Razer Atrox - Análisis periféricos

Aquí estamos con un nuevo periférico para analizar, culpables. Esta vez los fans de la lucha están de enhorabuena, puesto que el aparatejo que hemos elegido en esta ocasión ha sido el Razer Atrox, un arcade stick de esos que todos los pro players se llevan a los torneos.

ARTÍCULO ANÁLISIS periférico razer atrox

La presentación es la habitual en los periféricos de Razer. Una caja con una foto del aparato en cuestión junto a su nombre y poco más. Al abrirla, tres cuartos de lo mismo. El mando aparece envuelto en los laterales con porexpán para amortiguar cualquier golpe que se le pueda dar a la caja y poco más. Todo ello precedido, obviamente, por el reglamentario manual de instrucciones y carta de presentación por parte de Razer. Muy minimalista todo, pero lo cierto es que tampoco hace falta mucho más.

El Razer Atrox, con un tamaño adecuado y similar al resto de arcade sticks del mercado, tiene un acabado negro brillante en gran parte de su superficie. Además, es altamente personalizable. Tanto el vinilo que trae, como los botones y la palanca se pueden cambiar por otros. Esto se ve nada más abrir el compartimento interior, en el que todo está conectado de forma que podamos cambiar cualquier pieza muy fácilmente. Sin apenas tornillos o tuercas. Muy sencillo todo.

Razor Atrox 5

No obstante, a pesar de que los botones son altamente personalizables, lo que no se puede cambiar es la sensibilidad de fábrica. Muchas veces, mientras estaba jugando, un combo me fallaba por tener el dedo encima del botón incorrecto y haberlo pulsado inconscientemente.  A pesar de este pequeño problema, que se soluciona con la práctica, los botones tienen un buen acabado y responden de forma inmediata, sin ningún tipo de lag.

El cable es de 4 metros, por lo que a no ser que viváis en La Zarzuela no tendréis problemas con su longitud. Además, se enchufa directamente a los puertos USB que hay en la parte delantera, por lo que no tenemos que andar moviendo muebles y demás si tenemos la consola pegada a la pared.

Razor Atrox 6

Por lo demás, al ser un mando para consola y no para PC, es bastante austero. No podemos configurar ningún botón a nuestro gusto, no tiene ninguna retroiluminación como el teclado Anansi que analizamos la semana pasada, ni ninguna combinación de macros, como el Razer Naga, que analizamos hace tiempo.

En resumen, nos encontramos ante un periférico simple, sin artificios y que basa todas sus bondades en su utilidad y su capacidad de respuesta. Podría tener más utilidades pero es totalmente innecesario para lo que se espera de un arcade stick.