impresiones de Hitman III

Impresiones de Hitman III para PC

El agente 47 vuelve a las andadas, a los disfraces y a los asesinatos. Te contamos que nos parece con estas impresiones de Hitman III para PC.

Hitman ha tenido una vida muy prolífica en las consolas de hace 3 generaciones. Con 3 entregas de renombrada reputación, el Agente 47 se convirtió, casi de forma instantánea, en un icono de adoración para muchos de nosotros. Sin embargo, sus principales dueños, Io Interactive, no pudieron darle salida después de la generación de los 128 bits hasta que Square Enix compró al estudio. Después de varias entregas de dudosa calidad y unas últimas instauradas en el formato episódico, Io Interactive se ha independizado de la corpo japonesa para producir sus Hitman en solitario. ¿Y qué tal les ha ido con la tercera entrega de su ansiado reboot? Te lo contamos ahora mismo con estas impresiones de Hitman III para PC.

Cerrando bocas del pasado

El reboot de Hitman se estrenó en las consolas de la pasada generación. Veníamos de un Hitman Absolution que nos dejó a muchos con el gesto torcido, dada su propuesta tan lineal y encosertada que se desmarcaba del espíritu de la franquicia. Sin embargo, Io Interactive sabía bien donde tenía que apretar las tuercas.

Aunque Hitman I y Hitman II no es que fueran la máxima expresión de los juegos de infiltración, ofrecían una libertad desmesurada para cumplir los encargos como quisiéramos. Eso no significa que en el apartado técnico fuesen una maravilla. Recordad que venimos del estudio que hizo atrocidades como Kane & Lynch así que el fuerte de Io Interactive no viene dado de sus habilidad programando… Hasta que llegamos a Hitman III y nos callan la boca.

Este juego los tiene bien puestos a la hora de generarnos entornos llenos de posibilidades, sí, pero también los tiene a la hora de lucir musculatura gráfica. Donde Hitman I y II presentaban cosas como paredes que parecían de cartón, Hitman III se esmera en el realismo tanto, que parece que estemos metidos en una película de carne y hueso. Si es que ahora lo de emular al primo malvado de James Bond va ser más cierto que nunca.

La calva más reluciente que jamás hayas visto

Tanto los entornos (texturizado, antialiasing, efectos de luz y postprocesado) desbordan calidad por los 4 costados como así lo hacen los modelos de los personajes. Trajes donde notaremos las arrugas y manchas de sangre, rostros que muestran en todo momento las intenciones de cada personaje… Un trabajo inconmensurable. Aunque el premio gordo se lo llevan los efectos de luz. Ni Ray tracing ni gaitas, los shaders y efectos lumínicos que ofrece el motor Glacier nos dejan patidifusos.

Aunque no es oro todo lo que reluce. Al menos, en esta build para realizar la preview, nos encontramos con algún que otro bug gráfico, aunque de nimia importancia. También destaco que los menús y el HUD no son lo más cómodo del mundo, más si nos centramos en la marca de objetivos. La misma no diferencia entre alturas y puede liarnos más que ayudarnos. Que dejase un rastro para seguir hubiera estado bien (o al menos una opción para activarlo en según qué situaciones).

Por lo demás, todo de lujo. Las físicas al arrastrar los cuerpos simulan bien las situaciones, sin crear efectos bochornosos de ragdolls como suele ser lo usual. Boquiabiertos nos dejan los diferentes elementos interactivos del escenario, capaz de romperse y generar desperfectos con una naturalidad pasmosa. Vamos, que en lo visual, Hitman III ha sabido entregar los deberes a tiempo y con nota, a diferencia de sus antecesores.

Agente 47 con bolsillo de Doraemon

Si habéis venido a Hitman sabéis a lo que os atenéis. Las primeras entregas nos ofrecían una serie de escenarios donde debíamos trazar un plan inicial para cumplir una serie de objetivos. Como era de esperar, la mayoría se centran en eliminar a unos sujetos determinados. En Hitman III la cosa no va cambiar. Seguimos con el mismo formato de misiones episódicas (aunque ahora el juego viene entero de base), teniendo que escoger el plan a seguir y nuestra equipación de asesino.

Porque en cuanto a gadgets, el agente 47 viene servido. Tenemos cositas curiosas como una cámara que nos permite ejecutar sencillos pirateos en algunos dispostivos o el clásico cable de fibra, un compañero indispensable para eliminar enemigos sin ser visto. Obviamente, durante el transcurso de las misiones podremos coger cualquier cosa que veamos para usarlo como armas o sacarles nuevas funciones. Por ejemplo, podemos comer un plátano y usar la monda para que alguien resbale por unas escaleras y se mate sin que levantemos sospechas.

Disfraces, preparar trampas, usar el escenario a nuestro favor… Otra cosa no, pero Hitman III nos da infinita libertad para usar todo a nuestro alcance de maneras muy creativas. Esto afecta también a cómo se desenvuelven las misiones, cambiando algunos aspectos de la trama y los diálogos en función de como solventemos los objetivos que nos marcan.

Por mucho sicario que seas, tienes que ser limpio

Aunque hay que tener en cuenta que la libertad tiene un precio. El juego nos da mil y una formas de solventar sus objetivos, sí, pero también tenemos una tabla de puntuación que nos mide lo profesionales que somos. Entiendo que sacar una pistola con silenciador, y dejar los sesos pegados en la pared de todo incauto que se nos cruce es muy tentador, sin embargo, por mucho sicario que seamos, matar está muy penalizado.

El objetivo es ser un fantasma con todas las de la ley. Es decir, procurar llamar la atención lo menos posible, ser rápidos finiquitando las tareas y no matar a nadie (si puede ser). Si somos cuidadosos y atentos con estos tres puntos, seremos bendecidos con las puntuaciones más altas. De todas formas, eso no quita que podamos repetir los niveles cuantas veces queramos, trazando planes que antes no se nos habían ocurrido o incluso cumplir nuestras metas de formas que ni el juego tiene registradas.

Pero como dije, la libertad tiene un precio y la misma se paga con una sensación de confusión casi constante. Hitman III no es un juego sencillo y así lo demuestran sus tutoriales. Por ende, nos dirán pequeñas pistas de cómo usar ciertos artilugios y poco más, lo demás tiene que salir de nosotros y puede ser bastante abrumador. Por supuesto, cuanto más juguemos y más repitamos niveles, más nos habituaremos a su premisa, pero eso no quita que haya juegos como Metal Gear Solid V que saben ser mucho más intuitivos sin sacrificar un ápice la libertad y de creatividad.

impresiones de Hitman III

Preparad vuestros PC para ser testigos

Esta review la hemos hecho en base a una copia para PC (en la plataforma de Epic). Por tanto, no estaría de más que os cuente que en términos de rendimiento el juego es una bestia. Lo hemos probado en un portátil de gama baja, una torre de gama media y un pc de gama ultra. En los 3 el juego se desenvuelve bien con pequeños ajustes, siendo espectacular su rendimiento en la torre de gama media (con un i5 3450 de 3.2 Ghz y una 970 GTX), pudiendo jugar en Muy Alto manteniendo una tasa casi constante de 75 fps.

Claro está, en la torre donde jugamos en ultra (i5 8600-k de 4.1 Ghz + 3070 RTX) pudimos poner todas las opciones en ultra, corriendo el juego a una media de 90 FPS a 4K. Así que si buscáis jugar en PC, sabed que esta versión de Hitman III viene muy bien optimizada.

Para finalizar estas impresiones decir que el juego está prácticamente terminado para su puesta a punto y lanzamiento. Rendimiento espectacular, gráficamente deja en pañales a todo lo anterior del estudio y una jugabilidad más pulida gracias a un trato más profundo con los escenarios y las posibilidades que los mismos nos van dejando por el camino. ¿Lo malo? Que si no somos veteranos en la franquicia, el juego no nos va llevar de la mano y vamos a sentirnos abrumados por todo lo que nos echará encima. También destaco que no hay mucha novedad respecto a los dos títulos precursores, se siente más bien como una continuación de temporada más que si fuese una entrega nueva.