La Tierra Media: Sombras de Mordor - Análisis PC

Warner Bros.Monolith Productions sorprenden a propios y extraños aprovechando los derechos de la conocida franquicia de El Señor de los Anillos con esta nueva IP. La Tierra-Media: Sombras de Mordor es una de las grandes sorpresas que nos depara este año 2014 en el mundo de los videojuegos. Reutilizando mecánicas de otra de las sagas que Warner ha encumbrado en los últimos años, Batman Arkham, nos encontramos ante un juego que nos transmitirá unas sensaciones de control muy familiares que no impiden que estemos ante un título más robusto de lo que muchos podían presagiar. Sin hacer mucho ruido tropezamos con uno de los brawler más sorprendentes que nos podemos echar en cara para la nueva generación, y sólo la obsesión de las compañías por seguir manteniendo con vida a las anteriores consolas, PlayStation 3 y Xbox 360, hacen que echemos en falta la guinda que podría haber encumbrado a Sombras de Mordor.

ARTÍCULO análisis sombras de mordor

La franquicia creada por J.R.R. Tolkien es sin duda, junto con Star Wars y Harry Potter entre otros, de las más explotadas en el panorama audiovisual. Tanto en el cine como en libros y merchandising. Sabiendo esto, también conocemos algunos juegos que han pasado sin pena ni gloria relacionados con ellos. Los Juegos de LEGO y Star Wars: The Force Unleashed son algunos ejemplos de títulos que, si bien eran aceptables no supieron estar a la altura de la saga de la que proceden.

Quizás por estos precedentes una nueva IP de este tipo propició que la comunidad estuviese entre indiferente y desconfiada con el producto que podía salir de aquí. Los vídeos mostrados de Sombras de Mordor durante este tiempo no le han hecho justicia y se apreciaba una especie de copia de Assassin’s Creed. Sin embargo, el tiempo que ha pasado un servidor a los mandos y paseando a Talion por Mordor me ha convencido de que estamos ante el nacimiento de una nueva y exitosa franquicia que seguro no acabará aquí.

En Sombras de Mordor nos encontramos ante una historia de pura venganza. Un juego mucho más visceral y sangriento de lo que hemos podido ver hasta ahora en la gran pantalla a través de las trilogías de El Hobbit o El Señor de los Anillos. Talion, un montaraz encargado de vigilar la Puerta Negra junto a su familia y más soldados, será el protagonista de esta historia donde su único objetivo será hacerle pagar a los orcos el haber asesinado a su mujer e hijo. Realmente Talion debería haber corrido el mismo destino que ellos, pero al verse sometido a un ritual de sangre organizado por La Mano Negra de Sauron, nos veremos poseídos por el espectro de Celebrimbor, un elfo con un pasado que no recuerda y que tiene unas motivaciones similares a las nuestras. A partir de aquí todo lo demás será contar más de lo debido.

Sin duda pocos o nadie se esperaban que Sombras de Mordor fuese más que un juego notable, un juego de acción en tercera persona intergeneracional más que pasase sin pena ni gloria. Sin embargo, las últimas semanas antes de su lanzamiento ya presagiaban que era muy posible que nos estuviésemos equivocando con él y lo estuviésemos subestimando. Tengo que decir que a mí ya me parecía desde un principio la mar de interesante, y puedo contar con los dedos de una mano (y me sobran dedos) los juegos que he comprado de lanzamiento y no me he arrepentido. Con este puedo decir que ha sido un dinero más que bien invertido. Y es que a los pocos minutos que nos pongamos a dar espadazos y empecemos a descubrir las tierras de Mordor las dudas quedan completamente despejadas.

La tierra desolada que se nos muestra no es un mundo desértico adoleciendo de falta de contenido. No estamos ante un sandbox, pero tampoco es lo que se buscaba. Pese a que no estamos ante un mapa inmenso, todas las misiones, coleccionables, secundarias, enemigos y objetivos que se nos presentan son contenido suficiente para perdernos por todos los parajes y rincones.

Con una gran recreación que demuestra el gran cuidado de Monolith, estamos convencidos de que el mapa os resultará suficiente. Y además como comentamos, además de las misiones principales (en su mayoría, asesinar generales y caudillos orcos) tendremos una gran cantidad de coleccionables que nos contarán más de la historia y misiones secundarias que nos proporcionarán más puntos de experiencia, runas para nuestras armas y habilidades con las que hacer progresar a nuestro protagonista, convirtiéndolo de un simple montaraz resucitado a todo una máquina de matar capaz de mirarle a los ojos al mismísimo Sauron. De todas formas, no recomiendo el enfrentamiento directo ante una multitud de orcos. El juego invita a observar y tomarse las cosas con calma, para acabar uno a uno con nuestros enemigos si es necesario. De la nada se nos pueden  juntar alrededor unos 10 enemigos fácilmente y acabar con ellos puede ser realmente difícil, aunque se traten de soldados rasos.

la tierra media sombras de mordor

Pero si por algo destaca Sombras de Mordor, por encima de su apartado visual (incluyendo su magistral banda sonora) es en dos apartados. El sistema de combate y el Sistema Némesis (su gran punto diferenciador). Era lógico que viendo sus partes de sigilo (el título facilita y simplifica este sistema de juego) y la manera de ejecutar los golpes y combear de Talion, que las comparaciones fueran directamente en el camino que se produjeron, realizando paralelismos con Assassin’s Creed y la saga Batman. Sobre el primero poco hay que hablar, ya que prácticamente es un calco en lo que a su planteamiento se refiere (matorrales para esconderse, ejecuciones desde un punto alto, detección de los enemigos, movimientos de parkour, planteamiento en la creación del mapa, saltos fe incluidos que hasta da cosita hacerlos). También existen una especie de Atalayas a las que tendremos que subir para revelar partes del mapa donde se esconden más puntos de interés de los que se ven en un principio.

Se le podría machacar al título con esto, incluso ya salieron noticias de desarrolladores quejándose sobre ellos y no llego a saber si además hubo demandas de por medio, pero hay que reconocer que hoy en día muchas de estas características las tienen casi todos los juegos en tercera persona con este planteamiento. La gente de Ubisoft debería de estar orgullosa de ser un espejo en el que los demás se miran. Aunque estaría bien que no se fijasen tanto en la IA de los enemigos, porque ya casi no merece la pena hablar sobre ella.

Sobre la saga del hombre murciélago, es más normal que existan comparaciones, ya que Warner ha sido el que se ha encontrado detrás en ambas franquicias. Pese a que bebe mucho del sistema de combate de Bruce Wayne, sin que nadie se lo esperase, va y resulta que tenemos ante nosotros una mejora a la hora de realizar los combos, contraataques y remates.

Gracias a la extensa rama de habilidades con la que contaremos, además de las mejoras en nuestras armas, tendremos un abanico repleto de posibilidades que incluso hacen que podamos orientar a nuestro personaje a diferentes clases (un asesino sigiloso, o un fuerte luchador por poner un ejemplo). El único pero que se le podría achacar es al falta de variedad de armas, ya que únicamente tendremos nuestra espada y nuestra daga para asesinatos sigilosos (además del arco de Celebrimor). Sinceramente, no echaremos en falta ninguna más ya que las diferentes mejoras de las mismas no harán más que potenciarlas y ofrecernos un mayor número de ataques y habilidades, por lo que sobra cualquier otro tipo de arma que llevar encima (más espacio para recolectar plantitas y patatas).

Middle-earth-Shadow-of-Mordor-2

Sombras de Mordor juega a dos bandas y podría haber llegado a dividir al público tras lo expuesto. Sin embargo, nos hemos encontrado con que el boca a boca a sido clave en su éxito de ventas. Y es que por mucho que se base en otros títulos, si coge lo mejor de cada uno de ellos y estos encajan, no hay mal que por bien no venga. Tenemos una historia, un tío con ganas de venganza, feos orcos con los que acabar, un mapa ambientado en Mordor al que ir, un sistema de combate espectacular. ¿Todavía queréis más? Pues ante vosotros tenéis el Sistema Némesis.

Esta novedosa mecánica aportará de memoria a los enemigos, lo que hará que si alguno de ellos nos vence en combate, este sea ascendido en el rango militar de los orcos y uruk, haciéndose más poderos e incluso convirtiéndose en un peligro a tener en cuenta. Estas bestias se quedarán con nuestra cara y nos lo recordarán en nuestro próximo enfrentamiento. Como no será tan fácil como antes acabar con ellos, aquí es donde entra la otra parte del Sistema Némesis, en el que podremos interrogar a ciertos enemigos para sacarles información de lo que podremos hacer para contrarrestar las ventajas de nuestros “némesis”. No queda aquí la cosa, ya que además de sacarles lo que saben, podremos doblegarlos y hacer que se unan a nuestra causa bajo su voluntad, pudiendo crear un ejército de orcos que luchen para nosotros y cumplir misiones.

Estamos ante un serio candidato a sleeper del año. Los últimos juegos que saldrán a este año (y de esta categoría hay pocos) decidirán si realmente es así. Estando Warner y Monolith detrás, tampoco se debería catalogar como tal, pero la bola de nieve y el boca a boca parece no decir lo contrario de un juego que apenas se esperaba evolución de las sagas de las que bebía y ha terminado siendo un más que notable juego que no necesita comparaciones con ningún otro. De momento es sin duda la sorpresa del año. Si os van los juegos de acción en tercera persona, yo no me lo pensaría. Su duración (sobre las 15-20 horas) son más que suficientes y no os parecerán cortas para nada. Hay pocos juegos que valen lo que cuestan de su lanzamiento, y este es sin duda uno de ellos.

 

Gráficos: 80

Sonidos: 80

Jugabilidad: 80

Modos de juego: 80

TOTAL: 80