Razer Carcharias - Análisis Periféricos

Los chicos de Razer hacen de todo. Lo mismo te saltan con una microconsola, que te montan un controlador de recreativa para tu gozo y disfrute. Y todo eso mientras amplían negocio. Hoy vamos con unos cascos para Xbox 360 y PC que son una maravilla: Razer Carcharias.

ARTÍCULO ANÁLISIS periférico razer carcharias

Los cascos Carcharias son la enésima maravilla en cuanto a audio. Su calidad de sonido y su fácil manejo lo hacen la opción ideal para aquellos a los que les gusta jugar online horas y horas o para aquellos que quieren disfrutar al máximo de la banda sonora de su juego favorito.

Diseño

El diseño de Carcharias es un diseño fuerte, atrevido y, porqué no decirlo, muy chulo. Sobre las cascos reposan unas láminas de metal con el logo brillante de la marca. Las une una correa ajustable con una almohadilla de tela que lo hace cómodo en cualquier posición que se utilice. Carcharias se ajusta al tamaño del cráneo y se puede utilizar horas y horas ya que su comodidad es máxima. A uno de los cascos se une un micrófono para poder conversar en partidas online.

A los cacos se le une un controlador con tres ruedas: una para regular audio (el sonido que llega directamente extraído de la consola/PC), otra para regular la voz (de este modo aumentará nuestra presencia vocal en aquellos enemigos a los que aplastemos online) y otro para regular el bajo (obviamente referido a los bajos del propio audio). El cuarto botón sirve para autoenmudecer el micrófono. El controlador es pequeño, discreto, bonito y sencillo de usar una vez conocemos la ubicación de cada rueda.

Funciones

La función de Carcharias es clara: ofrecer una experiencia de audio alucinante. Y lo logra. Este humilde redactor ha probado los cascos tanto en PC como en Xbox 360 (más en esta última) y no puede haber quedado más satisfecho.  Como momentos cumbre, el Nessum Dorma que suena al inicio de PES 2014, lo momentos álgidos de Bioshock Infinite o la tensión y el miedo vividos en Dead Space 2 y 3. Carcharias responde a la mil maravillas, logrando introducir al jugador en la experiencia de juego gracias  a su calidad.

El único pero que se lleva Carcharias (aparte de su maraña de cables, de lo que hablaremos a continuación) es que al conectar el controlador al mando de Xbox 360, se produce un pitido de fondo que, aunque apenas perceptible, es molesto y sobre todo inexplicable. No entendemos como en Razer han pasado por alto este detalle pues la experiencia puede irse al traste.

Carcharias

Ergonomía

Razer Carcharias se nutre de una serie de cables que, como buenos cables, se arremolinan y lían entre si. En PC el asunto no es tan complicado, pero en Xbox 360 hay que maniobrar con varios cables, lo que se acaba haciendo molesto sobre todo cuando se trata de manejar el controlador, y comprobar que alguno de dichos cables está tenso.

Por lo demás, Razer ha creado unos cacos que pegan con cualquier superficie, y además denotan un estilo de profesionales experimentados y curtidos en el sector.

Conclusión

Razer Carcharias han pasado tristemente desapercibidos. Quizá por el propio buen hacer de Razer, quizá por la competencia feroz en este campo, pero no ha sido el producto estrella. Y es injusto, pues si dejamos de lado sus molestos cables y sus pitido de fondo cuando los conectamos al mando, tenemos un producto que se llevaría un 10 de cada usuario que los probase. Carcharias no son uno simples cascos, es la mezcla de experiencia en el campo, el buen hacer de una gran compañía, y un diseño que demuestra que el que los adquiere, sabe lo que quiere. Si valoras la música como elemento clave en un videojuego, Carcharias debe estar en tu cabeza.