Overwatch - Análisis PS4

Overwatch es el nuevo título shooter con el que Blizzard pretende asaltar el género shooter. En Guiltybit ya hemos redactado bastante sobre el (guías, noticias etc), pero hoy llega el plato fuerte. Hoy toca saber si lo recomendamos o no a la gente. Hoy llega el análisis de Overwatch.

Si por algo se caracteriza este juego es porque es diferente al resto de su género. Lejos de las Guerras Mundiales, del realismo o de armas convencionales y existentes, Overwatch plantea un estilo muy diferente, con 21 héroes y villanos carismáticos para elegir en batallas unos contra otros.

Pero, para el carro. ¿Cómo que héroes? Sí, los personajes del juego son héroes que pertenecían a una antigua organización (Overwatch) que iba allí donde la población corría peligro para tratar de poner fin a dicha situación. Son el alma, el encanto del juego y, con ello, encontramos una serie de personajes que poseen habilidades, estilos y armas únicas: sin mejora, sin leveo, sin nada. Solo tu destreza y manejo con la clase que más te guste. Y es ahí donde reside la magia del juego.

Antes de nada hay que clarificar las clases a las que pertenecen los personajes del título. Son 4: Ataque, los encargados de causar daño directo al enemigo; Defensa, quienes tratan de aguantar posiciones; Tanque, que poseen grandes cantidades de vida y sirven a modo de ayuda; y por último, Apoyo, quienes restaurarán la vida de sus compañeros o potenciarán sus cualidades (daño, velocidad etc). Cada jugador deberá tratar de escoger aquello con lo que se sienta más cómodo y donde más sienta que puede apoyar a su equipo para lograr la victoria.

En esta entrega no se premia el coger a un personaje y ser el mejor matando a más contrincantes que ningún otro. Este juego premia la cooperación, la entrega por el compañero y el no ser egoísta. Por ello, necesitaremos un equipo equilibrado, con héroes de todos los tipos sin abusar de una sola clase, ya que si no no conseguiremos vencer. Y sobre todo, tenemos que mirar por nuestros compañeros de equipo.

La premisa de Overwatch está muy bien: de hecho, está más que bien. Pretende acercarse al género eSports con batallas frenéticas y, sobre todo, muy divertidas. Jugar con amigos es una pasada, y solo querremos seguir luchando hasta ganar de la cantidad de integración que posee el juego. Las batallas constan de dos equipos de 6 vs 6 en pocos modos de juego: 4. Pero eso, al final, acaba dando un poco igual, puesto que lo importante es su componente adictivo.

Overwatch - Análisis PS4

Apoyo, defensa… para gustos, colores

Pero no solo vamos a alabar su jugabilidad. Su apartado técnico también es más que notable: el doblaje al castellano llega más que bien logrado, con unas voces que encajan con el personaje encarnado. Y los gráficos, más de lo mismo. Estos se alejan del realismo que caracteriza a los shooters y se acerca más a un estilo cell-shading que le sienta estupedamente, tanto a los personajes como a los escenarios, que se colocan en localizaciones reales del planeta tierra (Egipto, México, Nepal…). Los campos de batalla tienen muchísimo carisma, más que en cualquier otro juego de este estilo.

Ahora bien, muchos se preguntarán qué es lo que hace tan interesante este juego si no tiene sistema de progresión de armas o de habilidades. La cosa es bien sencilla: al subir de nivel obtendremos cajas de botín que traerán elementos para personalizar a los diferentes personajes, lo cual está bien. Resulta muy costoso conseguir elementos personalizables porque, para subir de nivel, se requiere cada vez más experiencia. Pero sobre todo, y como ya hemos citado, lo mejor de juego es manejar a los 21 héroes y descubrir cuál se aproxima más a nuestro estilo de juego. Eso es Overwatch.

Sin embargo, no vamos a alabar únicamente la labor de Blizzard al mando, y es que hay cosas no tan buenas en la entrega. La más dolorosa es la eliminación del Modo Historia, y explicamos por qué. Cada héroe tiene un trasfondo que engancha muchísimo y se ha podido ver en sus cortos de animación. Gracias a ellos, hemos podido ver a Tracer luchar contra Widowmaker o a Soldado 76 salvar a una niña de las garras de un grupo de matones.

Sin embargo, habría estado bien que los personajes se conectasen entre sí de manera jugable, es decir, que pudiésemos encarnarlos nosotros mismos y averiguar su pasado. ¿Os imagináis la historia de Winston y luchar a modo de jefe final contra Reaper? Por suerte, hay referencias internas a estas historias: por ejemplo, cuando Tracer y Widowmaker coinciden en un mismo equipo, dicen frases como “méh, tendré que hacerlo contigo”, algo que mola, pero que molaría más en un modo individual.

El otro punto a su favor, dentro de este negativo, es que Blizzard ya ha dicho que habrá campaña para un solo jugador, aunque no se implementará aún. Así que toca esperar.

El sistema de desbloqueables está bien. Overwatch no pretende mejorar las armas ni nada, sino adaptarnos a las ya existentes y a las habilidades. Por lo tanto, subir de nivel y conseguir experiencia nos otorgarán trajes, como ya hemos dicho antes. Pero hay otro modo de conseguirlos… sí, pagando. Las microtransacciones hacen su aparición (Blizzard, ¿era necesario?) y, aunque no perjudiquen el metagame, no deja de parecernos algo “evitable”.

Tampoco nos ha gustado la falta de modos de juego. En uno de ellos un equipo atacante trata de conseguir una zona custodiada por otro bando. En otra modalidad, ambos luchan por una zona intermedia. También está el modo Escolta, que poco tiene que explicar. No se nos ocurren muchos más modos que el Duelo por equipos, el cual desestimaría la premisa principal de Overwatch, pero no nos dejan de parecer algo parcos.

A modo de conclusión, tenemos que ser sinceros y decir que lo bueno eclipsa los puntos negativos de esta entrega. Creemos que Blizzard ha logrado ofrecer un shooter muy adictivo y, sobre todo, muy diferente a lo convencional, aunque no el mejor hecho y por hacer en la historia. Y eso hay que felicitarlo y mencionarlo. Yo soy de Tracer, Winston y Mercy. ¿De qué eres tú, culpable?

Overwatch - Análisis PS4
A SU FAVORLa diversión es constante, al igual que el frenetismoLos héroes son muy carismáticos: son el fundamento del juegoEl apartado técnico es sublime, tanto gráficos como sonido
EN CONTRALa ausencia de Modo Historia, que estaría más que justificadoPocos modos de juego
8.5Soplo de aire fresco
Gráficos8.5
Sonido8.5
Jugabilidad9
Diversión 8.5
Puntuación de los lectores 5 Votos
7.3