impresiones de Dog Duty

Impresiones de Dog Duty para PC

Socavando ideas de Metal Slug y Commandos llegamos a estas impresiones de Dog Duty. Un Interesante shooter cenital táctico.

Una de mis tantas pasiones de chicuelo era escabullirme al salón recreativo de mi centro comercial preferido. Como no, para echar unas moneditas de 25 pesetas en las arcade de Metal Slug. Recuedo fundirme más de 10 euros en monedas de 25 de pesetas en ese dichoso juego. Era meter moneda y morir a los dos minutos, pero qué dos minutos más apasionantes, cargados de intensidad y terapéuticos. Es quizás por eso que cada vez que continuo la partida en Dog Duty se me forma una sonrisa inconscientemente en la cara. Su estilo artístico y las matanzas me recuerdan tanto al clásico de SNK que mi niño interior va ser el que hoy os escriba estas impresiones de Dog Duty para PC.

Luchando contra el sistema opresor

Dog Duty nos sitúa en la nación de Octopia, un páramo desértico controlado por un dictador malvado con tendencias pulposas. Nosotros tendremos el cometido de ir rescatando y sumando héroes rebeldes que se unan a nuestra causa para acabar con las tropas de este tirano a lo largo de su nación. Como ya dije, su estética visual bebe con fiereza de Metal Slug aunque a los mandos estemos ante una obra totalmente distinta.

Metal Slug es un shooter en 2D difícil. Pero no por ello complejo, pues nos insta a avanzar en scroll lateral disparando y esquivando sin muchas más pretensiones. Dog Duty, en cambio, nos ofrece un paisaje cenital donde controlar hasta 3 personajes a la vez, cada uno con sus habilidades y particularidades bien definidas. Aunque se puede abordar como si fuese un shooter explosivo, la verdad es que Dog Duty apuesta más por la táctica, tomando ligeras influencias de títulos como Socom o Conflic: Desert Storm.

El juego en sí no se divide en pantallas o misiones, sino que estamos en un mundo abierto constante y sin barreras. Nuestro objetivo principal es ir tomando las bases y puestos del enemigo y para ello tendremos que acercarnos con un potente camión que arrasa con todo a su paso. Y ya aquí es donde vemos que las pretensiones de Dog Duty apuestan por la táctica, teniendo picos extraños de dificultad en las secciones de carretera.

Aunque tomar ángulos que permitan a nuestros personajes disparar está bien, con el camión compensa más arrollar los vehículos enemigos.

Mad Max pero a lomos de un camión hambriento de de violencia

Al camión podremos subir y bajar cuando queramos, simplemente teniendo el vehículo totalmente parado. Con el movimiento del ratón y la tecla W tendremos todos los controles necesarios para controlar el bichejo. Puede que dicho control no sea lo más cómodo del universo, pero es más que suficiente para controlar semejante armatoste por los desiertos y carreteras que pueblan Octopia.

Gracias a su volumen, podremos aplastar enemigos y hacer grandes cantidades de daño a su vehículos, aunque la potencia de fuego real venga de las manos de los 3 protagonistas que controlemos en ese momento. Conforme avancemos y reunamos dinero, podremos ir comprando añadidos para el vehículo que lo harán todavía más temible. Desde protecciones de pinchos, pasando por torretas de todo tipo de munición a mejora de turbo que permiten arrasar hasta con las puertas de la mayoría de los puestos enemigos.

Pero no podremos relajarnos, aún así. La vida del camión baja a una velocidad pasmosa si no tenemos cuidado con los disparos enemigos y tendremos que dar marcha atrás muchas veces para repararlo en los recuadros azules del escenario. Estos actúan como puntos donde los personajes pueden bajar para lidiar con otras situaciones mientras el vehículo se autorepara.

Las armas montadas pueden ser devastadoras… Tanto para nosotros como para nuestros enemigos.

Disparando, pero con cabeciña

Es innegable que la tentación de llevar el puntero del ratón a los enemigos sin pararnos en nada más existe, y es muy fuerte. No obstante, no es nada recomendado en un título de estas características. Dog Duty nos pone la miel en los labios viendo como la vida de los enemigos -con un aspecto que recuerda intencionadamente a las tropas nazis- baja en un suspiro cuando nuestra lluvia de balas atraviesan sus cuerpos. Pero esto no es más que una trampa visual, puesto que a nuestros personajes les sucede lo mismo. No es raro que en un intercambio de proyectiles tanto nuestros rivales como nosotros acabemos en la cuneta.

Por ello, el juego nos ofrece recursos en la geografía del escenario para parapetarnos, recuperar salud, atajar para tender emboscadas o momentos donde la habilidad especial de uno de los personajes es idónea para crear una matanza limpia y segura. Y es que tampoco es demasiado acuciante el limpiar los puestos de todo rastro de vida. El objetivo suele ser atacar a sus sistemas de comunicación y almacenes, objetivos más que suficientes para tomar el control de los bastiones y pasarlos al bando rebelde. En cambio, si insistimos en crear una carnicería, un medidor de estrellas al estilo GTA irá creciendo y trayendo consigo tropas infinitas.

Aunque podamos darles esquinazo fácilmente, no podemos negar que son un incordio. Sobre todo cuando nos hacen una pinza cooperando con las tropas propias de las bases. A esto sumadle los tipos de unidades enemigas. No es lo mismo una tropa regular que cae con un par de disparos mal dados que un sargento con escudo, que nos barrerá con su Uzi si le vamos de frente, o que un teniente que viene con su Panzerfaust a volarnos en pedacitos.

No hay muchos diálogos en el videojuego, pero las pocas conversaciones que existen son de un tono claramente coñero.

Dog Duty, tu Navy Seals hecho indie

Aunque cuesta hacerse con su filosofía de juego, la verdad es que Dog Duty es un título realmente entretenido e interesante. Algunas inconsistencias en el control con el ratón puede traernos de cabeza pero poco más. También es recomendable abordar el título con paciencia. Sí que he podido superar algún puesto yendo a lo loco, pero he chupado más muertes así que pensando tácticas más trabajadas.

Sin más, Dog Duty es un caramelito si buscas un shooter táctico. Estas impresiones me han valido para ver su potencial y espero que siga mejorando en el futuro. Con un control más preciso del ratón, podremos hacer auténticas virgerías militares. Espero ansioso a poder hincarle el diente a la versión final.