¿Cansados de regalar todos los años los mismos insulsos calcetines? Os vamos a echar una mano con esta lista de ideas para para regalar juegos de mesa, libros y figuras.

Tenemos la navidad prácticamente encima. El olor a turrón y las luces ya son típicas en cada rincón de la ciudad. ¿Que qué más nos trae a la cabeza estas fechas? Pues para qué vamos a engañarnos: regalos. Ya sea para hacer o que nos hagan, el romper el papel de regalo es algo casi mágico. Y como sabemos que estáis más liados que el gato, que ha tirado por décima vez el árbol, os vamos a intentar echar una mano con ideas para regalar juegos de mesa, libros y figuras.

Vamos a obviar por un momento los videojuegos, películas y similares. De eso se ocupan el resto de compañeros. Vamos a intentar ir un poco más allá, con cositas que no impliquen una tele de por medio. Veamos si nuestras ideas os valen.

Perdiendo las amistades por culpa de los dados. O las cartas. O por todo, qué más da.

Ya sea puestos hasta arriba de champán o no, lo cierto es que en compañía se disfruta un montón. Es por ello por lo que optar a un juego de mesa es pensar con cabeza. Si además lo haces con estilo, podrás al fin jubilar el parchís de hace 30 años en el que curiosamente tu tío Evaristo del pueblo siempre gana porque empieza a contar más movimientos de la cuenta.

Pero lo cierto es que el mundo de los juegos de mesa es amplio, muy amplio. Si tuviéramos que nombrar todos los que se nos ocurren nos faltaría espacio para todos ellos. Así pues, esta selección es un tanto personal.

Mi objetivo: que la sangre corra

Sí, somos crueles y nos gusta ver el mundo arder. Nos gusta regodearnos en el sufrimiento cuando las cartas no acompañan al prójimo. O maldecir a alguna deidad nórdica por no tener una buena mano. Da igual que sean unos expertos en esto de los juegos de mesa o unos novatos: vamos a fastidiarlos igual.

Por ello, títulos como Exploding Kittens os van a encantar, siendo divertido, rápido y fácil de aprender. ¿Que queréis algo con un poco más de chicha? Pues el clásico Munchkin puede hacer las delicias de toda clase de jugadores, aunque este es más pausadito.

Aunque si queréis rizar más el rizo, Mascarade va como anillo al dedo. Lo peor que puede pasar aquí es que os fastidiéis a vosotros mismos en extremo. Pero una buena dosis de locura nunca está de más.

La transformación de un juegovídeo

Bueno, puede que muchos lo que queráis es jugar a un videojuego sin estar con un videojuego. Esto hará que os sintáis tranquilos sin que los familiares digan que “estáis enviciaos”. Así se matan dos pájaros de un tiro. Aunque los basados en juegos de consolas no son precisamente baratos.

Cosas de las licencias y todo eso, suponemos, pero vamos al lío. Entre las cosas tan interesantes que podemos encontrar destacamos tres. Primeramente, This War of Mine. Si el juego de recursos ya era genial, ahora lo sigue siendo, con toda la crudeza del título original.

Tras ello, nos vamos a mundos más fantásticos, pero también con una atmósfera tétrica y decadente. Y es que el juego de mesa de Fallout y el de Darks Souls ofrecen mucha chicha, pero no se nos olvida el mundo en el que se construyen. Ni la pasta gansa que hay que dejarse por el segundo, claro. Con este tendríais el cielo ganado de todo fan de la franquicia.

Un tono más clásico

Vale, puede que todo lo anterior sea demasiado arriesgado. O puede que los conocidos más “puretas” pasen de cosas tan raras. La solución a eso no es la cal viva, sino darle un toque diferente a los clásicos de siempre.

Así, se puede unir la pasión por el dinero del Monopoly con cosas tan extrañas como el mundo de Super Mario o Fortnite. Aunque os recomendamos fervientemente que os ahorréis el saltar encima de la mesa gritando “Mamma mía!” cada vez que perdáis o tirarlo todo haciendo algún que otro baile.

Tirando a algo ya más estratégico, de estrujarse las neuronas, pues mirad, más clásico que el Risk no vais a encontrar nada. Aquí vamos a optar por recomendaros opciones más cinematográficas, como son las ediciones de El Señor de los Anillos, Juego de Tronos o Civil War. Seguro que con alguno aciertas.

Viajar por mil mundos sin necesidad de llevarse un tupper

Vamos a aclarar algo, antes de continuar: no todos los regalos tienen que ser para disfrutar en compañía. Algunos de ellos casarían perfectamente en la tranquilidad de Villa Soledad. Hablamos, por supuesto, de los libros. Uno de los grandes elementos para contar historias. Y como tal, merecen su huequito.

Libros basados en juegovídeos y películas

Vale, es posible que no tengáis tiempo (o ganas) de degustar una lectura densa. Pero, por contra, os gusta ver vuestra estantería bien adornadita, con calidad hecha papel repleta de datos interesantes. Entonces no lo penséis más, que tenemos cuerda para rato.

La cantidad de libros basados en videojuegos y anime es apabullante. En nuestro país, además, podemos contar con la innegable labor de la editorial Héroes de papel, encargada de traernos toda clase de artículos de esta categoría. Aunque no es la única que ofrece artículos de interés.

Para los amantes de Pokémon, por ejemplo, tenéis el maravilloso ¡Hazte con todos! El fenómeno Pokémon. Origen y evolución. Ideal para todos aquellos que quieran conocer más aún del mundo creado por Game Freak y Nintendo. De cara, además, a los juegos de la saga de Switch, lo convierten en un broche ideal.

Si queréis ahondar ya más en títulos con narrativa que tienen mucho que ofrecer, Bioshock y el alma de Estados Unidos puede ser una opción estupenda. Existe además una preciosa edición limitada, si queréis tirar la casa por la ventana. Y si nada de esto os convence, siempre podréis apostar por disfrutar de cosas como El arte de God of War

Por otra parte, si pasáis de juegos y vais directamente al séptimo arte, obras como Tú no necesitas ser un Héroe, de Evangelion, o cualquiera de los libros dedicados a títulos de Ghibli están a vuestro alcance. Además de con una preciosa encuadernación que hará ponerse verde de envidia a la enciclopedia de tu abuelo.

Fantasía de gran nivel, al alcance de la mano

Los libros de series y videojuegos están bien, sin duda. Peero hay un mundo más allá de ellos. Y como fetiche especial, quiero pararme a recomendaros algunos libros de género fantástico. Un par, para ser más exactos, que difieren en estilo enormemente, para gustos.

Podría nombrar miles, más si nos rememoramos a años ha, pero vayamos con cosas más o menos actuales. Por ejemplo, para todos aquellos amantes de la prosa densa y llena de detalles, al estilo Tolkien, pero más enfocado a historia del mundo que a descripciones de un árbol, tenemos la saga de Malaz.

Sí, a ver, estos libros llevan escribiéndose la tira, pero no fue hasta el año pasado que una editorial nacional se animó a traerlos traducidos. Es una saga bastante oscura, de atmósfera depresiva y realista, lo cuál encandila a todos aquellos que la leen. Aunque huelga decir que debido a su estilo de escritura tan densa no es apta para cualquier tipo de lector. Hay que ponerle ganas.

Un poco más ligero de leer, con una prosa sencilla, pero con inicios lentos es Brandon Sanderson. El autor estadounidense es la mar de prolífico, con decenas de libros en apenas una década. No os engaño si os digo que será uno de los grandes de la fantasía. A pesar de todo, y aunque me gustaría enormemente recomendaros su obra magna, de cara a conocerlo optaré por recomendar otros títulos.

Los libros de Nacidos de la bruma, por ejemplo, son una gran opción para comenzar. Presentan un sistema de magia único y con sentido basado en los metales. Es un gran punto de partida para aquellos que quieran introducirse en el imaginario de este autor. Que no os asusten el volumen de páginas, porque se hace entretenido.

Preparando a las nuevas generaciones

No quiero cerrar esta sección sin terminar de recomendar libros también de corte juvenil. Pero juvenil del bueno eh, que la literatura juvenil no tiene nada que envidiar a la más adulta. Aunque olvidáos de cosas como Crepúsculo o así.

Joe Abercrombie. Así sin más os lo digo. Concretamente, la trilogía de El Mar Quebrado. Tiene vikingos. Más o menos. Sólo por eso ya es de interés. Pero es que además la narrativa que tiene es atrayente, pero sólida. Así se inician nuevos jugadores de RPG, por ejemplo.

También repito nuevamente aquí a Brandon Sanderson, pero el hecho de que antes lo llamara “grande de la fantasía” no es por nada. En la narrativa juvenil es recomendadísimo Escuadrón, título que vio la luz hace nada y trata de cazas de combate. Aunque suene a ñordo, el título es fantástico, y se da aires a Cómo entrenar a tu dragón, aunque suene raro.

Del mismo autor tenemos también la trilogía de Reckoners, que encantará a los amantes de los super héroes. O no, ya que en estas novelas los héroes son los malos y tienen a todas las personas normales atemorizadas. Como dato extra diré que el protagonista es idiota, pero el resto es altamente disfrutable.

Dándole a tu casa un toque especial

Que sí que sí, que todo eso está muy bien. Pero igual no os interesa, igual lo veis demasiado genérico. Preferís optar por algo más… casero. Algo que haga pensar a todo el mundo el buen gusto que tienes. Pues para eso también tenemos algunas ideas, que hoy estamos sembrados.

Tan sembrados como los fans de Star Wars, concretamente, para aquellos que ya peinen canas. Y es que una botellita con forma de soldado imperial da un toque de caché al hogar increíble. Ya si lo llenas de licor caro, pues más aún, aunque igualmente puedes ponerle dentro ron de 3 euros del súper y que nadie se de cuenta, vuestra labia ahí es la clave para salir al paso.

Pero si lo que de verdad queréis es quedar como unos dandis en cualquier momento, la clave es un sello lacado. Imaginad que tenéis que mandar un christmas a vuestra familia, o que tenéis que firmar un impreso en el trabajo. De repente ¡pam! sacáis vuestro sello de Slytherin, un mechero y lo marcáis ahí. Os ganaréis el respeto de todos salvo que sean asquerosos sangre sucia. Vale, sí, que hay de las otras casas, pero todos sabemos la que mola realmente.

¿Buscáis, sin embargo, darle un toque de luz a vuestra oscura fortaleza? Pues se puede, y sin recurrir a lámparas noñas que no tienen ninguna gracia. Casi mejor poner velas que sufrir más con esas lámparas. Pero como no queremos que acabéis prendiéndole fuego a la casa, os recordamos que las lámparas temáticas existen.

Alumbrar alumbrarán lo justo, pero oye, te libras del olor a chamusquina y del coco, que con Batman, Link o un fantasmita de Pac-Man protegiendo la habitación, no hay nada que temer. Que no se diga que no nos preocupamos por vuestra seguridad.

Por último, pero no por ello menos importante, vams a hablar de las primeras impresiones. Estas son clave, queramos o no. Así que más vale que ya de buenas a primeras las visitas de casa sepan lo que se van a encontrar al entrar en vuestra morada. ¿Y cuál es la mejor forma para ello? Pues con felpudos. No les hace falta presentación, hablan por sí solos.

Es el hombre araña Spider-Man, hace lo que una araña y mucho más

Sí, los superhéroes son un clásico en lo que a regalos se refiere. Sin embargo, teniendo en cuenta que en escasas semanas vamos a ver cómo se estrena Spider-Man: Un nuevo universo, no es de extrañar que el hombre araña vaya a ocupar todas las miradas.

Y como se prevé un aumento exponencial de sus productos, como pasa siempre tras un estreno, lo mejor es que vayáis preparados de cara a este personaje antes de que los precios se empiecen a disparar. O peor, que os veáis como Swhacherneger o como se escriba sin un Turbo Man para Navidad. Por eso le hemos querido dedicar un espacio reservado.

Así pues, podemos empezar con cosas simples, como un clásico Funko Pop. Son baratuelos y siempre quedan bien en la estantería (si te gustan, claro está, porque yo los odio. Malditos y horribles funkos). Una buena idea para ir abriendo boca.

Si, por el contrario, sois más de cosas más detalladas, también hay un amplio catálogo de figuras que harán las delicias de cualquiera. Sin embargo, hemos querido remarcar dos de ellas. Porque parecen molonas y no se van de precio hasta lo estratosférico. Por un lado, tenemos una figura de acción to guapa de estilo clásico que puedes poner en cualquier lugar y quedar como un señor por menos de cuarenta euros.

Por otro, tenemos algo de ya más calidad, y es que lo que ofrece Kotobukiya no es moco de pavo. Nunca. Jamás. Y es que la figura de Spider-Man con el estilo de Miles Morales, con colores invertidos es absolutamente maravillosa. Creednos, esta va a ponerse por las nubes así que más vale que le echéis un buen vistazo, porque dan ganas de tener diecisiete de ellas.

Aunque mmm… igual nos hemos ido un poco de precio de repente. Si queréis mirar un poco más por vuestro bolsillo tal vez una hucha sea lo adecuado. No, no es broma. Si con la pose que tiene parece que hasta te vaya a meter una paliza por coger dinero. Mejor forma de ahorrar no se nos ocurre.

Para ir cerrando este apartado, que ya está durando más que si tuviéramos ocho patas, pasemos a la sección de lo mono. Porque un héroe también puede ser cuqui. Tan cuqui como otra figura de Spider-Man, esta vez en versión mini que da un toque de adorabilidad instantáneamente al verlo. O, quizás lo más recurrente sea un Spiderpeluche. Dormir abrazado a la parte más tierna del hombre araña es un indispensable. No lo decimos nosotros, lo dice nuestro médico.

 

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