Hasta los botones de... la realidad virtual y su precio

Puede que el anuncio del precio de las HTC Vive haya sido la gota que colma el vaso, pero no podemos olvidar que es una política muy habitual entre las compañías del sector. Todos tenemos más o menos asumido que los videojuegos son una afición cara, sobre todo si la comparamos con otras igual de extendidas como la lectura, el cine o la música, que no requieren una inversión inicial como las consolas y ordenadores. Es lógico que haya que pagar para poder vivir las aventuras en vez de sólo contemplarlas o tener que imaginárnoslas y más si hablamos de realidad virtual, el problema viene cuando lo que te piden por ello es, no sólo exagerado, sino basado en un quizás.

Porque sin comerlo ni beberlo, ya nos hemos convertido en la generación del salto de fe. Kickstarters, pre-orders, juegos por episodios, alphas, betas y omegas… Todo por acabar pagando siempre por adelantado y con la esperanza de que salga bien. Y lo hemos aceptado también. Pero con la realidad virtual ya nos toman directamente por tontos. Pedir 799 € por un aparatejo que depende de otro (un PC) de por lo menos el mismo valor para funcionar y jugar a juegos como el del siguiente vídeo:

Are you fucking kidding me? ¿Gráficos de los 90? ¿Un simulador de cajero del badulaque o de chico de los recados en la oficina? ¿Pretenden que me gaste más de 1500 € para eso? Va a tener razón la cuenta parodia de Kaz Hirai que nos dice que así podremos practicar para el segundo trabajo que necesitaremos para pagar la tontería de la realidad virtual.

La realidad virtual es el futuro

No, lo he dicho antes, es una tontería. No es algo “justificable” como una mejora gráfica o una nueva generación de consolas con más posibilidades a nivel jugable, no. Es un accesorio más para tener más inmersión en el juego, un sillón con feedback para disfrutar de tu simulador de carreras favorito o unos auriculares de máxima calidad, pero no una parte esencial de nuestra afición. Lo jodido es que a día de hoy, según las compañías, es el futuro, es a lo que todos aspiramos y queremos tener en casa. Y lo realmente preocupante es que se lo lleguen a creer y dejen de lado los sistemas “convencionales”.

Ojo, que la culpa no es sólo de HTC y Valve por haberle puesto este precio a su VR, Oculus no se queda atrás con un producto inferior por 600 €. Y no nos olvidemos que nos falta el tercero en discordia, Sony y su PlayStation VR, que si ahora va y lo anuncia por 400 € va a estar medio mundo dando palmas de alegría por que los japoneses nos traen la realidad virtual barata. Barata por los… botones.

Mucha gente está de acuerdo en que es una burrada lo que piden por esta tecnología y más estando aún en pañales como se puede apreciar presentación tras presentación. Que tu te compras tu ordenador y sabes que hay juegos a punta pala, que te agencias una consola y sabes que tarde o temprano, buenos o malos, va a haber juegos con los que amortizarla, pero con la realidad virtual sólo hay pruebas, tests, prototipos y muchas buenas ideas. Y os recuerdo el vídeo que os he puesto más arriba. Si el supuesto tope de gama de la VR sólo puede con ese tipo de gráficos, ¿a qué van a jugar los compradores de las PS VR?

Demasiadas incógnitas para algo que, sinceramente, no creo que nos haga falta para disfrutar de nuestra afición, que no es más que vivir mil aventuras diferentes. Teniendo en cuenta que estamos aún al principio de una generación que tampoco es que sea la más exitosa, sobre todo si miramos lo contentos que están los usuarios, creo que están ayudando más a cavar la fosa donde acaben todos los cascos de realidad virtual. De hecho podrían aprovechar el agujero de donde sacaron los E.T. de Atari.


Pero como ya sabéis, la última palabra la tenemos nosotros. Si pagamos estas barbaridades por la VR pasará como con los DLC’s, los juegos a medias, los downgrade escandalosos y los juegos llenos de bugs que nos están colando últimamente. Porque la mayoría de compañías ven que vamos con el dinero por delante, algunos más y algunos menos, pero pagamos religiosamente y si nos dan en los morros, nos quejamos un poco. Nos regalan un par de skins o armas nuevas y tan contentos. Pues yo ya no paso por ahí. Si quiero más inmersión, me acercaré más a la pantalla, porque jugar, jugaré igual con un mando en las manos.

Bonus:

Este fin de semana, en el Mobile World Congress, Samsung tuvo la genial idea de regalar su Samsung Gear VR a todos los asistentes (se calcula que eran unos 4000) de su conferencia. Pues bien, al poco rato de acabar el evento, Wallapop y otras apps similares rebosaban de aparatitos de realidad virtual tirados de precio. Este es el interés real de la gente por esta tecnología: