Metrópoli 2014 Gijón

Es normal que el verano en las grandes ciudades sea la oportunidad de oro para ir a decenas de eventos, algo que en sitios como en Gijón suena imposible. Ante esa situación llegó Metrópoli con la intención de abrir el verano por todo lo alto. ¿Cómo ha sido esta primera edición de este evento tan ambicioso? En las siguientes líneas os lo contamos.

CARRUSEL metropoli

Como bien he mencionado antes, quitando las ciudades más importantes de España el resto no solemos ver muchas ferias de manga, videojuegos o cómics al año, por lo que el anuncio de Metrópoli supuso una gran alegría en este campo. Además, el evento prometía contentar a todo el público buscando variedad con días temáticos dedicados a la cocina, a Star Wars, a la mujer o a Dragon Ball, entre otros. Si a ello le sumamos 3 días de ComicCon, exposiciones constantes y conciertos pues la cosa pintaba ya muy bien antes de asistir al evento.

Una de las grandes bazas de Metrópoli fue su precio: euro y medio la entrada diaria o 12 euros el pase para los diez días que duró, incluyendo conciertos en él, por lo que los días que no hizo sol en el norte (casi todos) se convirtieron en visita obligada donde pasar la tarde.

Metrópoli se pudo clasificar por dos parte: los eventos fijos y los que no, teniendo los primeros sus propios pabellones para ellos solos. Quitando los dos dedicados a zonas infantiles quedaba la cosa en 4 zonas de visita fija: videojuegos, exposiciones, tienda y láser-tag, además de una gran cantidad de bares.

La zona de videojuegos fue sin duda la que más concentración de gente diaria tenía. Dividido en dos pisos, se podía encontrar en el primero una serie de simuladores aéreos y de conducción, con sus cabinas que respondían al movimiento del juego. Pintaban muy bien, y en cambio la cola era prácticamente inexistente, algo que me llamó la atención, pero en cuanto vi que el precio de cada partida era cinco euracos se me esfumaron todas las incógnitas.

Ya en el segundo piso la cosa cambiaba y se podía ver una gran concentración de gente. Por una parte la planta tenía un gran número de juegos deportivos, donde los de velocidad tenían sus volantes, y todos ellos gratuitos. Por otro lado estaban el resto de juegos, con cosas como Killer Instict, Tekken o Super Smash Bros. Brawl, entre otros. Entre ambas partes estaba como intermediaria la zona retro, donde se podían contemplar consolas de antaño como la familia SEGA o Game Boys de todos los tamaños y colores. También destacaban un par de recreativas con emuladores de grandes como Metal Slug, por lo que al ir con amigos la parada para pegarse un buen pique era obligatoria.

Por último, estaba la gran joya de la corona del pabellón, la cual era la causante de una cola considerable a todas horas: el Oculus Rift. Las esperadas gafas de Realidad Virtual estuvieron para ser probadas por el público mediante una demo no jugable de una montaña rusa en la que eras el pobre incauto que montaba en ella. Salvo la resolución, que ya se sabe que aumentará, la impresión que causa Oculus Rift es realmente muy buena. Un servidor se esperaba un peor funcionamiento del giroscopio del periférico y un 3D no tan logrado, pero sin duda los chicos de Oculus VR han logrado crear una inmersión que nadie se esperaría. Tal era la impresión que causaba que más de uno casi acaba por los suelos mientras probaba las gafas.

El otro gran protagonista fijo fue la zona de exposiciones, donde los frikis pudimos babear a gusto. Las paredes del recinto estaban decoradas por dibujos originales de autores de cómics de DC y Star Wars, habiendo tanto lápices como entintados y pintados, algo que resultaba digno de ver. A parte de ello, también estuvo presente Star Wars en forma de figuras, las cuales en una parte del suelo recreaban la llegada del Emperador a la Estrella de la Muerte. Junto a ellas se podían contemplar fotos de gran parte del reparto de las películas firmadas.

La siguiente exposición llamativa era la de Superman, estando unas vitrinas dedicadas al Hombre de Acero. La exposición era un popurri de todo lo relacionado con el personaje, habiendo gran cantidad de figuras, pósters, películas y demás rarezas, incluyendo una criptonita con su propia caja de cartón.

Por último quedaba la exposición de cine del canal SciFi, donde se pudieron contemplar una gran cantidad de objetos sacados de grandes hitos del cine, habiendo cosas como la máscara de Scream, un colmillo de Jurassic Park, la trampa de los Cazafantasmas o un busto de un Terminator sacado de la película Salvation. Gran parte de la colección estaba compuesta por réplicas, pero también había unos cuantos originales.

Pasando a la zona market nos encontramos con un montón de tiendas. Pero ojo, tiendas de todo tipo, por lo que aquí ya empezaba a notarse que Metrópoli quería centrarse en todo los públicos. Entre los negocios había bastante comida, ropa e incluso muebles, además de una tienda de merchandising y otra de cómics y libros, por lo que más frikis en este recinto nos sentimos algo decepcionados al pensar que encontraríamos más tiendas para nuestros gustos.

Por último estaba el recinto del Láser-Tag, donde se podía disfrutar de una partida pequeña de 20 minutos que hicieron que un servidor lo pasara como un niño pequeño pegando disparos a cascoporro. El problema aquí fue el mismo que azotó gran parte de Metrópoli: las colas. Estar más de una hora esperando no es algo que a uno le haga gracia la verdad…

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