Lo que el japo se llevó (II): Heroes Phantasia

A los japos les gusta más un crossover que a Belén Esteban meterse en el baño y, precisamente por eso, podemos algunos juegos dedicados a esto. Todos sabemos lo que es un crossover pero, por si las moscas (for if the flies) lo explicamos.

Un crossover es una unión mediante una historia, de dos universos o historias que, en un principio, no tienen relación entre ellos. Por ejemplo, crossovers hemos visto en  la película de Marvel de Los vengadores. Aquí, Ironman, el Capitán América, Hulk y Thor (además de Viuda Negra y Ojo de Halcón), que pertenecen cada uno a una historia completamente distinta, se unen bajo una misma historia.

Pues en el ámbito del manga y el anime, esto es exactamente lo mismo. Por poner un ejemplo que a los mangakas os sonará mucho, Tsubasa Reservoir Chronicles, es el manga donde las Clamp (Sakura cazadora de cartas, X, RG Veda, Tokyo Babylon, etc) se han dedicado a recopilar todas sus series y unirlas bajo una misma historia.

Todos sabemos que el mundo del manga en Japón es, a la vez que radicalmente distinto, bastante más seguido que en occidente, y eso conlleva una deducción: un buen filón del que sacar algo. Y ese algo es, muchas veces, el mundo de los videojuegos.

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Este es el caso que tratamos en esta entrega de “Lo que el japo se llevó”. No hablamos de una serie llevada a videojuegos, como puede ocurrir muchas veces, sino de un solo juego que recopila varias series, como puede ocurrir con los Super Robot Wars. En concreto, nos centraremos en Heroes Phantasia, un juego en el que se unen los protagonistas de las series más emblemáticas del anime fantástico japonés de la última década.

Esto, para que nos hagamos una idea, no es tan fácil de realizar como algunos podrían pensar, ya que conlleva el pago de MUCHAS licencias distintas y, muchas veces, de empresas completamente distintas, lo que a su vez implica negociaciones muy duras con qué se puede y no se puede usar o cómo se debe y no se debe salir.

Algo de esto quizás os sonará de la próxima película de Pixar “Rompe Ralph”, donde aparecerán muchos personajes de videojuegos que conocemos, como Sonic, pero donde no aparecerán otros como Mario, dado que Nintendo consideraba que su personaje tiene caché más que suficiente como para aparecer en esa película.

Así pues, hay que estar muy seguro de que el juego va a ser bien acogido. Y eso, queridos culpables, no suele ocurrir fuera de Japón, lo que nos deja huérfanos de títulos como este, simple y llanamente porque los beneficios esperados no son lo suficientes como para compensar el pago de licencias fuera del país nipón.

Pero, entrando ya en materia, destripemos un poco este juego. Como todo “crossover” de este estilo, podremos manejar a personajes conocidos de distintas series. En este caso tendremos algunos animes como el archiconocido Slayers Revolution, Blood+, Loui, el guerrero de las runas, My-Hime, Darker than Black o Sargento Keroro (sí hijo sí…).

Pero aparte de todos ellos siempre hay dos personajes protagonistas que son originales del propio juego. En este caso tendremos a Eiji Watari y Shinobu Fudou (chico y chica respectivamente), entre los que tendremos que elegir al principio de la partida.

Otra cosa típica es la inclusión de melodías de la propia serie en las batallas o apariciones de los personajes, como por ejemplo la versión del opening de Slayers Revolution (Plenty of Grift, de Megumi Hayashibara) que es de las primeras en aparecer durante el juego. Es uno de los detalles que más me gusta.

La original

La del juego

 

Sin embargo, algo en lo que no va a destacar este juego es en historia. Heroes Phantasia mezcla muchas de las historias de anime que conocemos, inmiscuyendo a los personajes en las personales de cada uno, pero, a la hora de trazar una historia común y original para todos, se queda un pelín corta. La trama principal es que, en Japón, se abre una brecha dimensional que une y pone en peligro a los dos mundos, el mágico y el tecnológico, y, cómo no, hay que solucionarlo.

Por una parte tendremos a nuestros héroes (los protas de las series más los originales), y por otro a los villanos, de los que muchos son originales (sobre todo los menores), pero algunos especiales son los que ya conocemos de los animes, como por ejemplo Zanafer, Van Argiano, Viper u otros, además de los originales.

El sistema de batalla es algo más interesante de contar. El juego nos deja la opción de manejar a cuatro personajes a la vez, aunque podremos intercambiarlos con otras 4 formaciones que podremos predisponer a previamente, lo que hace un total de 16 personajes jugables en una sola batalla.

Cada personaje tiene asignado un botón de comando con el que hará ataques comunes dependiendo de la posición que tengas y ataques y movimientos especiales usando los botones L y R, además de existir personajes de apoyo (muchísimos) que potenciarán nuestros ataques o estatus.

La verdad es que está bastante bien planteado hasta cierto punto, ya que tendremos una gran cantidad de ataques dependiendo de qué posiciones elijamos, pero tiene un contra. Las batallas irán por turnos. Primero ofensivos y luego defensivos. En nuestro turno de ataque tendremos una serie de puntos de acción, por denominarlos, que se gastarán con cada ataque o acción que realicemos. Una vez se acaban, pasamos al turno defensivo donde tendremos que esquivar cambiando las formaciones y haciendo que nuestro “tanque” reciba los ataques gordos.

El contra que menciono viene a raíz de las curaciones. Cuesta demasiado curar frente a lo que restauran salud, es decir, que es preferible atacar con todo lo que tenemos e ir cambiando personajes que liarnos a curarlos, ya que es prácticamente, perder el tiempo.

Esto hace que todo sea un poco repetitivo al final y que desluzca un poco pese a la fiel recreación de los ataques especiales de cada personaje que, eso sí, es lo más vistoso, y de lo más interesante del juego, son la cantidad de escenas “anime” que nos encontraremos, sobre todo cuando desatemos los ataques especiales, como el Dragon Slave (por aquí, Matadragones), lo que convierte en toda una gozada pasar el tiempo viéndolos hacer una y otra vez. Eso sí, desmerece un poco ver cómo esos grandes ataques destruye-mundos apenas hacen daño a un grupo de enemigos.

Se trata de un sistema de batalla muy parecido, que no igual, al del Valkyrie Profile o al futuro Project X Zone, donde los combos y ataques se realizan con el botón de cada personaje, hasta gastar los puntos de acción.

Aún así, es una pena para nosotros, los más frikis, el no poder disfrutar de este juego en occidente ya que, seguramente, muchos seríamos muy felices con él en nuestras manos. Sin embargo, si os gusta mucho y podéis haceros con él pese a estar en japonés, hay alguna forma de jugarlo sin saber el idioma nipón.

No existe traducción ninguna, como puede haber para otros títulos, hechos por fans o similares pero sí una pequeña (pero extensa) guía, acerca de los personajes y sus habilidades y ataques, así como una explicación de los menús e instancias.

Mi recomendación es que no os lo perdáis ya que, si sois seguidores de Slayers R-Evolution, Orphen, Louie, Keroro, Blood+, Darker than Black, Read or Die, Mai-HIME o s-CRY-ed, lo disfrutaréis al máximo viendo a vuestros protagonistas y sus antagonistas enfrentarse entre ellos. ¿Quién será más poderoso de todos? ¿A quién subirás más de nivel? Eso, culpables míos, es cosa de vuestro frikismo más puro.