PS Vita o cómo tropezar por tercera vez en la misma piedra… ¿o no?

Tras mi pasado artículo en el que hablaba sobre qué me parecen a mi los logros/trofeos, me puse a pensar sobre qué reflexionaría en esta ocasión. La primera idea que me vino a la mente, fue obviamente el E3 que acaba de terminar y el por qué me interesa un comino el citado evento.

Estaba ya preparado para ponerme manos a la obra cuando de casualidad estos días entre en la carpeta de Mis documentos de PC y me encontré con un artículo mío del pasado septiembre que realicé para un proyecto fallido llamado NukaGames del que Guiltybit es una especie de extraño sucesor. Me puse a leerlo y automáticamente trague saliva. ¿Conocéis ese famoso refrán que dice que por la boca muere el pez? Pues eso. En ese texto, reflexionaba sobre los bandazos que han ido pegando las portátiles, sobre lo decepcionado que había terminado con PSP, lo absurdo que me parecía haberme gastado 200 euros en la 3DS y que me lo iba pensar muy mucho sobre comprarme la PS Vita o no. Supongo que no hará falta decir que si me entró un malestar por el cuerpo al leer mis propias palabras, es porque como dice otro refrán nuestro, donde dije digo, digo Diego y claro, me compré la PS Vita.

Y al leerme a mí mismo reflexionar en el pasado otoño, veo que pocas cosas han cambiado en el mundo de las portátiles. Sí he de reconocer que a diferencia de 3DS y PSP, realmente estoy contento con la PS Vita. Seguro que muchos de vosotros habéis oído, tal vez porque sea verdad, tal vez por justificar el desembolso, que la nueva portátil de Sony es un autentico “maquinón”. Os puedo asegurar desde mi experiencia que lo es, y mucho.

¿Entonces cual es el problema que está teniendo esta consola para que se esté pegando el batacazo padre? La verdad es que es triste reconocer que mi yo de septiembre, que era alguien más cauto porque ya estaba escocido con este mal endémico de las portátiles, tenía la clave aún sin haber salido la Vita al mercado. Lo mismo de siempre, el triste catálogo en sus primeros meses de vida.

¿Por que de qué me sirve tener un Ferrari si he de tenerlo aparcado en el garaje por que no tengo gasolina? Esa es la pregunta clave. Es verdad, me dirán algunos, que el catálogo de inicio de PS Vita, no se puede comparar ni por aproximación a los lamentables inicios de la PSP y la 3DS. Es más, a mi modo de ver esta última sigue teniendo un catalogo no demasiado rico en los que se llaman “must have”.

Una gran máquina, pero...y ¿los juegos?

Yo si me compre la Vita es por dos motivos, el primero porque me dejé asombrar por la espectacular pantalla que tiene, que desde luego es una autentica gozada visualmente hablando. El segundo motivo es porque creí, iluso de mí, que ese buen catálogo inicial con grandes títulos como Uncharted, Marvel vs Capcom, Fifa Football o Ridge Racer (como no) se iba a ver continuado con buenas conversiones de la PS3 y títulos exclusivos.

Y es aquí a donde quiero llegar, para mi el gran problema de esta consola, no es que nos hayan clavado un dineral por una tarjeta de memoria de formato propietario, que bien podría haber sido una micro SD. El problema es Sony, sabes que la puñalada te la va a dar, tampoco es el que sigan empeñados en cobrarte lo mismo por un juego en formato digital que en físico (y eso que deberían estar escarmentados, ¿he oído PSP Go!?). El problema es que lo poco que ha salido al mercado son juegos “porteados” de la PS3 y muy pocos en exclusiva. ¿De verdad esperan que la gente pudiendo jugar tranquilamente en su casa al Uncharted 3 que ahora esta a la venta por menos de 40 euros lo haga en la Vita cuando Uncharted: El Abismo de Oro esta a un precio incluso más elevado?

PS Vita se la esta pegando en Japón aún encima porque el catalogo es según algunos, demasiado occidental, yo diría más bien que es porque es poco variado. No creo que con solo un Monster Hunter, los japoneses salgan corriendo a por su PS Vita, hace falta ese título y muchos más. Pero sobre todo hacen falta juegos propios para esta consola, que aprovechen sus capacidades, aunque algunas no sean a mi modo de ver muy útiles como la pantalla trasera, pero que les den uso, que sean juegos que estén realmente adaptados para partidas cortas, en medios de transporte, o en momentos cortos de descanso.

Creo que Sony esta volviendo a cometer los mismos errores que con la PSP, pensando que todo el público es iluso y se deja tentar por una gran máquina sin juegos. Es verdad que tras apenas unos pocos meses en el mercado, es pronto para juzgar tan a la ligera lo que puede suceder con esta consola. Tras el E3, la sensación que me queda es que los títulos acabarán llegando con cuenta gotas y que en el fondo existe todavía demasiada incertidumbre por parte de las desarrolladoras sobre qué pasará con esta consola.

Sigo teniendo mis esperanzas puestas en esta portátil, sigo creyendo que fue un dinero bien invertido (aunque la rebaja de 50 euros es inminente), sigo creyendo que esta consola triunfará. Tal vez lo sea porque en el fondo soy un iluso y un soñador, o tal vez porque quiero justificar su compra, pero mientras mi corazón dice que hay que seguir confiando en esta máquina, mi cabeza ha vuelto a pensar como lo hacía en septiembre y cree que Sony se la ha vuelto a pegar con una portátil, que poco a poco el futuro de estos aparatos es cada vez más negro por estar perdiendo terreno con los smartphones y que las portátiles, de unos años a esta parte, están dando, como decía aquel artículo mío, muchos bandazos sin saber muy bien que pasará.