La actualización de Pokémon Go añade mejoras y elimina funcionalidades

Pokémon Go, el juego móvil que causa furor en todo el mundo, ha recibido su mayor actualización hasta el momento, la 0.31.0, que trae en su interior 60 megas de mejoras para el título.

Lo más reseñable a simple vista es que han desaparecido cosas que no funcionaban, como el seguimiento de Pokémon a través de las tres huellitas que aparecían en pantalla, y que por lo visto nunca ha llegado a funcionar. Personalmente es un alivio, porque pensaba que era el único gilipollas en la faz de la Tierra que no sabía cómo funcionaba eso, y me daba vergüencita preguntar. Equisdé.

Otra cosa que llama la atención es que podemos, por fin, cambiar el aspecto de nuestro entrenador, cosa que anteriormente sólo podíamos hacer al comenzar la aventura. Lástima que las opciones de personalización sean penosas, pero bueno.

Aquí os dejo el listado completo de mejoras del parche:

  • Personalización de los avatares desde el perfil de entrenador
  • Se ha nerfeado el daño que infligen algunos personajes en combate
  • Se han mejorado algunas animaciones de los Gimnasios
  • Mejorados algunos problemas de memoria
  • Eliminación de las huellas de los pokémon cercanos
  • Modificado el cálculo del daño en batalla
  • Arreglados varios bugs que se producían al encontrarnos con pokémon salvajes
  • Actualizada la pantalla de detalles de los pokémonUpdated Pokémon details screen
  • Actualizadas las imágenes de las medallas
  • Arreglados algunos problemas relacionados con el mapa del juego
  • Errores de texto menores
Al margen de esto, he notado que ya no se pueden transferir pokémon al Profesor para que te dé un caramelito a cambio desde la pantalla del pokémon en cuestión, sino que hay que darle a un nuevo botoncito que está abajo a la derecha, se expande y te permite transferirlo o marcarlo como favorito. Ojo con esto, pues en las notas oficiales de la actualización no dice nada al respecto y puede inducir a la confusión del usuario, quien podría incluso llegar a herirse a sí mismo.