BitBack: Metal Gear

Queridos amigos, estamos de celebración. Esta semana, nuestro querido Snake ha cumplido un cuarto de siglo. Bueno, más bien, hace 25 años que el primer Metal Gear fue publicado en los sistemas MSX.

Para quien no sepa de qué estamos hablando sólo puedo decir una cosa, ¿en qué cueva habéis vivido? Bueno, en serio, sólo le puedo decir que Metal Gear es, EL VIDEOJUEGO. Sí, con mayúsculas.
Aunque, si bien es cierto, mi primer contacto con esta gran saga de juegos, como muchos otros, fue con Metal Gear Solid de Psone, del que hoy, no hablaremos.

Nos vamos a centrar en, como ya supondréis, el primer Metal Gear, esa obra maestra que dio a luz la gran cabeza pensante de Hideo Kojima.

Metal GearMetal Gear

Todos conocemos algo fundamental sobre el juego, seña de identidad de la saga, el sigilo y la estrategia, priman sobre la acción directa y sanguinaria. Algo que puede que no sepamos todos, es el por qué de este estilo de juego. Cierto que Kojima, ha creado auténticas obras maestras que han revolucionado el sector, pero el stealth o Tactical Espionage Action no era su idea original para ese, entonces, nonato Metal Gear. El verdadero motivo que llevó a Kojima a tomar esta decisión y diseñar el juego de ese modo fueron las limitaciones técnicas de los sistemas MSX.
Así es, Kojima quería hacer un juego de acción, pero los ordenadores MSX no daban de sí todo lo que él quería.
Y entonces, los avatares del destino quisieron que Metal Gear fuese un éxito absoluto.

¿Cómo lo consiguieron? Tal vez, ni siquiera ellos lo sepan, pero está claro que marcaron un antes y un después.
Cierto que los juegos actuales tienen a su alcance una mayor variedad de herramientas, pero en aquellos años se consiguió algo poco usual. Un videojuego con alma de película, con esencia de libro, y con alma de leyenda. No hicieron falta miles de argucias técnicas ni visuales para crear mi juego 100% excepcional.
Puede que antes haya afirmado que Metal Gear, es EL VIDEOJUEGO, pero la verdad es que no es sólo un videojuego. Es todo lo que podáis imaginar, y mucho más.

El juego nos obliga a estrujarnos al máximo nuestras neuronas. Nuestra máxima durante todo el juego es la de evitar el enfrentamiento directo con los miembros de las tropas enemigas. Para ello, nos adentraremos en Outer Heaven, la fortaleza-estado en la que se reúnen los mejores mercenarios del mundo, y a los que tendremos que derrotar. Que aunque el sigilo sea importante, también hay mid-bosses durante el desarrollo del juego.
Además de enemigos, como no, también contamos con una importante lista de aliados que nos ayudarán para conseguir nuestro objetivo, con los que contactaremos a través de nuestra radio.

Metal GearCierto que a lo largo que han ido saliendo las nuevas entregas, se han añadido más que interesantes novedades, pero hay matices que han perdurado, y perduran. Hay acciones, que pensamos novedades, pero que se crearon hace 25 años.
Infiltrarnos en el campo de batalla sin ningún tipo de armamento y tener que buscarlo en las instalaciones enemigas (por ejemplo, dentro de la caja de un camión). Estar a mitad del juego y necesitar un objeto para poder seguir avanzando, y tener que ir a por él hasta el principio del juego (delicado asunto el de las tarjetas de acceso por niveles). Usar los cigarrillos para “ver” detectores láseres. Dar golpecitos contra la pared para distraer al enemigo. Prismáticos, raciones, minas, soldados dormilones, qué os voy a contar que ya no sepáis.

El juego hace que se nos encoja el corazón, que nos sorprendamos a cada paso que avanzamos. ¿Por qué? Porque Metal Gear, no se juega, se disfruta, se vive, se siente…
La atormentada soledad de un héroe, la gloria y el honor del combate, la camaradería… y la traición, miles de sentimientos nos acecharán en nuestra aventura. Y es que, como si del mejor thriller de suspense se tratase, los personajes no son nada planos, tienen una profundidad absoluta, en la que da gusto perderse.
Snake es un complejo personaje, lleno de claroscuros. No duda en ningún momento en acudir a la llamada de Fox Hound para detener el arma nuclear definitiva, y a pesar de ello, no puede evitar cuestionar su propio papel en todo ello. Sufrirá ante la traición de Big Boss, el gran héroe, al que tendrá que enfrentarse. Y saboreará la pérdida de aliados que, inevitablemente, perecerán.

Y como broche final, una exquisita BSO. Os puedo asegurar que es espectacular. He aquí el origen de una serie de BSOs magistrales, pero a ritmo de bits, al más puro estilo midi. No deja de ser raro, a la par que espectacular, eso de escuchar las canciones que siguen sonando con cada nueva entrega, pero con estilo electro-ochentero.

Metal Gear

Para poder escribir estas líneas, he estado jugando a este primer Metal Gear que nos ocupa, y sólo puedo aseguraros que mantiene toda la frescura de 1987.