Razer Ouroboros - Análisis periféricos

Volvemos este miércoles a pasar la lupa a un periférico, más concretamente un ratón. No obstante, no estamos ante uno cualquiera, sino ante el Razer Ouroboros, el cual podréis leer a continuación que guarda unas cuantas sorpresas agradables.

Ya antes de sacarlo de su caja uno puede ver que está ante algo de nivel, alejándose de las cajas de cartón para traernos un envase de exhibición en el que todo queda guardado en la base, por si queremos tenerlo expuesto en el salón. Eso sí, ya después de flipar un rato con la caja, toca centrarse al ratón en sí.

Diseño

Nada más sacarlo de su caja se puede apreciar que el ratón parece el próximo Transformer de la saga cinematográfica de Michael Bay, algo que igual puede echar para atrás a algunos o atraer a otros. Los dos botones principales son piezas individuales del resto del ratón, al igual que el culo, dejando en medio del ratón bastantes huecos a los que habrá que estar pendientes para que no se conviertan en un campamento de polvo.

Los laterales cuentan con un par de reposaderas para tener tanto el pulgar como el meñique apoyados en vez de arrastrando por la alfombrilla, algo que uno acaba agradeciendo. Encima de éstos tenemos los cada vez más clásicos botones de adelante y atrás, colocados de forma que podamos usarlos sin levantar mucho los dedos mencionados anteriormente.

El ratón cuenta con la característica luz verde de Razer tanto en los laterales de la rueda como en la parte inferior de los botones laterales, además de tener un indicador luminoso en medio del cuerpo para el nivel de las pilas. Por su parte, la rueda cuenta con las muescas hacia fuera en vez de hundidas, algo que no suele apreciarse en muchos ratones, pero que a la hora de probar pues resulta llamativamente cómodo.

Todo el ratón es simétrico, tanto en forma como en botones, por lo que resultar ser ambidiestro, es decir, que los zurdos pueden usarlo sin tener que dejar la mano cual mayordomo de Scary Movie 2.

Funciones

A diferencia de otros ratones como el Spectre o el Naga, el Ouroboros no tira a traernos funciones para diversos tipos de juegos, sino que se centra en ser un todoterreno. De esta manera, nos encontramos simplemente con las funciones del Synapse 2.0, el software de Razer que permite cambiar las funciones de cada botón del ratón, de crear macros y asignarlas a dichos botones. Además, también podemos modificar los dpi del mouse para que el puntero se mueva más rápido o lento, cosa que podemos cambiar gracias a los botones de dpi del ratón.

Razer Ouroboros Software

A pesar de lo dicho antes, el periférico sí que cuenta con una función única, y es que los laterales pueden ser pulsados, por lo que son otros dos botones extra. Su función principal es la de cambiar los dpi momentáneamente, de forma que mientras mantengamos pulsados dicha base el ratón se mueva más lentamente. Esto puede sonar bonito, pero resulta un poco engorroso usarlo, sobretodo con el meñique, así que podemos bloquear estos botones desde la base del ratón para que no se puedan pulsar.

Ergonomía

Ya llegamos a la que sin duda es la estrella del Razer Ouroboros: su ergonomía. Antes mencionamos que a simple vista puede parecer que vayas a clavarte algo en la mano o que los huecos te vayan a hacer tener la mano sufriendo un buen rato. No obstante, todo ello se queda lejos de la realidad, ya que al posar uno la mano sobre él descubre que se trata de un ratón realmente cómodo.

Eso sí, la cosa empieza a llegar a niveles superiores cuando uno descubre que puede modificar el mouse. No, no me refiero a tunearlo cual coche, sino a que podemos modificar el culo de éste, haciendo que esté más cerca o lejos del cuerpo del ratón con solamente mantener pulsado un botón. En un mundo donde las cosas se adaptan a la mayoría absoluta, puede ser dificil encontrar un ratón que quede como un guante si en vez de manos tenemos manoplas, algo que gracias al Ouroboros es posible conseguir. Si encima de eso le añadimos que podemos modificar la inclinación de dicha parte para que se adapte mejor a nuestra palma, podemos decir sin duda que estamos ante el ratón más cómodo que hemos probado.

Pero aquí no se acaban las funciones, ya que podemos quitar los reposadedos de los lados para sustituirlos por agarres de goma, por si se nos hace raro tener los dedos en reposo y premefirmos agarrar el ratón como si nuestra mano fuera una garra. Además, no es obligatorio cambiar los laterales de ambos lados, por lo que podéis dejar un lado de una manera y el otro de otra. Y no podemos olvidarnos que gracias a su forma y sus botones se trata de un ratón totalmente ambidiestro.

Por último, no podemos dejar pasar que se trata tanto de un ratón inalámbrico como con cable. ¿Cómo es eso posible? Pues a que podemos desconectar el cable del Ouroboros para conectarlo a su base inalámbrica, haciendo que tire así de la pila que lleva. Si sois jugones no hace falta decir que es mejor tenerlo conectado por el cable, pero el modo inalámbrico tiene una respuesta muy buena la verdad, y si encima contamos que podemos dejar el ratón encima de la base para que recargue su pila, pues mejor que mejor.

Conclusiones

Ya por el simple hecho de su comodidad ajustable el Razer Ouroboros gana muchos puntos enteros, sobretodo en quienes no solemos encontrar un ratón que se ajuste a nuestras manazas. Pero si encima de eso añadimos que cuenta con una cantidad de botones perfecta y su posibilidad de usarlo con o sin cable, podemos decir que estamos ante el mejor ratón de todo el catálogo de Razer, y uno de los mejores del mercado en general.

Obviamente, esto hace que la pega para la mayoría de estos periféricos aumente: su precio. Si ya los accesorios gamer son conocidos por hacernos sufrir a nuestros bolsillos, este no es una excepción, ya que su precio ronda los 150 euros, por lo que queda a elección de cada uno valorar si le merece la pena o no realizar el gasto.