el modo multijugador es donde se encuentra todo el jugo a For Honor, aunque hay que lamentar una serie de problemas en los servidores que han hecho que el juego desluzca más de lo que debería. El análisis lo hemos retrasado varios días para intentar jugar de una manera más estable al mundo multi, pero aun así ha habido momentos en los que encontrar una partida se ha antojado bastante complicado.

Análisis de For Honor

El ataque aprendido en el modo campaña es en el multijugador donde se pondrá a prueba con gran dureza. La estrategia entra en juego como la mayor opción de conseguir la victoria, junto con el estudio de los movimientos del rival: ¿es más defensivo o va más al ataque? Saber como juega el contrario es un punto imprescindible para llegar a buen puerto.

Hablamos de los modos de juego en la siguiente página

Aunque hay varios modos de juego, principalmente se reduce al enfrentamiento uno contra uno, por parejas o equipos y el modo dominio, donde existen tres zonas que capturar y hay que abrirse caminos hacia ellas. Aquí contamos, como cualquier juego online, con la suerte como uno de los factores que pueden jugar a favor o en contra. Suerte a la hora de encontrar nuestros rivales y compañeros y su forma de jugar.

En muchas ocasiones, For Honor permite jugar fuera de las normas lógicas del juego (en lugar de combatir, salir huyendo de la escena), lo que hace que el juego termine siendo un nido de aburridos jugadores (por llamarles de alguna manera sin maldad) y acabe dejándose de lado. Ubisoft tiene un gran trabajo por delante para convertir For Honor en un título jugado online de manera regular.

Técnicamente, el juego luce a un bastante buen nivel. Los gráficos llaman la atención y se han encontrado en este análisis ningún error gráfico de consideración.

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Sí que es cierto que la campaña es tan lineal que choca no poder entrar en algunas zonas aparentemente libres de acceso, como ciertas secciones en escenarios abiertos en las que el personaje choca con la nada.  Los personajes principales y los enemigos están bien construidos y el movimiento responde con normalidad.

En definitiva, For Honor no es el desastre que muchos vaticinaban, todo lo contrario. Se disfruta con diversión y se agradece enormemente que Ubisoft apueste por intentar traer elementos lo más originales posibles al mundo de los videojuegos. Falta en este caso una campaña algo más profunda y más estabilidad en los servidores multijugador, pero el juego tiene buenos momentos.

For Honor - Análisis Xbox One
La mecánica de lucha creada para la ocasiónPoder juntar en la arena caballeros, vikingos y samuráisLa campaña no es solo un tutorial del multigador...
... pero se queda a las puertas de conseguir algo grandeDespués de dejar correr alguna semana, siguen existiendo problemas onlineUna puerta abierta... ah, no, por aquí no se puede pasar
7.8Nota Final
Gráficos8.6
Sonido7.9
Jugabilidad8.5
Duración7.1
Puntuación de los lectores 0 Votos
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