El nuevo Primer Ministro de Canadá se opone al GamerGate

El nuevo Primer Ministro de Canadá está muy enterado de todo lo que pasa en Internet. Tanto es así, que no solo ha hablado recientemente del GamerGate sino que ha dicho claramente que se opone a ese movimiento. Me atrevería a decir que esta es, de largo, la noticia que menos pensaba que llegaría a estar escribiendo.

Hace dos días hubo elecciones en Canadá y las ganó el Partido Liberal, con Justin Trudeau al frente, poniendo fin así a casi una década de gobiernos conservadores. El éxito se ha debido fundamentalmente a la renovación que ha sufrido el partido, como se puede apreciar en Trudeau. Era un candidato joven, fresco y que abogaba claramente por reformas para hacer al Gobierno más transparente. Además, en la parte más social de su discurso se pueden encontrar alegatos a favor del aborto, del matrimonio homosexual y de la legalización de la marihuana.

“Soy feminista. Estoy orgulloso de ser feminista. Mi madre me educó para ser feminista. Mi padre me educó para respetar y defender los derechos de todos y he construido mi identidad en torno a eso”; ha dicho Trudeau. “Las cosas que vemos online, ya sean cosas como el GamerGate o la misoginia en los videojuegos como cultura popular; es algo contra lo que nos tenemos que enfrentar claramente”.

Hasta aquí todo correcto. No es más que lo se puede esperar de un político de izquierdas hoy en día. Ahora bien, lo que ya no es tan normal en un político es que conozca los entresijos de Internet, que sepa lo que es el GamerGate y cómo ha afectado al mundillo de los videojuegos y que se oponga claramente a él.

En España no ha tenido mucha repercusión, pero en Estados Unidos sí. El GamerGate comenzó en el verano de 2014 desde lo más profundo de 4chan. Aprovechando que se habían filtrado unas fotos desnuda de la desarrolladora de videojuegos Zoë Quinn, cientos y cientos de personas comenzaron una campaña de acoso y humillación contra ella. Rápidamente se extendió a todas las mujeres que trataban de hablar de los videojuegos desde una visión feminista y de género, atacando, entre otras, a Anita Sarkeesian.

Desde entonces, se han ido calmando cada vez más las cosas, aunque de vez en cuando siguen saliendo picos de acoso y odio contra las mujeres, especialmente aquellas que se identifican como feministas, desde la parte más rancia y asquerosa de Internet.

Aunque, como decía, en España no es algo que haya tenido demasiada importancia, si diría que aquí tuvimos un episodio particular que, aun sin estar conectado, compartía el mismo espíritu. Me refiero a cuando varias periodistas y blogueras decidieron sacar una pequeña revista parodia llamada True Gamer Girls. Creo recordar haber leído a una de sus autoras que, solo por eso, las llegaron a llamar “terroristas vaginales” y todo. Muy loco todo.

En resumidas cuentas, esto no deja de ser una prueba más de la escasa calidad de los políticos que hay en España. Ahora mismo es impensable que cualquiera de los candidatos que se presentan ahora en diciembre a las elecciones quieran, sepan o vayan a hacer declaraciones públicas haciendo una lectura feminista de los productos culturales.

Fuente: The Star