¿Mola que haya varios modelos de consolas para la nueva generación?

Nuestros dos integrantes discuten si la existencia de varios modelos de consolas en la nueva generación perjudica o ayuda a los bolsillos de los culpables.

Semana nueva y toca otro enfrentamiento en el ring de GuiltyBit. Si os quedasteis con ganas de reyerta tras el rifirafe sobre la sexualización de Bayonetta, preparaos. En esta ocasión, nuestro chuzas del Zagal y el chosco del Gallego debaten sobre si es ético que las compañías apuesten por varios modelos de consolas para la nueva generación en vez del clásico individual. ¿Realmente nos supone un ahorro el que haya un modelo estándar y otro premium? Hoy lo discutimos encarnizadamente.

Round 1 ¡FIGHT!

La presente y ya casi finalizada generación, nos dejó en las consolas de sobremesa algo bastante inusual hasta ahora: modelos mejorados en cuanto a potencia respecto al primer modelo.

Primero fue PlayStation 4 PRO y luego Xbox ONE X, siendo esta segunda un salto considerable respecto a la Xbox ONE normal. Es cierto que esta práctica, a priori, vino motivada por unas consolas base que, si bien eran realmente baratas, salieron al mercado un tanto desfasadas, pero, ¿esto es así?

En mi opinión, sí y no. Es innegable que los primeros modelos de PS4 y XOne no salieron al mercado con la capacidad tecnológica que debían haber tenido. Hay que tener en cuenta que se esperaba que en esta generación se asentaran los 1080p y los 60fps, y es algo que en rara ocasión ha ocurrido. Lo que debía ser la norma, fue la excepción. Esto propició que a mitad de generación se lanzasen unos nuevos modelos, bastante más potentes, y gracias a los cuales puede que esta se alargase un par de años más. Pero debo decir que estoy en contra de esta práctica.

Es fácil pensar que, cuantas más opciones demos al consumidor, mejor. Y es cierto, pero a su vez es un arma de doble filo. Y esto es así porque, como bien podréis saber por la gorra que llevo en la foto de portada, no me fío demasiado de las grandes empresas. ¿Por qué sacar un único modelo a 500€ en lugar de dos, uno a 400€ y otro a 800€, recortando mucho el modelo barato e inflando aún más el precio del modelo caro? Pues eso.

Lo ideal sería lanzar un modelo único de consola, con un precio intermedio, que pueda aguantar sin mayores problemas una generación de 7-8 años.

Por poneros un poco en contexto, adquirí mi única PS4 de esta generación al mes de salida. De aquello va a hacer 7 años dándole un uso diario de varias horas (muchas, que soy un viciado). La consola, lógicamente, no está como el primer día, pero sigue funcionando, y no he tenido que cambiar ni uno de los componentes originales (ni el mando, vaya). Y, como es lógico, la consola me ha permitido jugar a Red Dead Redemption 2 durante más de 100 horas, un juego con una carga gráfica impresionante, que pone la consola a mil por hora, pero lo aguanta.

Aguantar, esa es la clave. Lo aguanta con sufrimiento porque era una consola barata, lo que me hace pensar que, si en lugar de los 400€ de salida, hubiera salido a 500€ pero con componentes mejores, no hubiera hecho falta la existencia de un modelo PRO, creando así usuarios de primera y de segunda, porque esa es otra.

Por ello, creo que lo ideal sería lanzar un modelo único de consola, con un precio intermedio, que pueda aguantar sin mayores problemas una generación de 7-8 años. Lanzar un modelo barato eliminaría muchas capacidades tecnológicas de la consola que se añadirían a un modelo mucho más caro que, probablemente, estaría inflado de precio aprovechando el marketing de producto exclusivo. Como los iPhone, vaya.

Round 2 ¡THIS CANNOT CONTINE!

Entiendo y comprendo tu postura. Siento también que tus miedos carecen de fundamento. Si bien es cierto que tanto Xbox One como PlayStation 4 salieron al mercado obsoletas, los estudios supieron sacarles muchísimo partido. Ambas comparten una arquitectura más abierta y similar a la de PC, permitiendo a los desarrolladores venir familiarizados en vez de perder el tiempo rompiéndote los sesos (me meo cuando recuerdo el famoso Chip Cell de PlayStation 3).

Es innegable que tenemos cientos de juegazos esta generación, una que en mi opinión, barre en calidad a la anterior sin despeinarse. Y todos, absolutamente todos esos juegazos, corren en sistemas que costaban 400 euros en su día de salida (ya se que Xbox One 500, pero omitamos que se presentó como un TDT y que traía el Kinect que nadie quería). Esto es algo impensable en anteriores generaciones, donde te dejabas 600 euretes en una PlayStation 3 que tenía más disco duro y con retrocompatibilidad o 500 en una que solo leía juegos de PS3. El desembolso fuerte de dinero estaba presente siempre.

El precio de salida es determinante en la guerra de consolas. Si la competencia vende 100 euros más cara su consola, tienes una ventaja que hay que explotar sí o sí. Sony lo hizo genial con PS4 y ya vemos los resultados, con más de 100 millones de consolas instaladas en las casas de los culpables. Y repito, esto se consigue sacando consolas que sepan guardar un equilibrio entre posibilidades técnicas y componentes baratos/abiertos. De nada nos sirve tener una nave de la NASA que corra Red Dead Redemption 2 a 8k, 240 fps y con Raytracing si nos va costar 5000 euros.

modelos de consolas para la nueva generación

Siempre creeré que las consolas acabarán siendo modulares como los PC, donde uno se comprará el sistema base y lo irá mejorando con piezas según sus preferencias.

Pero, ¿existe público que sí se dejaría un dineral para jugar así? Claro que sí, eso no lo niego. Es por eso que existen los modelos Premium como Xbox One X o las futuras Xbox Series de alta gama. ¿Te da igual jugar a 30 frames, con menos antialiasing y a resolución HD estándar? Pues para ti el modelo barato. ¿Quieres la mejor experiencia gráfica posible? Pues ahorras un poco más y te lanzas al modelo caro. Cada espectro tiene su rango de consumo cubierto, no veo donde está el problema para la generación que se nos viene.

Si es que al final, en el caso de PlayStation 4 con su versión Pro no hubo tanto cambio. Algunos juegos, muy pocos, puedes seleccionar si prefieres menos resolución para mejorar la tasa de imágenes. Sin embargo, lo común es que puedas jugar en 4K (mediante tecnologías que lo emulan, seamos sinceros) si tienes una TV que lo permita. ¿Realmente compensa pagar 100 euros más por ese cambio? Pues eso ya es cuestión de cada uno, pero lo que esto demuestra es que la consola barata mueve burradas por un precio que, a veces, podría parecer utópico.

Lo bueno es que parece que en la nueva generación habrá más de dos modelos. Es curioso e interesante lo que esto puede deparar. No obstante, yo siempre creeré que las consolas acabarán siendo modulares como los PC, donde uno se comprará el sistema base y lo irá mejorando con piezas según sus preferencias.

El tiempo dirá, zagal, pero es mejor esperar a que las presenten con propiedad antes de vaticinar un nuevo apocalipsis.