Marco Polo Temporada 2 - Crítica

La segunda temporada de Marco Polo se lanzó el pasado 1 de julio en Netflix y, personalmente, ha conseguido situarse entre los mejores estrenos de este verano, con una puesta en escena tremenda aunque con un Marco Polo más desaparecido (aún) que en la primera.

De hecho, aún sigo sin entender por qué la serie se llama así, Marco Polo, cuando el muchacho (Lorenzo Richelmy) tiene menos protagonismo que una ensalada en una barbacoa. Por mi, podrían haberla llamado Kublai Khan, Mongoles o, fíjate tú, los amigos de Marco Polo. Pero bueno, es un detalle que no le quita protagonismo al asunto.

Lo cierto y verdad es que la historia de esta segunda temporada continua y se centra en la traición de Yusuf (Amr Waked), viceregente e “hijo” adoptivo de Kublai (Benedict Wong) y de cómo quiere hacer caer al Khan de Khanes arrebatándoselo todo desde dentro.

Sin embargo, el hilo argumental de la historia lo lleva otra trama más que importante, que sirve de camino para mostrar las demás, y es la convocatoria del Kurultai por parte del primo de Kublai, Kaidu (Rick Yune), que intenta recuperar el trono para su familia, y para ello buscará aliados donde haga falta, hasta en la cristiandad que prepara su nueva cruzada contra el imperio que ha unificado China.

Con todos estos elementos, el juego de tronos (lo siento por el símil), está más que servido, y veremos cómo las alianzas y las traiciones se van sucediendo unas tras otras. Eso sí, no nos hemos encontrado con grandes sorpresas en los momentos más claves, aunque sí momentos épicos y con muchísima carga emocional.marco polo temporada 2 marco polo

Y es que este temporada, pese a todos los tejemanejes de los intentos de acceder al trono del khan por parte de Yusuf y Kaidu, veremos que con lo que más se disfruta es con la trama que rodea a Kublai, al que calificaría del mayor protagonista de todos. 

La interpretación de Benedict Wong es de lo mejorcito que vamos a ver en la serie, y nos muestra a un hombre realmente necesitado de su corte y de sus hijos, ya sean los de sangre o los adoptados. Kublai es capaz de lo mejor y lo peor, desde ser tan abierto de mente como para permitir toda creencia religiosa y mantener las culturas de los pueblos que invade, como la de no despeinarse cuando permite que sus hombres violen y destripen a los que se le resisten.

Precisamente esta necesidad de apoyos hace que el resto de los personajes cobren más protagonismo a su lado. En esta temporada veremos mucho más a Chabi (Joan Chen), la mujer del khan, y que cumple sobradamente también con su papel de sufridora/conspiradora/esposa y que es capaz de darle un toque de humor al asunto con palabras muy afiladas.marco polo temporada 2 marco chabi

Sin embargo, si hay dos personajes que quedan un poco deslucidos en esta temporada son Jingam (Remy Hii), el heredero del khanato, y su hermano bastardo, Byamba (Uli Latukefu), que pese a tener un papel importante en la anterior temporada y ser pilares básicos para el khan en los momentos más duros, pasan sin pena ni gloria por los acontecimientos. Y mira que les pillan bien de cerca ¿eh?

Como dije al principio, si hablamos de Marco Polo ya estamos en otro mundo. Un personaje inexpresivo, que no es capaz de reaccionar a casi nada y que simplemente va y viene de un lado para otro conforme le van pidiendo. Se supone que deberíamos de ver la lealtad de Polo hacia Kublai y el por qué de esta fe en él. Sin embargo, nunca se ve esto más allá de un par de frases que dice el propio italiano. No termina de cuajar en la serie, pese a ser (en teoría) el protagonista.

Por desgracia, esto hace que toda trama que se vea envuelta en su círculo de influencia, como la de su padre o la de Kokachin, acaba siendo casi igual de inexpresiva que él. Por suerte, no hay muchos momentos en los que destaque Polo y, por mucho que parezca una contradicción, casi que lo agradecemos.

marco polo temporada 2 marco nayan

La serie consigue llevar en casi todo momento un ritmo bastante intenso, y los acontecimientos se van sucediendo uno tras otro con mucha rapidez, aunque no tanta como para agobiarnos. Esto quizás hace que se pierda un poco la tensión en los momentos finales de la temporada, como sí que pudimos vivir en la primera.

Por suerte las escenas de acción están cuidadas al más mínimo detalles. Y no solamente hablo de las grupales, sino principalmente de las individuales. No podemos quitarle mérito a los combates de Cien Ojos (Tom Wu) o Mei Ling (Olivia Cheng), y si me apuráis, a alguno de Marco Polo también.

Además, todo esto aderezado de los toques de ambientación que nos meterán de lleno en las grandes praderas del imperio mongol, en las ciudades chinas o incluso en territorio cristiano, así como esos leves detalles de su cultura (una que no se suele plasmar mucho en el cine o en las series), consiguen llevarnos y meternos de lleno en esa época que, personalmente, tanto me ha despertado la curiosidad.marco polo temporada 2 yusuf

Así pues, a modo de conclusión, se puede decir que Marco Polo en su segunda temporada cumple de sobra con todo lo que se le pedía. Menos Marco Polo y más Kublai Khan. Menos pausas y más carga emocional. Y todo ello centrado en la figura que debería de llevarse todo el mérito: Kublai.

Muy recomendada, al menos por mi parte, ya que son solamente 10 capítulos de entre 50 y 60 minutos de duración y que comienzan fuerte, lo suficiente como para engancharte desde el capítulo 1. Que no se diga que los comienzos son lentos.

A ver ahora, cuándo empezamos a hablar de la tercera temporada que, cómo no, ha quedado muy patente de por dónde va a ir.

P.D.: no suelo recomendar nunca escuchar una serie en un idioma u otro y en esta no va a ser menos. He visto la serie tanto en versión original como en la doblada al castellano y ambas son igual de buenas. Tuya es la decisión de ver con cuál te quedas.