Muchas gracias Iwata-san – BitBack | GuiltyBit

Tras la noticia del fallecimiento de Satoru Iwata me es inevitable dedicarle unas líneas en un especial sobre su trayectoria en nuestra sección retro a modo de pequeño homenaje. A pesar de que con esto pretendo honrar la memoria de uno de los personajes más ilustres de Nintendo y del sector en general, no dejo de tener un amargo sabor de boca porque cualquier homenaje que se haga en su nombre es incapaz de igualar la brillantez de su carrera.

En mi tarjeta de empresa soy presidente corporativo. En mi cabeza soy desarrollador de juegos. Pero en mi corazón, soy un jugador.

Esta cita del propio Iwata que tanto estamos viendo estos últimos días en redes sociales es el fiel reflejo sobre el modo de trabajar y de la manera en que tomaba las decisiones (tanto las acertadas como las erróneas) al frente de la Gran N, ya que una de sus virtudes era precisamente que en cada nuevo proyecto o en cada futura publicación procuraba tener en cuenta las dos perspectivas más dispares posibles, la de la empresa y la del consumidor.

Muchas de las decisiones que ha tomado en su carrera son consideradas como partes fundamentales del éxito de Nintendo y de su posicionamiento en el sector, pero el éxito puede ser un arma de doble filo y no han tardado en saltar a la escena las voces críticas que consideran a Iwata responsable único de la actual situación de Nintendo, declarándolo abiertamente verdugo de la casa que nos trajo a Mario, Yoshi, Kirby y compañía.

Pero la realidad, alabanzas y críticas aparte, es que sin duda alguna Iwata ha contribuido notablemente a que actualmente entendamos los videojuegos tal y como son. Uno de los méritos que más se le está reconociendo hoy en día es la de la creación de Kirby’s Dream Land, juego en el que, aunque no intervino en el diseño, sí que lo hizo en el concepto general del mismo, dando lugar a uno de los plataformas más famosos de Nintendo. Otro de sus grandes hitos fue la participación en Balloon Fight, que a pesar de ser divertido, era bastante normalito, aunque fue en este juego y su peculiar jugabilidad en lo que se basaron para desarrollar las fases acuáticas de Super Mario Bros.

A pesar de todos estos méritos, me atrevería a afirmar que su implicación en el actualmente considerado como juego de culto EarthBound, de la saga Mother, es considerada actualmente como una de sus mayores aportaciones al sector, ya que fue él mismo quien decidió implicarse en el proyecto para definir y agilizar su desarrollo.

Otra de sus aportaciones, tal vez algo más desconocida, es la de ser el responsable indirecto de abrir la veda de los títulos “deportivos” protagonizados por los personajes del universo de Mario. Para quienes no lo recordéis, Nintendo en sus inicios era muy de sacar juegos de este estilo de un modo bastante bastante “genérico”, tanto que eran publicados simplemente con los nombres de Soccer, Golf, Pinball y similares. Iwata junto con otros miembros de Nintendo apoyaron e intervinieron en el que fue la secuela de ese primer Golf de NES, Mario Open Golf (más conocido en Europa como NES Open Tournament Golf), cuyo principal atractivo fue el de sustituir a los golfistas genéricos por Mario y compañía, además del sustancial aumento en los modos de juego.

Pero como no sólo de software vive el gamer, Iwata también estuvo muy ligado al desarrollo y publicación de todo el hardware de Nintendo. Ya he comentado antes que además de reconocérsele ciertos méritos también se le acusa de ser el único responsable de los recientes fracasos de la compañía, concretamente del rumbo que está tomando Wii U, pero siendo sincero creo que las afirmaciones de este tipo son tremendamente irresponsables. En primer lugar hay que ser conscientes de que en las grandes multinacionales rara vez el presidente hace y deshace a su antojo sin el visto bueno del consejo de dirección y/o de los accionistas (tanto mayoritarios como miniritarios). A esto hay que sumarle que la, todavía, última consola de sobremesa de Nintendo ha sido una apuesta muy arriesgada, de la que tal vez no han sabido mostrar sus verdaderas virtudes al público generalista. Y luego están las third-parties, que su parte de culpa también la tienen.

Todo esto viene a cuenta de su responsabilidad, ya que del mismo modo que es en parte responsable (que no totalmente) de la actual situación de Wii U, también lo fue del éxito que supusieron sistemas como Wii o Nintendo DS, porque incluso los detractores y críticos han de reconocer la revolución que supusieron estas consolas, y si aún con todo no lo piensan, que tengan en cuenta el por qué tanto Sony como Microsoft intentaron replicar (sin éxito) la fórmula mágica de Nintendo.

Pero a pesar de todo esto lo más impactante que nos vamos a encontrar en el futuro va a ser la ausencia de nuestro querido Iwata en los Nintendo Direct, y no sólo por el vacío que ello supone. Que él mismo fuera el maestro de ceremonias de estos eventos digitales no hace más que reafirmar su filosofía de trabajo, no era “simplemente” el presidente de Nintendo, sino que también era un jugador más, y por eso mismo se nos presentaba en las pantallas de nuestros ordenadores, para hablarnos de tú a tú, de gamer a gamer.

¡Muchas gracias por todo Iwata-san!

Please understand.
D.E.P. Satoru Iwata.