De no ser por Unreal Engine, Epic Games habría quebrado

Tim Sweeney, cofundador de Epic Games, ha dicho en una entrevista que de no ser por Unreal Engine “habrían muerto tres veces”. Da que pensar mucho esto, especialmente de lo poco que sabemos de esta industria más allá de los juegos.

Las declaraciones salen de un extenso reportaje que ha hecho el medio estadounidense Polygon sobre Epic Games. En él, repasan toda la historia de la compañía y le dedican una extensión considerable a lo que ha sido Unreal Engine.

En especial, le preguntan a Sweeney por la situación actual del Unreal Engine 4, que pasó de un modelo por licencia, a uno por suscripción y finalmente ahora ha optado por cobrar un porcentaje de los ingresos. Aunque los grandes estudios siempre pueden llegar a acuerdos individuales para no tener que pagar ese porcentaje, sino un único pago.

Y a pesar de todo eso, de que ya no cobran un pastizal por licencia, la cosa les ha ido bien. “El año pasado fue el mejor de nuestro motor por un margen significativo”, ha dicho Sweeney en la entrevista. Y no me extraña. Abriéndose a cientos de estudios indies o de pequeño tamaño les amplia el número de clientes. Es lógico que hagan más dinero cobrando un porcentaje sobre las ventas a mucha gente en lugar de cobrar por una licencia a unos poquitos estudios nada más.

En cualquier caso, esta información junto a aquella en la que dijeron que rechazaron seguir con Gears of War 4 por su elevado coste, ayuda a desmitificar un poco a Epic Games. Al final, no deja de ser un estudio independiente y con recursos limitados, por mucho que tuviera el apoyo de Microsoft durante los años dorados de Xbox 360.

Epic Games actualmente está trabajando en tres juegos: Paragon, Fortnite y Unreal Tournament. Uno está en Early Access, el otro está en alfa y del tercero no se sabe nada, mientras que su último juego completo (Gears of War Judgement) se lanzó en 2013. Así que sí, ciertamente tienen un problema en cuanto a ingresos se refiere. No me extraña que Unreal Engine les haya salvado el culo.

Fuente: Polygon