Kingdom Hearts III, las portadas de los remixes contienen un secreto del juego

A Tetsuya Nomura no le es suficiente con amargarnos la vida haciendo eterna la espera de Kingdom Hearts III. Ahora nos dice que hay secretos escondidos tras las portadas de los remixes.

Kingdom Hearts III se hace de rogar. Posiblemente sea uno de los juegos más esperados de todos los tiempos, junto con The Last Guardian y sus interminables retrasos. Pero es que llevamos esperando el final de la saga desde el principio de los tiempos. No hay más que recordar que el primer y el segundo título salieron en PlayStation 2 y que PlayStation 3 no ha tenido su título propio. Ahí lo dejamos.

La cosa es que, como viene siendo costumbre, Tetsuya Nomura, el director del juego, siempre dice que no va a hablar de Kingdom Hearts III, pero luego acaba soltando frases crípticas. Supongo que tiene algún tipo de complejo de Yoda o algo así.

El otro día os contábamos cómo él mismo decía que hasta que no saliese Kingdom Hearts II.8 Final Chapter Prologue, no se hablaría más de la tercera parte numerada de la saga. Sin embargo, antes de empezar a tomar ejemplo de lo que él mismo decía, soltó un par de sus sentencias.

En primer lugar, habló de la canción del juego. Y en segundo lugar, le dio por decir que había pistas escondidas sobre Kingdom Hearts III… ¡en las portadas de los remixes!

Es decir, que el hecho de sacar Kingdom Hearts I.5 HD Remix, Kingdom Hearts II.5 HD Remix y el próximo Kingdom Hearts II.8 Final Chapter Prologue no ha sido simplemente por sacar pasta. También ha sido para quebrarnos la cabeza con acertijos sobre Kingdom Hearts III.

Ahora la cosa es ¿qué mensaje? ¿En qué nos tenemos que fijar? Sí, sora pasa de estar sentado a estar de pie y, por último, a andar. Pero… ¿qué más? ¿Qué más Nomura? ¿Qué más? Lo único que se me ocurre es contar los personajes. En la primer hay 10, en la segunda 11 (Xehanort vale por uno solo), y en la tercera hay 14. ¿Será una fecha? Es posible pero entonces nos queda 10-11-2014, y esa fecha ya ha pasado.

En fin. Recuperemos la compostura y dejemos a las brillantes mentes de internet que intenten desvelar el misterio.