primeras impresiones de Partisans 1941

Primeras impresiones de Partisans 1941 para PC

Que no pare el circo de las experiencias tácticas. Estas primeras impresiones de Partisans 1941 no podrían ser mejores.

Sí, lo sabemos, puede que el mercado se esté empezando a saturar de clones de Commandos 2 pero no seré yo el que se queje, y mucho menos tras el sabor que me han dejado estas primeras impresiones de Partisans 1941 para PC. Coge tu rifle y prepárate para acabar con unos cuantos fascistas, camarada.

Cada misión se inicia con un repaso de los objetivos y diferentes consejos de cómo abordarlos.

Rusia, 1941, la cosa pinta chunga para los soviéticos

Aunque todos sabemos como acabó el conflicto de la segunda guerra mundial, en 1941 los rusos tenían los melindros atascados en la garganta con los nazis. La fuerza demoledora nacional socialista avanzaba imparable por el frente de Europa oriental y las primeras naciones soviéticas fueron sometidas en un abrir y cerrar de ojos. Partisans nos quiere dar luz a esos momentos preliminares a la superación rusa. Con unos cuantos soldados rezagados y ex prisioneros, tendremos que organizarnos para poner a los nazis y a sus partidarios contra la cuerdas.

Por tanto, el escenario presenta un común denominador. Campos de refugiados, pueblos devastados, policía militar patrullando como fieras buscando un trozo de carne… Partisans muestra una nueva cara del conflicto no tan visible en los medios. Ya que como buen juego ruso, alude a un formato de resistencia tapado por la visión estadounidense que tanto protagonismo le gusta destacar del conflicto.

Aunque todo esto se contará a través de los ojos y labios de nuestros protagonistas. Conforme vamos avanzando, nuevas figuras se unirán a nuestra causa. Todas son personalidades muy bien definidas, con sus roles atribuidos y motivaciones coherentes que les llevarán a luchar contra la ocupación nazi de una manera rabiosa pero meticulosa.

Las coberturas son indispensables para evitar el daño. Cualquier disparo puede ser fatal, aunque podremos curarnos con vendas y otros medicamentos.

Sigilo, emboscadas, trampas… Todo es una buena idea en Partisans 1941

Aunque su sustento principal para el músculo jugable es la estrategia estilo Commandos, Partisans absorbe un montón de mecánicas y sistemas de gestión para hacer de su experiencia algo adictivo y novedoso. Tal es así, que desde la clásica infiltración (matando enemigos sin que nos vean y escondiendo sus cuerpos) también será viable apostar a nuestros soldados con coberturas y abrir fuego contra todo simpatizante nazi que se nos cruce.

Lo mismo podemos decir de las ventajas que nos aporta cada escenario. Desde usar contenedores como escondites temporales, saquear taquillas y barracones para pertrecharnos de munición y otros enseres e incluso a sacar provecho de ciertos objetos actuando de trampas mortales. Hablo de, por ejemplo, quitarle el ladrillo a la rueda de un coche y que este atropelle a un soldado que se estaba fumando un cigarro tranquilo.

Por lo tanto, según como enfoquemos cada partida, Partisans nos permite sacar unas ventajas u otras de nuestros personajes. Cada baja nazi o acción completada con éxito sumará puntos de experiencia que les permitirán aprender nuevas habilidades. Y aquí es donde uno de los puntos más fuertes del programa hace presencia. Cada personaje tiene varias ramas de especialización dentro de su fuerte. Podemos optar por mejorar sus aptitudes de sigilo, el uso de armas de fuego, su capacidad para interactuar con el entorno o aprender habilidades activas muy útiles.

Una vez tengamos a todos nuestros personajes ocupados con una tarea, tendremos que hacer avanzar el tiempo un día para ver los resultados.

Que tus partisanos no pasen hambre, camarada

Otro punto donde se diferencia Partisans de sus competidores es en como desarrolla su experiencia. La mayoría de títulos del género optan por la sucesión de misiones o escenarios, uno detrás de otro. Este juego, en cambio, nos pone de nexo el campamento. Se trata de un lugar donde tenemos que tener en cuenta algunas cosillas. Desde el almacén de provisiones a la moral de nuestros integrantes.

Para ello, el juego nos permite hacer una serie de tareas, divididas por días de trabajo, donde podremos enviar a nuestros personajes para obtener ciertas ventajas. Ir de pesca, recolectar setas, cazar… Sirven para que la provisión de alimentos no decaiga y así tener a los soldados a pleno rendimiento. Otras tareas, como espionaje, sabotaje o explorar nuevas zonas puede acarrear recompensas en forma de munición, armas nuevas o subir la moral de la escuadra. Todas estas tareas parten con un porcentaje de éxito que aumentará en función del partisano que enviemos a realizarla.

En este sentido, recuerda mucho a juegos de móviles de gestión o a las operaciones de Metal Gear Solid V, funcionando de la misma manera. Además de esto, en el campamento podremos construir nuevas instalaciones, como un hospital o un taller para mejorar nuestras armas. Sacar buen provecho de lo que nos ofrece el campamento es vital para que nuestros personajes partan con sendos beneficios antes de cada misión oficial.

primeras impresiones de Partisans 1941
Podremos cosechar munición, armas y todo tipo de objetos de los cadáveres. Los objetos grises se sumarán a las provisiones del campamento al acabar la misión.

Una de cal por su apartado técnico, otra de arena por su control

Aunque es obvio que esto no va ir perfecto porque es una versión de prueba, lo cierto es que no he quedado del todo contento con los controles que dispensa. Echo en falta algunas cosillas, como que la cámara se pueda fijar en un personaje y que esta viaje con su movimiento o poder mapear libremente las teclas a mi antojo. Supongo que serán cosas que se podrán hacer en la versión final. De momento, toca acostumbrarse con WASD para desplazar la cámara a la par que desplazamos nuestro personaje con el ratón.

En cambio, los acceso rápidos están muy bien implementados. Tenemos una tecla numérica asociada a cada personaje, F1 para seleccionar a todo el grupo y otras teclas, con una distribución similar a la de un MOBA, para acceder a las habilidades y objetos de cada partisano. La variedad de los mismos es bastante loable, siguiendo el esquema de rareza por color que ya estamos acostumbrados de ver en juegos como Diablo o NioH.

Hablando ahora de lo puramente técnico y gráfico, el juego usa una paleta de marrones y grises para transmitirnos la suciedad del conflicto que está viviendo el pueblo ruso. Modelos interesantes y bastante realistas, escenarios creados con mimo y lleno de zonas con las que interactuar… En ese sentido, Partisans hace un labor encomiable. En cuanto al rendimiento, el programa hace todo lo posible por fijar sus cuadros en los 60, pero tiene rascadas cada dos por tres. Cosa que también es normal tratándose de una versión beta.

primeras impresiones de Partisans 1941
Al iniciar una operación, podremos pertrechar a los personajes que llevemos. También podremos ver los objetivos de la misión y las descripciones de cada personaje, para ver si se ajustan al perfil que necesitamos.

Parece que le espera un futuro prometedor a nuestros partisanos

Partisans 1941 se presenta muy ambicioso y estoy seguro que llegará a buen puerto. Es muy interesante esa mezcla de microgestión, infiltración y tiroteos tácticos que propone, usando los mismos cimientos que Commandos pero a la vez alejándose para tener espíritu propio. Si ya esta versión preeliminar me lo ha hecho pasar pipa durante un montón de horas, no quiero imaginar como será la versión final.

Tanto King Art con su Iron Harvest 1921 como Alter Games con Partisans 1941 demuestran que Rusia está a un gran nivel a la hora de crear títulos enfocados en la estrategia. Yo estaré muy atento al 14 de octubre, que será cuando salga oficialmente a la venta, y vosotros también deberíais.