Impresiones: Titanfall BETA

Titanfall es algo a lo que hay que jugar para saber exactamente de qué se trata. Tras ver trailers, gameplays, vídeos, que yo te lo cuente, que te lo cuente tu cuñao’… seguramente en la cabeza de quien escucha o lee haya un pequeño gran lío, y parezca más difícil jugar a Titanfall que aprender las reglas del ajedrez sin tablero. Sin embargo, una vez estas a los mandos, seguramente tardes del orden de 30 segundos en saber qué hay que hacer, y en dos partidas también sabrás cómo lo hay que hacer.

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Sin embargo, Titanfall tiene dos partes muy bien diferenciadas, una a pie otra en titán, y ser habilidoso en una no implica serlo en otra.

Las partidas de Titanfall, y voy a hablar siempre del team-deathmatch, que es el modo principal que hemos podido jugar en esta beta, se componen de tres partes. Una primera en la que todos los jugadores vamos a pie. En esta fase el objetivo es matar bots (Minions) y jugadores para lograr hacer puntos y que el titán nos sea accesible lo antes posible.

Los Minions son unos bots de inteligencia artificial escasa que nos sirven para farmear puntos rápido, de manera similar a los bots de League of Legends, como os contaba en el micropodcast del pasado viernes. Todos los jugadores, por malos o buenos que sean, van a tener acceso al titán en la partida, y es que el aterrizaje de nuestro mecha no viene a colación de la típica racha de bajas de Call of Duty, sino que depende de una cuenta atrás de unos 3 minutos. Sin embargo, cuanto más matemos más corta será la espera para el titán, por lo que el buen jugador, que vaya a por los Minions como un poseso y pase de los jugadores, será el primero en sacar el titán y nos pondrá las pilas al resto por la vía rápida. Cuando destruyan nuestro titán volverá a comenzar una cuenta atrás, por lo que en la misma partida podremos subirnos a nuestra bestia mecánica un par de veces o tres. La última parte es “El Epílogo”, una fase de evacuación que pone fin a la escaramuza.

Sí, habéis leído con atención, ya he dejado de manera más o menos velada una de las grandes bazas de Titanfall, y es que TODO EL MUNDO, por paquete o bueno que sea, va a disfrutar como un enano. Si apuntas igual que tu abuelo con cataratas, aunque no mates muchos jugadores humanos, siempre te llevarás por delante unos cuantos Minions que sirven para hacer puntos, y, ¿por qué no?, también para alimentar el ego y hacer aquello de “Xbox grabar eso”. En cambio, si eres un gran jugador, avezado a los juegos en primera persona, Titanfall ofrece una curva de mejora muy, muy amplia. Ya no es solo cuestión de apuntar con maestria, o conocer bien los mapas, que también. Aquí hemos de aprender a movernos, o casi deslizarnos, por los escenarios. Aprender a movernos no solo a lomos de un titán, sino también aprender a dominar el parkour.

Titanfall

El parkour es la forma característica de desplazarse a pie en Titanfall. Este deslizamiento se convierte uno de los elementos clave del juego dotando a las partidas de un ritmo y agilidad que ocupa las peores pesadillas de los niños rata camperos. Todo está dispuesto para plasmar una experiencia rápida y dinámica, que acaba por ser más cercana a juegos como Quake, inevitable referencia, que a un Battlefield, por ejemplo.

En esta beta solo hemos visto dos escenarios, uno urbano y otro casi desértico, y claramente están construidos a medida para poder explotar las cualidades del desplazamiento en parkour.

Titanfall es un juego muy asimétrico ya que hay en batalla titanes y humanos, y si bien el titán es mucho más poderoso que el humano, es más lento de movimientos (aunque sigue siendo sorprendentemente dinámico) y solo se mueve en un plano horizontal. Sin embargo, el humano tiene posibilidad de moverse en planos muy verticales, lo cual le da posibilidades estratégicas para acabar con los enormes robots. La asimetría que caracteriza a los combates, está, a fin de cuentas, muy bien complementada. De no funcionar esto, y este era mi mayor miedo al enfrentarme al juego, en mi opinión la experiencia de Titanfall se vendría completamente abajo.

Titanfall

Si nos detenemos a hablar de aspectos más convencionales. Esta fase de prueba, a la cual hemos tenido acceso en PC y Xbox One, presentaba tres modos de juego, team-deathmatch, captura la bandera y un tercero que consistía solo en batallas de titanes. Debo ser un tipo clásico, pero el deathmatch es lo que me comió la mayoría de horas.

En cuanto al aspecto técnico no es el juego que elevará los grados de tu torre o tu Xbox One, pero sí se ve francamente bien. Es espectacular, muestra muchos elementos en pantalla, muchas explosiones, y todos sin lag, y con la fluidez de los 60 frames. En este caso, y al contrario que ocurre en la saga Call of Duty, la experiencia en PC es igual de satisfactoria que la de consola (Aplausos).

Poco más queda que decir de lo que se perfila como un señor juego. Yo al menos, me estoy mordiendo las uñas esperando al próximo 13 de marzo. Nunca he sido adicto a sustancias estupefacientes, pero creo que lo que experimento desde que la beta cerro servidores es lo más parecido que conozco al síndrome de abstinencia.