primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon

Primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon para PC

Ichiban Kasuga coge el testigo de Kazuma Kiryu y te adelantamos en estas primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon que nos ha flipado.

Se hace curioso, cuanto menos, que en plena época donde todo JRPG por turnos muda su sistema de combate a la acción en tiempo real, venga Ryu Ga Gatoku Studio y convierta su saga prolífica en el beat em up una aventura RPG por turnos. El tema es, ¿le ha sentado bien el cambio? Te contamos que nos ha parecido con estas primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon para PC.

Yokohama se abre paso tras Kamurocho

Aunque no es la primera vez que la serie abandona su fiel terreno de Kamurocho, que lo haga en esta séptima entrega tiene un sentido especial, puesto que acompaña a ese sentimiento de evolución que tanto se apresura Toshihiro Nagoshi en buscar con Like a Dragon. Yakuza respira a nuevo en cada rincón de esta ciudad, pero también hay un fuerte componente de arraigo en sus mecánicas que lo hacen sentir un Yakuza con todas las de la ley. NPC transitando las calles a su propia parsimonia, tráfico constante de vehículos en pleno horario laboral, separación de barrios según estamentos sociales, granujas esperando en cada calle para asaltarnos, tiendas y restaurantes de todo tipo abiertos para nuestro deleite… Yokohama es más y mejor, en todos los sentidos, y hace que no echemos de menos la legendaria Kamurocho para nada.

Es todo un placer entrar, por ejemplo, en un restaurante y ver que podemos confeccionar el menú a nuestro gusto, descubriendo así recetas nuevas que aumenten estadísticas extra. Un sistema muy similar al experimentado en Final Fantasy XV. También aplicado a los minijuegos, recuperando los clásicos de la franquicia, como los juegos tradicionales japoneses de cartas, los dardos o las recreativas, con un apartado visual acorde al año en el que se ambienta el juego (2019) y puliendo la jugabilidad para que el recuerdo de entregas anteriores se convierta en tosquedad.

Claro está, hay espacio para nuevas actividades, como la recogida de latas para los vagabundos o las carreras de karts, sembrando paralelismos muy agresivos con las últimas entregas de Mario Kart, pero con un sistema profundo de competiciones y mejora de bólidos. Aunque para un servidor el tema de la gestión de un holding empresarial ha sido lo mejor.

Hay roles de todo tipo: músico, cocinero, segurata, albañil…

Dale trabajo a un pobre ex-yakuza

Otro de los puntos interesantes del título reside en su tributo continuo a Dragon Quest y otros juegos del género. Nuestro protagonista, Kasuga, es un fan empedernido de la franquicia de Enix y llevará su fanatismo a su día a día. Se ve así mismo como un héroe que tiene que ayudar a los que le rodean y eso le lleva a desarrollar una imaginación poderosa.

En los combates, simples matones de barrio se transformarán en figuras que recordarán a monstruos y enemigos de la legendaria franquicia de Hori. Por ejemplo, si chocamos contra un un tío encapuchado que está toqueteando su móvil, este se transformará en un mago negro que intentará hackearnos para provocarnos estados anormales.

Por esto mismo, Yakuza Like a Dragon parece que se vuelca más en la vertiente cómica de las entregas pretéritas. Hace de la exageración del mundo geek y otaku su seña de identidad, parodiándolo a unos niveles que son todo un deleite. Tal es así, que una simple visita a Hello Work! (la traducción de una oficina del INEM al videojuego) se convierte en una tarea rutinaria para cambiar el rol de nuestros personajes.

Kasuga es un ex-Yakuza y como tal, su estilo de combate se centra en repartir tortas a manos desnudas, pero gracias a Hello Work! podremos «transformarle» en un rapero que baile hip hop, un cocinero que ataque con sus cuchillos y hasta un adivino que utilice hechizos a través de su bola de cristal. Lo mismo sucede con sus compañeros. Hasta 4 personajes podremos llevar en el equipo y gestionar sus roles a nuestro gusto.

Algunos ataques pueden afectar a varios enemigos si estos están muy juntos.

Combate por turnos, lo mejor que le ha podido pasar a Yakuza

Sé que el componente beat em up es clásico y muy querido, pero Nagoshi ha acertado de lleno en darle carpetazo. Los combates de Like a Dragon se fundamentan en un sistema de turnos que beben directamente de los mejores exponentes del género. Por un lado, el sistema de habilidades es muy parecido al de Dragon Quest XI, aprendiéndolas por subida de nivel, tanto de personaje como de trabajo.

Las mismas se dividen en 3 clases: daño físico, daño mágico y de estado. Según el tipo de enemigo será vulnerable a un tipo de ataque así que toca jugar con cabeciña sin ir a lo loco machacando el comando de atacar. Es que además las habilidades cuentan con una profundidad sin parangón, pudiéndose mejorar con comandos QTE, realizando ataques combinados o infligiendo más daño según la posición del contrario en el mapa.

Con esto quiero decir que si empujamos al enemigo con una habilidad contra la pared, recibirá un daño extra. Si durante el trayecto a golpearle hay objetos, el personaje los utilizará para inflingirle daño extra y hasta si estamos cerca de una carretera y hay tráfico, tanto nuestros personajes como los enemigos pueden ser atropellados recibiendo un daño masivo.

En este aspecto, las batallas de Like a Dragon son súper orgánicas, con un sentido de la movilidad raro de experimentar en un juego por turnos. El juego más parecido que se me viene a la cabeza es Final Fantasy X-2 o mismamente Final Fantasy XIII, donde los personajes no están quietos esperando a recibir la orden, sino que se mueven de forma lógica por el escenario mientras no llega su turno.

primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon
Aunque su aire es más coñero de lo habitual, cuando la trama lo precisa, el juego sabe ponerse muy serio.

Guerras de bandas, buscar el propósito de la vida y otros quéhaceres

Aunque no he podido ahondar lo que me gustaría en la historia mediante esta preview, puedo contaros que la premisa gira en torno a Ichiban Kasuga. Se trata de un ex-yakuza que busca rehacer su vida en Yokohama. La misma está asolada por una guerra fría entre yakuzas, la mafia china y la mafia coreana. Kasuga y sus amigos entrelazarán sus destinos a este conflicto de la forma que solo Nagoshi sabe articular. No puedo decir mucho más pero si adelantaros que la aventura estará cargada de momentos dramáticos, conversaciones profundas, conspiraciones y giros inesperados así como momentos para el desahogo con recursos cómicos extravagantes que tanto nos tiene acostumbrados la serie.

Este poco tiempo manejando a Kasuga no es que me haya tocado la patata como si hicieron Kiryu o Majima en el pasado. No puedo juzgarlo comparándolo con ellos, pero sí que puedo decir que me ha caído majo. Es un personaje muy directo, honesto y con un temperamento que le lleva a ser muy impetuoso. Claro está, Kasuga no es nadie sin sus compañeros, todos personajes muy bien escritos y que juntos forman una cadena robusta de personalidades. Hablamos de una piña que se distribuye el peso de la trama por igual. Todos los personajes tienen un recorrido interesante, evolucionando, pecando y con pasados tortuosos. El juego se las arregla con un buen sistema de afecto, donde mejorar las relaciones nos recompensa con muestras de historia de los mismos y desbloqueando ataques poderosos combinados.

primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon
El carisma que desprende Kasuga y su grupo de amigos es de los puntos más fuertes del programa.

Like a Dragon va con visos de ser el mejor Yakuza

La verdad es que estas primeras impresiones de Yakuza Like a Dragon no podrían ser mejores. Las partes que he podido probar me han dejado con un gran sabor de boca y con muchísimas ganas de experimentarlo de 0 a 100. No pienso dejarme ningún recoveco de Yokohama en el tintero. Kasuga y sus compañeros conforman un grupo muy interesante y variado, dejando por los suelos la camadería de Noctis y sus compis en Final Fantasy XV. El sistema de batalla por turnos ha sido el cambio más agradecido para la franquicia. Deja atrás un buen planteamiento beat em up pero que a título personal no terminaba de cuajar.

Pues esto es todo culpables. El día 10 noviembre tenemos nueva cita para hablaros, ya en términos de análisis, de lo que supone Like a Dragon. De momento lo degustado es inmejorable y me alegro muchísimo por los riesgos tomados a la hora de mutar la serie a un JRPG por turnos.