MakoMod no se saltó ni uno de los programas de bricomanía, lo que se traduce en la creación de esta increíble PlayStation 4 de Kingdom Hearts III.

Kingdom Hearts III nos ha llegado al corazoncito a más de uno. Por ello, expresamos el cariño al título de muy distinta forma, ya sea consiguiendo el platino, teorizando ya sobre futuros juegos o, por qué no, creando cosas con nuestras propias manos. Pero mientras que aquí no pasamos de un pegote sospechoso al intentar hacer el mejunje Art Attack, otros realizan auténticas maravillas. Es el caso de MakoMod, que se ha puesto manos a la obra con modificaciones, dando pie a una preciosa PlayStation 4 de Kingdom Hearts III.

Si sois asiduos a redes sociales, es muy probable que conozcáis sus trabajos. Si no, nunca es tarde para hacerlo, pudiendo descubrir trabajos la mar de elaborados. Pero vamos con el que nos atañe, la consola del reino de los corazones. La madera de pino es lo que más predomina, aunque tiene otros elementos destacables, como los adornos de metacrilato. Podríamos marcarnos una parrafada enorme digna de mención, pero ya hemos comentado que no somos expertos en el estilo bricomanía, aunque igual sí que nos dejamos la barba.

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Lo destacable de todo ello son dos cosas concretas: primeramente, que todo el trabajo está hecho a mano. En segundo lugar, que la consola es totalmente funcional. Así que si quieres darle caña y no tenerla en el expositor, puedes usarla que da gusto. Aunque igual el logo flotante te descentra de la partida. Es hipnótico. ¡Por no hablar del portafortunas, recordándonos los horrores de encontrarlos todos! Y sí, habéis leído bien, cuando hemos dicho que si queréis darle caña, podéis, no era por nada, aunque todo depende de vosotros.

Más que nada porque, como muchas de sus obras, la consola está abierta a pujas por eBay, justo aquí. Cabe mencionar que el autor ha comentado que no hará más, por lo que será única y exclusiva. Vayamos a adquirirla o no, no podemos quitarle mérito a su trabajo. Esperamos que siga sorprendiéndonos con sus creaciones… quién sabe, quizás lo próximo sea nuestro amado ratón azul culpable.