Lo que el japo se llevó (VI): Arc Rise Fantasia

Hola  de nuevo culpables. Hoy os traigo un Lo que el japo se llevó un poco entrecomillado, ya que del juego que vamos a hablar hoy es de Wii y no se lo quedaron solamente los japoneses, sino que también lo han podido disfrutar los yanquis, por lo que, al menos, tenemos la esperanza de poder jugarlo, pero en inglés.

Arc Rise Fantasia es uno de esos juegos que pasan desapercibidos pero que esconden un gran potencial y tienen una muy buena idea. Desarrollado por imageepoch, que conoceréis por juegos como Luminous Arc o Sands of Destruction.

Además, su equipo técnico presicamente no es malo ya que nos podemos encontrar al diseñador del Studio Ghibli, Kennichi Yoshidoi y en cuanto al tema de banda sonora, al gran Yasunori Mitsuda. Si no os suena este nombre, igual le reconocéis por ser el encargado de las bandas sonoras de juegos como Chrono Trigger (junto con Nobuo Uematsu) y Xenosaga. Buen plantel, ¿no?

Arc Rise Fantasia despertó pues un gran interés, al que, además, se le sumaron los fans de los RPGs tradicionales por las declaraciones de algunos de sus mandamases, como su director, Hiroyuki Kanemaru (guionista y diseñador de niveles de la saga Tales of) que afirmaban que se quería retomar mucho de la vieja escuela para este juego.

[youtube]http://youtu.be/rTBK_Cp-RkA[/youtube]

Y, desde luego, para empezar, bien que lo cumple, ya que la historia está bastante enfocada a “típica historia de rol”. Situémonos pues. Estamos en el imperio Meridiam, y desde su capital, Diamant, tienen serios problemas para contener una pequeña horda de dragones que se dirigen a la ciudad.

Si ya de por sí los dragones son jodidos de matar, estos tienen, encima, mala leche, porque al morir, estallan y desprenden una nube de gas venenoso que no es agradable de oler. Nuestro protagonista, L’Arc Bright Lagoon, es un mercenario que ayudará al ejército a destruir estos dragones pero, en medio de la batalla, cae a tierra junto con un dragón malherido que acaba muriendo en sus narices, pero justo antes de que se produzca la explosión, una joven llamada Ryfia, mediante su canto, evita que el dragón estalle y salva la vida a L’Arc.

Así comenzamos esta historia que, oye, digan lo que digan, a mi me pareció interesante. Sí, de acuerdo, es bastante tipicona, chica con pasado oscuro, amigos que se vuelven enemigos, personajes no-humanoides graciosos, capitanes del ejército, declaración de traidores por ayudar al reino, etc. Vamos, lo típico.

Sin embargo, lo verdaderamente interesante de este título, no es su historia, que, como digo, no deja de estar mal, sino es más bien su sistema de combate y todo lo que lo rodea. Comencemos.

[youtube]http://youtu.be/xiVm0hlYjdg[/youtube]

Arc Rise Fantasia cuenta con el sistema de batalla que los desarrolladores han llamado Trinity Battle  System. Muy bonito, sí, pero ¿qué es? Pues este estilo de combate nos da una serie de puntos de acción determinados por nuestro nivel, pero no para cada personaje, sino para el conjunto de los tres que pueden actuar a la vez en la batalla.

Cada acción consumirá una serie de puntos y tendrá una velocidad, así pues, nosotros seremos los que decidamos quién y cuántos ataques o magias realizarán en un turno. Podremos hacer que un solo personaje actúa, por ejemplo, cuatro veces mientras que otros no hacen nada, o todo lo contrario, sacrificar ataques en un turno para conseguir más defensa y curaciones, la decisión es nuestra.

Estratégicamente, esto viene bastante bien, sobre todo si contamos que, dependiendo del orden en que combinemos los ataques podremos realizar combos o ataques especiales por afinidad. Esto es, que dependiendo de la amistad que tengamos con nuestros aliados, podremos hacer ataques extra.

Por ejemplo. Si usamos ataques normales de L’Arc varias veces seguidas, cada ataque hará un poco más de daño por combo, pero si combinamos un ataque de L’Arc con otro de Ryfia, al final se producirá un ataque combinado o un nuevo ataque de alguno de ellos, dependiendo de la afinidad, como he dicho.

En cuanto al tema de las magias, es bastante enrevesado, pero precisamente por ello muy divertido. Las magias van por orbes o esferas. Si no te equipas una esfera de un elemento, no puedes hacer ataques de ese elemento. Además, primero debes de comprarte los huecos para insertar esas esferas. Estos orbes son de los cuatro tipos básicos, agua, tierra, fuego y aire y cada una de ellas tiene una serie de niveles, desde el nivel uno al cuatro. Dependiendo del nivel que te equipes de orbe podrás usar las magias de ese elemento solo hasta ese nivel.

Así, si te equipas un orbe de agua, podrás usar magias de agua hasta de nivel uno. Ahora bien, el tablero de estas esferas es un círculo donde vas añadiendo huecos. Si en ese círculo colocas dos gemas del mismo tipo y nivel juntas, obtendrás un efecto sinérgico, es decir, ambas funcionarían como un orbe de lluvia (o lo que es lo mismo, un orbe de agua de nivel dos).

Por el contrario, si colocas dos elementos opuestos juntos, el efecto será de repulsión. Agua y fuego o tierra y aire harán que ambas esferas disminuyan un nivel. Si te fijas, entonces podemos llegar a niveles de magia muy superiores al nivel cuatro. Si juntamos tres esferas de nivel tres, obtendremos un poder de nivel nueve.

Y, por si fuera poco, la combinatoria no acaba ahí. Los elementos secundarios, como hielo, rayo, luz y oscuridad, se consiguen mezclando dos esferas del mismo nivel pero de distinto tipo, sin que sean opuestas. Así, si queremos el elemento luz, tendremos que poner juntos dos orbes de fuego y aire.

Otros elementos de combate son los Excel Art, que vienen a ser muy similares a los límites de Final Fantasy y los Roguresu, o invocaciones. Aunque éstas son bastante escasas y nos llevaremos mucho tiempo desde que encontremos la primera hasta que podamos echarle el guante a una segunda. Además, cuestan muchos puntos de acción.

El tema de las habilidades es otra cosa a tener en cuenta, ya que nos pasaremos la vida cambiando de arma y extrayendo gemas. Cada arma tiene un hueco en su interior en el que se pueden incluir gemas que nos otorgan habilidades. Las hay de muchos tipos, ofensivas, defensivas, de característica, de acción, etc. ¿Os suena a Final Fantasy VII?

El tema está en que cada arma tiene las gemas incrustadas y para poder sacarlas y usarlas luego a nuestro antojo y colocarlas en otras armas, tendremos que subir nuestra afinidad con esa arma. Evidentemente, esto se hace peleando con ella. Además, cada arma tiene una habilidad intrínseca que no podremos extraerle, pero que solo podremos usarla cuando tengamos la afinidad al máximo.

El problema, o el tetris, y nunca mejor dicho, viene cuando descubrimos que las gemas no son redonditas, cuadraditas o romboidales, sino que tienen la forma de la madre que les parió. Algunas son piezas de tetris, otras son L enormes, otras parecen una serpiente enrollada, etc. Por lo que tendremos que hacer nuestros cábalas para poder encajarlas todas y tener el máximo de habilidades posibles equipadas en nuestra arma.

Como veis, un sistema muy complejo, muy elaborado y que nos permite ir continuamente subiendo habilidades, magias y niveles, sin dejarnos tiempo a cansarnos.

Pero, como todo en esta vida, tiene contras. El juego se desarrolla en un mapeado muy similar a la saga Tales of, es decir, un mapa abierto, donde podremos escondernos o escapar de los enemigos, pero, peca de ser un poco soso y con pocas cosas que explorar. Peca de algo lineal y, sobre todo y ante todo tiene un nefasto doblaje.

Y quizás me quede corto con ese calificativo. Los personajes, os ruego encarecidamente, que no los escuchéis en inglés. Ponedlo en japonés con subtítulos, pero si queréis conservar vuestro sentido del oído tal y como lo conocéis hoy, mejor que hagáis lo que os estoy diciendo.

Personajes totalmente planos, con entonaciones completamente fuera de lugar, sin personalidad, sin carisma, como si los dobladores estuviesen leyendo un libro a un niño de dos años que no deja de llorar desde hace tres días y nos ha quitado toda la energía, las ganas de vivir y hasta el alma. Esto, se aproxima a la sensación que uno tiene al escuchar Arc Rise Fantasia doblado al inglés.

Quitando eso y que, en términos de historia no es gran cosa, el juego es bastante bueno. Notable alto o casi sobresaliente. Así pues, éste sí lo podéis probar ya que está en el mercado americano y alguno he visto yo en las tiendas de Barcelona hace ya tiempo, así que, ya sabéis, si os gustan los RPGs de la vieja escuela y os interesa un sistema de habilidades y batalla tan curioso, no dudéis en probarlo. Eso sí, en japonés, por favor.