El final del flashback de Big Mom nos pone de nuevo en el presente. Y no precisamente para encaminar las cosas hacia buen puerto. Más bien One Piece 838 hace todo lo contrario.

El pequeño flashback con el que hemos visto los inicios de Linlin como Big Mom ya ha acabado. Ahora entendemos muchos de los misterios de la Yonkou, aunque no todos. Y lo que más nos interesaba: nos ha devuelvo al presente. Sin embargo, y como era de esperar, One Piece 838 la ha liado a base de bien.

Al fin y al cabo, Big Mom es una Yonkou. Si el plan que tenían funcionaba, posiblemente Oda se habría quedado sin la mitad de su historia. Así que ahora toca ver cómo se las van a apañar para salir vivos de Whole Cake Island.

El plan falla

Siempre dicen que los planes suelen fallar en algún punto. A veces hay que improvisar. Sin embargo, parece que nadie entre los Mugiwara y los piratas de Beege se esperaba que Big Mom fuese a sobrevivir. Y, qué queréis que os diga. Me pareció una forma muy interesante de darle un giro a la saga, pero desde luego no tenía pensado ni por un momento que fuese a funcionar.

one piece 838

Finalmente, así ha sido. El tiro les ha salido por la culata y Linlin ha destruído los misiles que se la iban a cargar. Ahora están a merced de toda su familia ya que, para más problemas, su vía de escape ya no existe.

La situación se plantea muy chunga. Están todos los hijos mayores de la emperatriz. Katakuri a la cabeza. Y luego están los demás, que ya han ido dándoles problemas a los piratas. Es más, ya atraparon a Luffy en su momento.

No es tanto como que individualmente sean fuertes como la cantidad que hay de ellos. Del lado de los Mugiwara no están ni si quiera todos los tripulantes. Y por mucho que el Germa 66 venga a ayudar, tenemos delante a Big Mom. Un poco K.O. aún. Pero temo el momento en el que se despierte.

Un trasfondo aterrador

Como siempre suele pasar, hay gente que está en el sitio adecuado en el momento adecuado. Y mira tú por dónde, Big Mom llegó a ser lo que era gracias a que alguien que puede hacer comida infinita estaba por allí.

El problema es que, en esta ocasión, no fue algo bueno para el mundo de One Piece ya que lo que causó fue un propósito retorcido y distorsionado de lo que en un principio se podría esperar.

Oda vuelve a criticar el mundo, las guerras y los extremimos en su manga. Ya vimos la crítica a DoFlamingo y su familia. Y en esta ocasión se centra en lo temible que puede llegar a ser una convicción de traer paz … a base de obligar a la gente a asumir unas verdades absolutas.

one piece 838 linlin

Big Mom piensa que tiene razón. Toda la razón. Y por ello quiere que todo el mundo acepte su paz y sus condiciones. ¿Os suena eso? Evidentemente, no se va a parar ante nadie para conseguirlo.

Es curioso cómo ella no busca el poder como DoFlamingo, Crocodile o Moria. Ella quiere crear un mundo feliz y en paz. Donde nadie sufra y todos sean iguales. El problema es que a los 5 años ya empezó a desviarse del camino y no tuvo a nadie que le ayudase a rectificar. Más bien todo lo contrario.

El resultado es una dictadora que tiene una visión del mundo totalmente distorsionada. Donde ella ve paz hay tiranía. Cuando ella habla de paz está hablando en verdad de represión. Su Whole Cake Island no es un país de ensueño. Es una cárcel donde todo parece ir sobre ruedas. Pero el precio a pagar es muy alto: la libertad.

El problema de todo esto, como en la vida real, es que hay gente que se ve ese mundo como ideal. Y todo lo que ello conlleva.