Queremos ser jugadoras libres y sentirnos seguras

Hoy, 8 de marzo, reivindicamos la lucha de las mujeres por una sociedad que nos vea como iguales, que respete nuestros derechos y nos deje ser jugadoras libres y sentirnos seguras.

En dos semanas hará un año de la entrevista que realicé a las chicas de FemDevs. Eran nuevas, estaban empezando y tenían mucha ilusión. Recuerdo perfectamente que una de ellas me dijo que su mayor ilusión era que un día no fuera FemDevs, fuera solo Devs. Porque deseaba que la enorme brecha que aún hay sobre los videojuegos dejara algún día de existir. Y solo fuéramos simplemente partes del engranaje de un gran mundo al que todos amamos.

Tristemente parece que hay gente en este mundo que no nos quiere aquí. Que solo quiere a la mujer para cosificarla, tratarla como algo que hay que salvar, o como algo que solo sirve para satisfacer el deseo sexual. Hemos luchado, y seguimos luchando todos los días, para que se valore como debe el papel que tenemos redactoras, jugadoras, desarrolladoras, guionistas, dibujantes y mujeres con todo tipo de profesiones en un sector tan profundamente machista y opresor.

También es triste que, cada vez más, salgan casos de mujeres que han sido acosadas, de una forma u otra, en esta industria solo por serlo. Solo por no permitir que nos traten como quieran o por quejarnos de que en los videojuegos se dé una imagen de nosotras que es completamente incierta. El movimiento #MeToo nos ha permitido conocer historias como la de Kallie Plagge, y ver que ningún sector de esta industria está a salvo, desgraciadamente.

O Gegury, la jugadora coreana de Overwatch a la que Blizzard obligó a demostrar sus habilidades en un streaming porque muchos jugadores, incluso profesionales, decían que estaba haciendo trampa porque era demasiado buena. Demasiado buena para ser mujer, esa es la frase. Esa es nuestra lacra. Porque, aunque trabajemos el doble, y dejemos sangre, sudor y muchas lágrimas en nuestro trabajo, no se nos valora ni se nos tiene en cuenta como se hace con un hombre.

Queremos ser jugadoras libres y sentirnos seguras

Queremos jugar, no que nos molesten

Afortunadamente cada vez podemos ver más asociaciones y medios de comunicación por y para mujeres. Ya sea una asociación para desarrolladoras o mujeres interesadas en los videojuegos, un medio de comunicación en el que solo escriben mujeres o medios donde las mujeres ocupan puestos importantes en la redacción, por fin estamos viendo cómo adquirimos el papel que nos merecemos en este mundo que tanto nos aparta.

Y no solo eso, en los juegos hemos podido ver cómo critican a una chica cuya ropa le tapa más allá de solo los pechos. He leído hasta la saciedad comentarios de chicos que dicen que no se sienten identificados con Aloy, que es fea, que no es femenina. Por no hablar de que en un videojuego la chica siempre está relegada a ser salvada. Y ahora, cuando por fin estamos consiguiendo que las mujeres, poco a poco, tengan el papel de la heroína que siempre hemos querido que sea, se nos ridiculiza por pedir igualdad, visibilidad y los mismos derechos.

Y por eso seguimos luchando, por la inclusión, por no tener miedo a ir a la oficina y que el jefe de turno nos meta mano. Por no tener miedo de jugar a nuestro juego favorito online sin que nos digan que nos suicidemos o nos acribillen a comentarios sobre que deberíamos estar en la cocina. Por poder ir con cosplay a cualquier evento, o hacer streaming con una blusa que muestre nuestro pecho sin que nos digan que lo hacemos para ganar visitas. Por poder ser nosotras mismas en un mundo que nos encanta, que nos hace felices y al que podemos aportar tanto como cualquier hombre. Luchamos por ser iguales, porque se nos reconozca y porque nuestro nombre no quede relegado al final. Luchamos y seguiremos luchando. Y por eso el 8 de marzo, en GuiltyBit las mujeres hacemos huelga, para luchar por nuestros derechos como mujeres, como periodistas y como jugadoras.

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