Kmishima asegura que NX será muy diferente a Wii U

Ha tenido que ser la revista TIME la que consiga sacarle unas cuantas palabras al actual presidente de Nintendo, nuestro amigo Kimishima-san, al que parece que le gustan menos las cámaras que a Miyamoto callarse la boca.

En esta entrevista, el muchacho nos sorprende con declaraciones acerca de la nueva consola de Nintendo y pese a lo que pueda parecer, realmente no es que haya dicho nada más allá de lo que ya sabemos, pero bueno, para una vez que habla el hombre, no le vamos a hacer oídos sordos.

Tal y como se desarrolla NX, hay que hablar de una cosa diferente y, evidentemente, de una nueva experiencia. En la transición del hardware de Wii al de Wii U fue difícil explicar al consumidor las diferencias y las novedades del nuevo hardware. Es difícil convencerles de que den el salto de la actual plataforma a la siguiente.

Es algo de lo que tenemos que alejarnos para conseguir hacer algo que apetezca al consumidor.

El presidente también admite que no tiene ni repajolera idea de dónde sale el nombre provisional de NX. Según él, a lo mejor Iwata tenía intención de decírselo pero nunca pudo hacerlo.

Pero NX no es la única a la que se refiere en la entrevista. Con la nueva consola en el horizonte, cada vez más cercano, Kimishima también hace referencia a los usuarios de Wii U, a los que anima a que sigan confiando en la consola porque no la van a dejar de apoyar, como pasó con Wii en su momento… al menos por ahora.

Nuestro trabajo en estos momentos es darle soporte a los consumidores que han decidido comprar Wii U y asegurarles que tendrán una experiencia con el software que esté disponible para ella.

Cada vez queda más patente que NX llegará muy pronto, más de lo que muchos pensábamos en un principio. Y posiblemente sea lo mejor que puede hacer Nintendo en estos momentos. Quién sabe.

Lo que sí sabemos es que Kimishima apuesta por NX, por los móviles (siguiendo el legado que dejó Iwata), y por el talento joven, al que dice que quiere darle una oportunidad y libertad que, quizás, con Iwata, no disfrtaban.

Veremos a ver en qué queda todo esto. Lo de Kmishima, digo, a ver si para la próxima sonríe un poco.