Mechanic: Resurrection - Crítica

Sobre el papel, Mechanic: Resurrection es una película rara. Es una secuela de The Mechanic, que se estrenó en 2011. Además de esos cinco años que han pasado entre una y otra, la película está dirigida por Dennis Gansel, un director de cine alemán que pisa por primera vez Hollywood y sus superproducciones. Y como colofón, es una película de Jason Statham. Sobre el papel, Mechanic: Resurrection es una película que era imposible esperar.

Revisando mi pequeña filmoteca, me he dado cuenta de ya había visto antes una película de Dennis Gansel: La ola, una película que estrenó en 2008 y que hizo bastante ruido fuera de Alemania por la temática. En La ola, un profesor de instituto lograba instaurar un sistema de corte neonazi en su propia clase. El guión estaba bastante bien planteado y es una película agradable de ver, así que no es de extrañar que recibiera más atención de las que suelen recibir las películas alemanas fuera de los circuitos especializados.

Tras ver Mechanic: Resurrection, sinceramente me extraña que pueda ser del mismo director. La ola no era una película excepcionalmente dirigida, ni tampoco tenía ninguna marca de autoría que la hiciera relevante. Pero en Mechanic: Resurrection la dirección es mala, directamente. Sus planos son feos, elegidos casi al azar y la única lógica que siguen es a la de rellenar minutos de metraje.

Un profesor bastante bueno de cine que tuve me dijo una vez que siempre es interesante ver la secuencia de títulos iniciales de una película, porque generalmente marca el tono del film y tiene mucho que decir respecto a cómo será. En Mechanic: Resurrection esa secuencia se compone de muchos planos de Río de Janeiro totalmente vacíos, montados de cualquier manera y que en lugar de servir para situar la acción, parece que están ahí porque había que poner algo. Y eso es una tónica que se repite a lo largo de la película.

Mechanic: Resurrection Crítica

Cuando Mechanic: Resurrection funciona mejor es cuando se deja de tonterías, de intentar ser lo que no es o de imitar a otros títulos de éxito y se limita a ser una película de acción. Sin más. La incertidumbre que da ver cómo Jason Statham matará a su siguiente víctima hace que no te fijes tanto en los fallos de guión que tiene o en los planos tan horribles que se van sucediendo.

Una buena definición de lo os podéis esperar de esta película sería, parafraseando a El Chico Morera, la nueva película de Jason Statham, ahora haciendo de asesino. Y no digo esto en balde. Realmente el único atractivo de esta película no es su director, su temática o que sea una peli de acción, es que es una película de Jason Statham, que sigue trabajando en esto a pesar de que encadenar desde hace años una película mala tras otra.

No sé hasta qué punto eso va a poder seguir siendo eso un reclamo, sobre todo considerando que ni siquiera es de sus mejores películas. Si lo único que puede ofrecer Mechanic: Resurrection es la monoactuación de Statham, pues mejor emplear el tiempo en ver alguna de sus anteriores cintas, que no son muchísimo mejores, pero al menos se toman a sí mismas como lo que son y no insultan al espectador a la cara.