Playstation 4 cumple un año

365 días después, Playstation 4 entona orgullosa el cumpleaños feliz. Tan importante fecha sonyer fue primero celebrada  en Estados Unidos, país líder en casi todo, puesto que allí salió antes, concretamente el 18, pero aquí, en la vieja Europa fue no obstante el 29 de noviembre de 2013 cuando pudimos disfrutarla por primera vez. Es por esto que hoy en GuiltyBit hemos sacado las serpentinas y nuestros más horteras gorritos de fiesta y gritamos ¡Feliz primer año, Playstation 4!

CARRUSEL un año de ps4

Recapitulemos. Corría el año 2013 cuando Sony por fin tuvo a bien dar el paso en la próxima generación de videojuegos con una más que discutible aportación: la Playstation 4 iba a ser presentada, pero sin la Playstation 4. ¿Cómo? Pues sí queridos culpables, ni más ni menos. Cuando toda la prensa especializada daba por hecho que la heredera de PS3 iba a ver la luz, ésta se hizo la remolona y enseñó la patita: tan solo el remozado Dual Shock fue finalmente mostrado al gran público, junto a algunos tráilers de juegos como Watch Dogs, Metal Gear Ground Zeroes o Assasin´s Creed IV: Black Flag.

Ríos y ríos de tinta corrieron a partir de entonces. Paradójicamente y lejos de lo que ahora pueda parecer,  los inicios de Ps4 fueron de todo menos placenteros: Sony había perdido el favor de la comunidad de jugadores, Sony había defraudado con un anuncio innecesario, Sony había decepcionado al no anunciar nuevas IP, etcétera, etcétera. Para colmo y en medio de toda esta vorágine, las filtraciones sobre Xbox habían cogido tanta fuerza que a Microsoft no le quedó otro remedio que presentar en mayo su nuevo buque insignia: Xbox One (con consola inclusive), Kinect, DRM y toda la pesca. Los de Redmond habían tomado la delantera; la batalla había empezado de nuevo.

Kazuo Hirai en una foto durante la fiesta de GuiltyBit

Kazuo Hirai en una foto durante la fiesta de GuiltyBit

 

Sin embargo, el 10 de Junio de 2013 todo iba a cambiar, una vez más. El escenario: el E3, la feria más importante de la industria. Los contendientes: Sony y Microsoft, ambas con mucho que demostrar y todo por hacer. Para los japoneses no había vuelta atrás, para los americanos, se trataba de constatar las buenas sensaciones que venían produciéndose desde meses atrás; la conflagración era inevitable.

Los anuncios se fueron sucediendo, los medios comenzaron a volcar sus opiniones: Playstation 4 se centraba más en el presente, a un precio más competitivo (399€), con juegos propios que levantaban expectación y una política más cercana a lo que su comunidad reclamaba. Xbox One por el contrario, parecía poner las miras en el futuro, con un coste más elevado (499€), mayor conectividad con aplicaciones y televisor, una política de uso más bien enrevesada y poco atractiva, además de contenidos exclusivos con más pinta de proyectos por llevar a cabo que de realidades tangibles. La conclusión era más o menos unánime: Sony había dado vuelta a la tortilla, y ahora era Microsoft quién debía pelear por volver al ring.

Dejar juegos usados…¡Eureka!

Después vino el lanzamiento oficial en Estados Unidos y las primeras cifras oficiales de ventas, que hablaban de una victoria absoluta sobre su principal competidora. Algunos gurús acompañaron ese momento dulce alabando la facilidad a la hora de programar para PS4 (auténtico talón de Aquiles de su predecesora), así como su renovado apoyo a los desarrolladores indies (como Tequila Works con Rime) como principales ventajas competitivas.

Lo cierto es que en la actualidad esa brecha se ha ido disminuyendo y es ahora Microsoft quién con sus políticas agresivas de marketing se ha ido acercando poco a poco.

Opinión personal

A pesar de no considerarme un hard-gamer, he de decir que como poseedor de una Playstation 4 mi experiencia no ha sido últimamente lo que diríamos “ejemplar” con parches arriba y abajo que buscan solucionar incidencias técnicas que impiden el normal funcionamiento de la consola, además de un ecosistema bastante parco en contenido, específicamente diseñado para jugar, lo sé, pero incongruente con la realidad que estamos viviendo hoy día (¿cómo se ha tardado tanto en introducir Youtube?). Así mismo el juego online dista de ser fluido en ocasiones; algo que por otro lado debería ser requisito imprescindible teniendo en cuenta que ahora se paga cuota mensual cuando antes no era así.

Dicho esto, hay que decir que los tirones en el multiplayer se producen más bien poco y el sistema es un 99,9% estable. Cabe destacar que desde Sony han tenido algunas buenas iniciativas (la Liga Oficial de Playstation, por ejemplo) y además a nivel de hardware la PS4 es un auténtico pepino.

Las nuevas opciones (como Share Play) que se van implementando son de agradecer, si bien aún queda trabajo para convertirla en la máquina engrasada que debería ser, y que probablemente será. Algo en lo que a buen seguro contribuirán los títulos exclusivos, que por cierto prometen bastante y que pasamos a comentar a continuación.

Y los juegos exclusivos, ¿merecen la pena?

Es probable que en este apartado Sony deba aún trabajar un poco más, aunque tampoco es menos verdad que su catálogo actual ofrece algunas propuestas bastante interesantes. Tal vez la escasez de títulos se deba a la estrategia adoptada por la multinacional japonesa, que priorizó el lanzamiento de su consola, arropándola más al principio para luego desentenderse un poco en previsión de que a medida que fuera pasando el tiempo más estudios y third parties se fueran sumando al desarrollo de juegos para su plataforma. Sin embargo se ha continuado lanzando nuevos títulos exclusivos.

Pasamos a relatar algunos de los más notables:

A falta de más confirmaciones, cabe añadir que algunos de los juegos que más expectativas despierta entre la comunidad de jugadores son en realidad exclusivos, como Bloodborne, The Order 1886, Uncharted 4, Deep Down, Rime, Until Dawn o No Man´s Sky.

Expectativas de futuro

Un año se antoja poco bagaje para valorar en profundidad la hasta ahora breve andadura de PS4. Al igual que sucedió con la generación anterior, tras superar los primeros 365 días es cuando se puede empezar a hablar de la next-gen con propiedad; una vez que se han introducido las más importantes mejoras y se ha alcanzado cierto estándar relativo a la estabilidad de la plataforma. De los juegos poco se puede hablar por la misma razón: lo mejor está aún por venir, o como rezaba el título de la canción de Metal Gear “the best is yet to come”.

Hablamos además de características que están aún por estrenarse en Playstation 4 como son Project Morpheus o Ps Now, que pueden ayudar aportando frescura y novedad.

Sin embargo, Sony no puede dormirse en los laureles, algo a lo que parecen perpetuamente abonados. Que posee una posición predominante en el mercado no debería ser obstáculo para seguir trabajando, con más esfuerzo si cabe. Mientras Xbox One se retuerce y busca recuperar su sitio, la multinacional japonesa debería recuperar aquello que tanto repite en su marketing: si su consola es para los jugadores, bien haría en tenerlo presente.