Bend Studio vuelve a saltar a la palestra, esta vez con un juego de supervivencia, zombis y mucha, mucha rapiña. Dentro primeras impresiones de Days Gone.

Playstation 4, o más bien Sony, cuenta con un “as” bajo la manga para el año 2019. Days Gone es un juego tapado: el público no quiere que sea bueno, y las voces ya le han catalogado como un “The Last of Us de Hacendado” o como un título sin demasiadas pretensiones. Vale que Bend Studio no sea una entidad del todo consagrada, pero… ¿Se merece el juego el vapuleo al que está siendo sometido? Dentro primeras impresiones de Days Gone.

Jugabilidad

Lo primero que llama la atención es el vasto mundo en el que se ambienta el título. Se trata de una zona abierta repleta de múltiples amenazas; los animales salvajes, como los lobos, pueden atacar a Deacon, el protagonista, si se aproxima demasiado; las bandas rivales dispararán a la mínima de cambio siempre que noten la presencia del protagonista; y los zombis, el verdadero plato fuerte del título, que atacarán en grandes grupos en cuanto nos oigan o nos vean.

Para combatir dichas amenazas Deacon contará con armas de fuego (ballesta, escopeta o pistola) y armas de melé (bates con pinchos, normales, palancas etc.).

Sobre la historia no hay mucho que decir, ya que la corta sesión (45 minutos) no dejó tiempo a dilucidar nada de la línea argumental. Sin embargo, sí que se puede hablar de la jugabilidad. La conducción en moto se siente bien, algo compleja al principio pero se puede sobrellevar. Ahora bien, la mayoría del tiempo Deacon irá a pie, y ahí es donde flojea algo el título: resulta muy tedioso cambiar entre ambas.

A mi juicio, algunas armas no están “bien resueltas”: la ballesta es muy compleja de apuntar y la escopeta hace menos daño del que presumiblemente debe hacer a una distancia relativamente corta.Primeras impresiones de Days Gone

Narrativa y apartado técnico

Si el apartado jugable me pareció correcto, del narrativo no puedo hablar porque no lo he visto. Por lo que pude probar, el juego será una suerte de Walking Dead, con matices: se trata de un grupo que trata de sobrevivir ante una hecatombe y cada miembro ejecuta una serie de tareas diferentes.

La de Deacon parece ser la más “marronera” de todas: es el encargado de salir fuera del campamento y buscar recursos, encontrar medicinas o limpiar asentamientos enemigos. Las única misión que pude completar era “de recadero”: conseguir una medicina para dársela a otro personaje. No había mucha profundidad narrativa, que digamos.

Una cosa que me sorprendió en una misión secundaria y que me generó dudas era la ausencia de decisiones. En las primeras impresiones de Days Gone no había decisiones como tal, y eso que se podía haber dado: en una misión secundaria de limpiar un asentamiento enemigo, Deacon se queda cara a cara con una mujer indefensa. El protagonista, en ese momento, la insta a irse. ¿Qué sucedería si se pudiese reclutar para nuestro campamento? ¿Y si la mata? El productor del juego estaba allí y me confirmó que en el juego sí hay decisiones, pero que en ese momento no. Respiré tranquilamente.

El apartado técnico dejó un poco que desear, pero el propio productor avisó desde el inicio. “Estamos ante una versión Alpha, por lo que si veis algún problema, no temáis”. Cierto: las texturas estaban algo descontroladas y la pantalla se congeló en algún que otro momento. Sin embargo, el ciclo día-noche está muy trabajado, y la luz es un componente fundamental dentro de la obra de Bend Studio.Primeras impresiones de Days Gone

Conclusiones

Aún no se conoce su fecha de lanzamiento, pero seguramente el E3 lo saque de cuentas definitivamente. Las primeras impresiones de Days Gone me han dejado algo confundido: es un buen juego, con personalidad propia, pero quizá los detalles internos acaben por lastrarle sobremanera. Veremos en qué cae al final.