Primeras impresiones de Super Mario Odyssey

Tras el E3 2017, hemos podido probar el nuevo juego del fontanero de Nintendo. Con ello os traemos las primeras impresiones de Super Mario Odyssey. Gracias Nintendo: sigue así.

Uno de los juegos que más expectación ha levantado desde que lo vimos por primera vez es la nueva aventura de Mario. El juego bandera de Nintendo Switch, con permiso de Breath of the Wild, se mostró en el E3 2017 y se pudo probar y jugar. En GuiltyBit nos hemos colado en las oficinas de Nintendo y le hemos dado al juego. Por eso os traemos las primeras impresiones de Super Mario Odyssey

Y hay que admitir que nuestra nueva arma, Cappy, así como la ingente cantidad de novedades del juego, destilan alegría, brillantez y mucho, mucho mimo.

De perdidos al desierto

Nintendo sabe qué significa la franquicia de Mario. El equipo se ha permitido innovar, y la situación lo requiere. Si Zelda o la propia Nintendo Switch lo han hecho, aquí también. En una mezcla entre sandbox y “plataformeo” con ADN de Mario, el equipo nipón ha modificado una fórmula que lleva exprimiendo más de 20 años, siempre (o casi siempre) con éxito: relegar el salto en otro elemento totalmente alejado: una gorra.

Mario es un juego de saltar. Salta para llegar a aquella plataforma, para acabar con los goombas, para coger monedas… Hasta para expresar estados de ánimo. Ahora Mario se permite experimentar para plantear otra mecánica: capturar enemigos.

Cappy es capaz de capturar a algunos de los enemigos, como por ejemplo un moai con gafas de sol rosas (bestial), un dinosaurio… O una alcantarilla.

Los primeros, por ejemplo, son capaces de ver por dónde escapa el bigotudo fontanero. Gracias a sus “gafas” pueden ver cosas ocultas. Así que cuando los capturamos, nosotros ganamos esa habilidad. Es decir, podremos ver también cosas que, a simple vista, no están.

De esta forma, podemos decir que la mecánica de capturar está integrada de manera orgánica. Tiene una verdadera función. Sí, incita a utilizarla en combate. Pero también te obliga a usarla fuera de este.

Una gorra por arma

El salvador de Peach ha llevado ya varias armas a lo largo de su vida. Sin ir más lejos, los martillos en Mario y Luigi. Pero ahora contamos con una gorra. Una prenda textil que se arroja y abate a los enemigos. Parece de coña, pero no lo es.

Dependiendo de cómo la usemos, tendremos distintos resultados. Además de permitirnos saltar sobre ella, también hará que los goombas caigan ante el ataque. Sin embargo Bill Bala, por ejemplo, quedará capturado cuando la usemos contra él.

Esta es la mecánica de capturas de la que hablábamos. En los combates echaremos mano de esta capacidad para aventajarnos y conseguir habilidades que de por sí Mario no tiene.

Joder Ted: esto va a ser, espera un momento, legendario.

impresiones de Super Mario Odyssey

Seguimos rapiñando

Vale, pero… ¿Qué hacemos en los mundos? El objetivo del juego (el mismo que el de las primeras impresiones de Super Mario Odyssey, aunque no lo hayamos conseguido en apenas 10 minutos) es rescatar gente. Suena raro que Mario tenga que adoptar el papel de salvador, sí.

Esta vez, aparte de chafar la boda de Peach y Bowser, habrá que rescatar músicos para hacer un concierto. Una premisa poco atractiva pero lo suficientemente convincente como para que salgamos a explorar mundos y saquearlos.

Porque sí. El componente rapiñero sigue estando tan latente como nunca. Esta vez las estrellas se sustituyen por lunas que habrá que recolectar para conseguir el objetivo. Además, cada mundo cuenta con monedas propias (aparte de las corrientes) que desbloquearán trajes y atuendos. Más recolección, ¡claro que sí!

Las primeras impresiones de Mario Odyssey van a ir acabando por aquí. Desde que Mario saltó a las 3 dimensiones en Super Mario 64, ha habido varios experimentos. Los juegos de rol de Mario y Luigi o Super Mario Sunshine son pruebas visibles de ello.

Ahora, Nintendo ha decidido mirar hacia delante e innovar. La gorra, las zonas protagonizadas por sprites bidimensionales, poseer elementos… No sabía qué esperar del título, pero la sonrisa de gilipollas al ver el tráiler después de jugarlo algo querrá decir.