Impresiones jugables de DiRT 4, el último simulador de Codemasters

Codemasters ha puesto sus esfuerzos en una entrega que aúna las experiencias de sus juegos anteriores. Te lo cuento en las impresiones jugables de DiRT 4.

DiRT 4 llega a toda velocidad. No mira por el retrovisor, no pregunta al adelantar, nada. Simplemente quiere llegar para quedarse, para ser la opción del género de carreras del año. ¿Lo conseguirá? Marchando unas impresiones jugables de DiRT 4.

Simulación… y tal

El año pasado, Codemasters sacó de la manga una obra redonda. DiRT Rally era un auténtico juego de simulación; un señor entre su categoría, puesto que no había medias tintas. O dominabas desde el principio o intentabas hacerlo. Si no, abandonabas el juego. El desafío no estaba hecho para todos los paladares, desde luego.

DiRT 4 viene para aunar los juegos anteriores (DiRT, DiRT 2 y DiRT 3) y DiRT Rally. Por eso se encuentra a caballo entre la simulación y, en cierto sentido, el arcade. Existen dos maneras de pilotar; la primera se conoce como Gamer, más casual, más asequible para el usuario inexperto, o el que simplemente quiere disfrutar sin afrontar un gran desafío; la segunda, por el contrario, es Simulación. Como su propio nombre indica, aquí no hay medias tintas y la conducción será muy, muy salvaje.

Más allá de los dos modos de pilotaje que, efectivamente, delimitarán el reto a afrontar, tenemos las variables de juego. Mi favorita, los rallies, es la primera. Como su propio nombre indica, habremos de conducir por diferentes rutas a lo largo del globo intentando batir el cronómetro lo mejor posible.

Las localizaciones son escasas, pero ofrecen una buena amalgama de posibilidades. Tarragona es asfalto puro, aunque se sitúe entre montañas. Suecia está cargada de nieve, lo que obligará al piloto a tomar una conducción mucho más cauta. Estados Unidos, sin embargo, es una pista rápida y “sencilla”, óptima para iniciarse en las carreras.

Cada pista puede modularse para ofrecer un desafío diferente. Es posible alterar su longitud, al igual que la dificultad de la pista (que no del juego, ojo). Igualmente, la dirección se puede alternar, algo que también da cierto juego.

impresiones jugables de DiRT 4

Quiero competir

Vale, ahora seguramente me dirás: Carlos, yo quiero correr contra esos coches. De eso iba DiRT 3, y eso quiero. Tus deseos son órdenes, lector.

Dos son los modos que nos permiten pegarnos directamente con otros corredores. Landrush es el primero. En este hay que coger Buggys y llegar a la meta antes que el rival en circuitos cortos. Sencillo en la teoría, ¿no? Pues a ver cómo te defiendes en la práctica con esos saltos, esos peraltes y esas curvas cerradas mientras los rivales te soplan la nuca.

El segundo modo es el Rallycross. Este es parecido a Landrush, pero tiene variaciones. La principal es que los coches son de rally. Vamos, que la velocidad no es que brille por su ausencia, sino por su presencia. Además, suelen estar más enfocadas al asfalto que a la arena.

En cuanto a Modos con mayúscula, he de decir que no he probado la totalidad de ellos. Únicamente participé en pruebas personalizadas. Nada de Modo Carrera (que está), nada de Academia DiRT para enseñarme a conducir (que está)… Todo ello se verá en el producto final.

¿Y qué hay de los vehículos? Más de 50 automóviles estarán disponibles para su uso y disfrute. Ellos están separados por categorías; los Supercars son los más rápidos y tochos, mientras que los R2 son algo más flojos. Existen coches clásicos, buggys… Toda una paleta de posibilidades de cabo a rabo.

¿Y qué tal está?

Creo que es necesario mojarse, tirarse a la piscina y hablar de sensaciones. Por desgracia, DiRT 4 no me ha transmitido lo mismo que DiRT Rally. Y creo que esto hay que matizarlo.

No pude probar DiRT 1, 2 y 3. No sé de qué iban esas entregas, por lo que no puedo juzgar el cambio de idea ni de aires. Sin embargo, sí que me empapé de DiRT Rally y puedo decir que no he tenido las mismas sensaciones.

Este tiene más modos de juego, más variables, pero la sensación al volante me ha parecido algo peor. El juego del año pasado se sentía más real: la dificultad era la que era. Aprendías o aprendías. No había un modo más sencillo, y eso, a mí, me ha disgustado ciertamente.

 

impresiones jugables de DiRT 4

Llamadme pureta. Llamadme exquisito. Me gusta la simulación, no el arcade, y DiRT 4 me ha incitado más a jugar casual que como si de un piloto se tratara. Si de primeras ya ofrecen un modo sencillo, la gente se volcará hacia él. Seré yo, llamadme loco… Pero donde esté la simulación de DiRT Rally, que se quite todo lo híbrido.

El próximo 9 de junio espero poder salir de dudas con el juego. No digo que sea malo; no me malinterpretéis. Pero si queréis una experiencia de simulación… Quizá este no sea la mejor opción. Quizá la tengáis de la misma desarrolladora y algo más barata. Las impresiones jugables de DiRT 4 no me han sacado de dudas del todo. Toca esperar.