Eventos - RetroMadrid 2012: nostalgia de un puñado de bits

Este fin de semana se ha celebrado en Madrid una nueva edición de la feria retro más importante de nuestro país, todo un evento lleno de frikadas del quince que tanto nos apasionan. Por supuesto no estamos hablando de I Love Retro, que casualmente se celebró el mismo fin de semana en la misma ciudad, si no de RetroMadrid 2012, la feria de la informática y del videojuego clásico.

Durante los tres días se organizaron diferentes actos divididos en dos salones de la Nave 16 de Centro Cultural El Matadero en la capital de España. Todos y cada uno de ellos obviando que el siglo XXI haya llegado en algún momento.

La grandiosa inauguración ofrecida el viernes no pudo más que denotar que se iba a tratar de un fin de semana especial a aquel que esté enamorado de los videojuegos en general, independientemente de la edad que tenga.

El concierto de Camerata Musicalis y la actuación de 4DBoy elevaron el listón muy alto para todos los actos que se iban a llevar a cabo a lo largo de los dos días posteriores. La orquesta Camerata Musicalis ofreció un recital llevando a cabo versiones orquestales de los videojuegos Super Mario Bros, The Legend of Zelda, Tetris o Titanic -Topo Soft, 1988- cuya música original fue compuesta por el mítico Cesar Astudillo aká Gominolas. 4DBoy, sin embargo, realizan música conocida como chiptunes -compuesta en tiempo real por el chip de sonido de una consola- alejada totalmente del sonido melódico de una orquesta de instrumentos, mezclada con una base hardcore bastante cañera a la que los incondicionales de este tipo de música -en los que me incluyo- entusiasmó de sobre manera. Las dos versiones de Tetris fueron grandiosas, cada una en su estilo.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=A4mA_3qWRVM[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=wgnkxRYAxMY[/youtube]

El sábado por la mañana, pocos minutos después de las 11:00, se abrieron las puertas para el evento en general. Una enorme expectación habitaba los aledaños de la nave observando, mientras se procedía a la apertura, como en la nave de al lado entraban y salían sin cesar personas cargadas con su bicicleta que pasaban de mostrar formas clásicas a vehículos totalmente extraños alejados del convencionalismo acostumbrado.

Una vez dentro se podía contemplar el enorme esfuerzo realizado por la organización. Desde un pequeño museo con máquinas totalmente sorprendentes traídas de multitud de sitios, hasta las consolas y ordenadores más recordados pasando por algo más “actual” como la Dreamcast de SEGA.

Dejando atrás el museo pasábamos a contemplar esas máquinas en acción pudiendo observar la fuerza que aún desprenden. Podíamos rejugar a La Abadía del Crimen, así como pegar tiros con las dos versiones de NarcoPolice -el clásico y el nuevo remake-. Teníamos la zona Tetris donde una marabunta de versiones del popular puzzle se apilaban como si del propio juego se tratase y una pila de máquinas recreativas ejecutando los emuladores más conocidos e incluso corriendo hardware como las que lo hacían con las placas de SNK.

El merchandising estaba muy presente en RetroMadrid, lógicamente al final esto es un negocio. Un rastrillo de videojuegos y consolas daban saltos y gritaban “cómprame a mi” según pasabas por su alrededor; aparte de camisetas, muñecos, láminas enmarcadas, pulseras, colgantes y un sinfín de productos relacionados con el videojuego retro.

La pega es que todo este espectáculo sólo duró el mismo sábado ya que el domingo apenas quedaban unos pocos puestos con alguno que otro producto a la venta y ninguno de los ordenadores y consolas que estaban a disposición del público el día anterior lo estaban para jugar. Habían desmantelado prácticamente el evento.

Pero RetroMadrid no sólo es exposición y videojuegos, también es historia y testimonios. Por ello, nos tenían preparado una serie de mesas redondas y conferencias de un nivel que pocas veces de podrá superar -aunque si igualar-.

El sábado Carlos Galucci inició los actos con la charla sobre NarcoPolice, uno de los videojuegos más ambiciosos del software patrio, aunque fue desarrollado en Uruguay. Sobre esto giraba la exposición, de como en una época donde Internet no existía y las comunicaciones eran pocas y caras, sobre todo entre dos países tan lejanos como España y Uruguay, se pudo realizar un proyecto como el iniciado por Dinamic y Iron Byte. Unas pocas llamadas telefónicas de corta duración y el envío mensual de un disquete fue suficiente para que NarcoPolice saliera a la venta.

Por la tarde, John Tones, integrante de Games™ donde se encarga de la sección retro  y creador del blog Mondo Pixel, nos ofreció una interesante charla sobre si la moda de lo retro es exactamente eso, una moda, o implica algo más. Después de varios puntos y su polémica crítica sobre Heavy Rain y Batman de Nolan, queda claro que es un negocio, donde se apela a la lagrima fácil producida por la nostalgia.

La siguiente conferencia fue impartida de forma magistral por Jesús Fabre estrenando ante una sala abarrotada el cuarto episodio del estupendo documental The Gamer Inside, un proyecto que empezó como memoria histórica de las primeras generaciones de videojuegos y del que se convertirá, sin duda, en una enorme enciclopedia audiovisual sobre la industria.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=TsWgJmhF2gc[/youtube]

Quien tenga unos años se acordará de lo que voy a hablar ahora. Hubo un programa de radio, antes de que los programas de radio online estuvieran pensados, que trajo una nueva forma de información sobre videojuegos. Lo raro es que este programa saliera de los micrófonos de los 40 Principales, emisora eminentemente musical, donde Game 40 fue creado para “rellenar una hora perdida de la radio” como el propio Guillem Caballé afirmó en la mesa redonda más divertida que tuvo lugar en RetroMadrid. Gracias a los conductores de Game 40 -el propio Caballé y Manuel Martín-Vilvadi– por traernos al Monstruo de la Última Pantalla, a los Pin y Pon o a los premios Marcianitos de Oro y hacernos vivir lo que ahora muchos intentamos imitar. Aquí tenéis la charla completa de estos cracks de la radio.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=faB5R3P2r64[/youtube]

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=xtWDzxEf-FE[/youtube]

Nos encontramos ya en el domingo, último día de la feria y, como ya he comentado, día exclusivo para realizar compras de última hora ya que de jugar nada de nada. Como gran recompensa por la falta de joysticks que toquetear teníamos al gran Alfonso Azpiri firmando su portafolios en el salón, todo un privilegio de uno de los dibujantes más carismático que ha dado este país.

No obstante, no era únicamente Azpiri la gran atracción del domingo. Quedaba por realizarse la conferencia estrella de RetroMadrid. Esta era la presentación de Ocho Quilates, libro que repasará -en unas pocas semanas cuando esté a la venta- la época dorada del software español centrándose en los testimonios de los principales responsables de ella. Jaume Esteve, responsable de contenidos de Marca Player, es el autor de la obra, la cual podremos calificar como nuestra Biblia particular.

Jaume, aparte de hablar de su libro, quiso que fueran los propios protagonistas los que nos dijeran que podremos encontrar en él y se rodeó de varios de los apóstoles de la programación en 8 bits: Carlos Suarez (Ópera), Fernando Rada (Zigurat), Rafael Gómez (Topo) y Víctor Ruiz (Dinamic). A nivel personal es difícil no sentirse emocionado al estar delante de tanto genio y poder escuchar los pormenores que surgieron en aquella época, así como lo que están realizando en la actualidad. La mayoría sigue de cierta manera en el mundillo, como Fernando que calificó al desarrollo de iOS/Android como “el nuevo Spectrum“.

Con este lujazo se cerró una nueva edición de RetroMadrid, una por la que han pasado casi 5.000 personas demostrando que el retro no sólo está de moda, si no que engancha de verdad, y este tipo de eventos así nos lo dicen. Fueron tres días en que los padres volvieron a ser hijos y los hijos conocieron un poco mejor a sus padres.