Kingdom Come: Deliverance, primeras impresiones de su beta

Kingdom Come: Deliverance ha entrado ya en fase beta y tras probarlo unas cuantas horas, estas son mis primeras impresiones al respecto. Warhorse Studio se está tomando las cosas con calma a la hora de ir dando forma a su primer trabajo y creo que gracias a eso está consiguiendo un resultado espectacular, al menos a nivel visual. Creo que puedo afirmar que, estáticamente, es uno de los juegos más bonitos y realistas que haya podido probar. El problema es que, como sigue estando en pleno desarrollo, es un surtido de bugs de lo más completo y variado.

Como podéis ver en las imágenes de más abajo, Kingdom Come: Deliverance tiene unos gráficos de lujo, aunque aún serán mejores a medida que vayan optimizando el rendimiento del juego y puedan exprimir un poco más el CryEngine. Pero bueno, no sólo de gráficos vive el jugador y Warhorse necesita mucho más para poder competir con los pesos pesados como CD Projekt RED o Bioware. Y parece que también tiene algo interesante bajo la manga en cuanto a las posibilidades del juego.

Kingdom Come: Deliverance no es sólo un mundo bonito

En esta beta sólo tenemos acceso a una misión intermedia del juego, por lo que nos dejan jugar con un perfil de personaje preestablecido, más que nada para que nos podamos hacer una idea de como puede avanzar nuestro querido Henry con respecto a lo que vimos en la fase alpha. A diferencia de otros RPG en los que ganamos puntos de experiencia y después los sumamos a nuestras habilidades, en Kingdom Come cada una de nuestras aptitudes irán mejorando a medida que las usemos. Es decir, si usamos más la espada que la lengua, acabaremos siendo unos grandes espadachines, pero unos pésimos interlocutores.

Kingdom Come: Deliverance, primeras impresiones de su beta

Este detalle, sumado a los varios caminos que cada misión nos ofrecerá para ser solucionada, abren muchas posibilidades al jugador para disfrutar del juego a su manera. Porque a pesar de que la historia y el pasado de nuestro protagonista son invariables, Kingdom Come: Deliverance es un juego de mundo abierto que podremos recorrer a nuestra voluntad, interactuando con sus pobladores de la manera que creamos más adecuada en cada situación. No hay que olvidar que también contará con un complejo sistema de criminalidad y reputación que nos afectará a nosotros y a los que nos rodeen.

Todo eso, en teoría. Veremos en la práctica.

De momento, todas estas características dan más problemas que beneficios al juego. Por ejemplo, los guardias del campamento son muy susceptibles y a la mínima se te echan encima a espadazos, aunque tú sólo estuvieras practicando con tu arco sin molestar a nadie. También se atacan entre ellos, llegando a matarse o continuando la marcha tras dos mandobles como si nada hubiera pasado. Pero los más llamativos, como es normal, son los bugs del sistema de colisiones, que ocasionan imágenes tan surrealistas como la que tenéis a continuación:

kingdom come deliverance bug

Así que esto es lo que llaman un cruce de razas…

Interesante. O Espeluznante. Según se mire. La verdad es que mientras esto sólo ocurra ahora que está en fase beta, no deja de ser una anécdota. Pero esperemos que en Warhorse tomen buena nota de todos los fallos que tiene a día de hoy Kingdom Come: Deliverance y consigan exprimir todo el potencial que su idea tiene para convertirse en uno de los mejores juegos de rol del año. O algo más. Ya os digo yo que buena pinta tiene y, aunque no vaya a incluir ni magia ni dragones, me da que no los vamos a echar en falta en ningún momento mientras recorremos los paisajes de la Bohemia medieval.

Y para terminar, una mala noticia. Más o menos. Se ha confirmado que el lanzamiento de la versión PC previsto para este verano ha sido retrasado y se emparejará con el de las versiones para consola. Si eso significa más tiempo para pulir el juego y mejorar lo que ya tienen, encantado. Después de un par de años de espera, dos meses más no son nada.