Gunstar Heroes – BitBack | GuiltyBit

No han sido pocos los juegos que nos han llegado bajo el sello de Treasure y que han hecho las delicias de todos aquellos que han tenido oportunidad de jugarlos. En el BitBack de hoy nos vamos a centrar en título que supuso su debut, Gunstar Heroes, juego que no pudo tener un mejor estreno ya que fue publicado originalmente en Mega Drive.

En esta primera puesta en escena de Treasure ya fuimos testigos de algunas de las constantes en la mayoría de sus juegos, rapidez, frenetismo y acción a raudales. Como hemos podido comprobar con cada nuevo juego publicado, no destacan precisamente por ser juegos pausados en los que haya que pensar cada paso que damos.

Corría el año 1993 cuando presenciamos el lanzamiento del juego, una época en la que salvo los RPG y alguna excepción, el argumento de los juegos (sobre todo de acción) estaba en un segundo plano o directamente brillaba por su ausencia. En este caso concreto el argumento es meramente anecdótico, tanto que incluso cambió de la versión japonesa a la occidental (común para EEUU y Europa).
La cosa es que el malo malísimo de turno, cuyo parecido con M. Bison de Street Fighter II es más que sospechoso, pretende invocar a un dios maligno para hacerse con el control de todo el planeta. Los únicos capaces de enfrentarse a tan desastroso panorama son los hermanos Gunstar, los cuales son despertados por un científico que los encuentra en una especie de estado de hibernación en el que se quedan voluntariamente tras derrotar al mismo dios maligno y tras lo que escondieron cuatro gemas que eran la fuente de su poder.
De los cuatro hermanos Gunstar tenemos a Green, que ha perdido la memoria y ahora está con los malos, Yellow, cuya presencia es totalmente secundaria, y Blue y Red, los dos protagonistas del juego y a quienes podemos controlar durante el mismo.

Pero lo que de verdad importaba en este título era la jugabilidad, que como ya he dicho antes era totalmente frenética porque no nos dejaba ni un segundo de descanso. De un modo muy resumido podríamos decir que nuestra misión era disparar a todo lo que se moviese, un resumen muy simplista pero muy cierto. La acción se desarrolla de una manera muy rápida, deteniéndose únicamente en los instantes previos a enfrentarnos contra alguno de los numerosos jefes intermedios que nos encontraremos.

Llegaremos a encontrarnos tal cantidad de enemigos en pantalla que en más de una ocasión ni siquiera daremos a basto para acabar con todos ellos. A diferencia de otros juegos similares y debido principalmente a la rapidez con la que se desarrolla el juego, no será indispensable acabar con todos los enemigos para poder avanzar dentro de cada pantalla.
Aunque la cantidad de enemigos que se muestren a la vez en pantalla pueda llegar a ser algo exagerada la verdad es que la animación del juego no se resiente en ningún momento, incluso cuando los enemigos son engendros mecánicos de titánicas proporciones.

Y es que el apartado gráfico no podría estar más cuidado. El nivel de detalle que nos encontraremos en escenarios, protagonistas y enemigos es espectacular, a lo que hay que añadir una amplísima paleta de colores que casa perfectamente con la estética cartoon del juego. Este característico diseño también queda muy bien con el dinamismo de la acción y ayuda a que la atmósfera general sea algo desenfadada.

El aspecto jugable es simplemente soberbio gracias a la agilidad y fluidez con la que ambos protagonistas se mueven por la pantalla, pero sin duda alguna lo más destacable es la posibilidad de combinar los cuatro tipos distintos de armas que tenemos disponibles. Disparos rápidos, láseres que atraviesan enemigos, fuego a corta distancia y disparos que se “teledirigen” automáticamente al enemigo más cercano, dentro de lo que nuestra imaginación nos permita podremos combinar las armas a nuestro gusto, las cuales recogeremos por los escenarios en forma de power-ups. Por supuesto, las propias armas como todas las combinaciones posibles de las mismas son más efectivas en determinadas situaciones.

Y esto culpables, es lo que viene siendo un pequeño repaso a uno de los grandes títulos que pudimos disfrutar en Mega Drive y que por mucho que dijéramos de él nos quedaríamos cortos. Si de verdad queréis comprobar todas las bondades y virtudes de Gunstar Heroes lo más recomendable es que os echéis unas partidas y disfrutéis de lo lindo.