Reviviendo viejas sagas ¿Acierto o cagada?

El RetroSíndrome fue uno de los artículos más certeros que se publicaron en esta casa, y las grandes compañías son sin duda buenas conocedoras de este sentir entre patente entre gran número de jugadores. Si hubiese que buscar las casusas de esa mirada nostálgica al pasado que nos embarga, sin duda las encontraríamos en el presente, un presente que goza de grandes juegos, pero también de fórmulas tan repetitivas y reiterativas que se queman antes de lograr su completo desarrollo. Son tantos y tantos los juegos que salen hoy día que por fuerza son terminan siendo similares entre sí. No nos engañemos, si a diario comes langosta, aunque fuese tu plato favorito terminas por cansarte.

De cualquier manera no es propósito de estas líneas analizar las causas del incurable RetroSíndrome, sino ver como las grandes empresas hacen negocio del mismo.

De primeras a todos se nos vienen a la cabeza las plataformas de descarga digital. Es muy cuestionable que Nintendo nos haga pagar 6 euros por un Mario Land sin nada nuevo, que MS nos cobre el primer Duke Nukem a 800 MS Points y así un largo etcétera, pero sin dudar la Consola Virtual, el Live y PSN están dando la oportunidad a muchos imberbes y otros no tan jovenzuelos de acercarse a los antepasados de los actuales videojuegos.

La controversia surge en la resurrección de viejos nombres. Hace nada podíamos leer esta noticia. Parece ser que EA está muy contenta con el trabajo desempeñado en Syndicate y por ello volverán a traer a la actualidad viejos nombres (ahora es cuando los infectados de RetroSindrome comenzáis a llorar).

Si, como tantas veces miramos al cine, los remakes de grandes clásicos suelen terminar en grandes mierdas, por ejemplo se me viene a la cabeza la terrible versión de Psicosis de Gus Van Sant en 1998. Un guion pixel perfect con lo que nos mostraba Hitchcock, pero un resultado infame. Si miramos a la televisión y recordamos al reciente Resines en Cheers, tendréis que ir al baño porque os estaréis meando de la risa.

¿Qué sucede en los videojuegos? Pues de todo, hay sagas que se dejan durante un tiempo, se retoman y el resultado es espectacular. En este revolucionario arte son maestros los chicos de Retro Studios. Nunca olvidaré la cara de gilipollas que se me quedó cuando enchufé por primera vez al televisor Metroid Prime. Lo que este estudio logró con la franquicia de Aran podríamos verlo como un golpe de suerte, pero la suerte se desvanece para convertirse en talento cuando vemos lo que logran con Donkey Kong Country años después.

Otro ejemplo lo encontramos en Deus Ex: Human Revolution. En este caso la situación parecía mucho menos esperanzadora. Mucho habían cambiado las personas detrás de Deus y muy pocos confiaron en que pudiera salir algo digno de esta última entrega. Para sorpresa de todos resultó un juego increíble. Esto solo son un par de ejemplos de sagas a las que les ha ido bien su recuperación a la actualidad, pero el mundo ni mucho menos es color de rosa y los despropósitos han hecho acto de presencia de manera constante.

Bionic Comando (2006). Capcom prometió el oro y el moro con este reboot y fue seguramente la mayor decepción de la generación. Otro grandísimo y evidente fracaso fue el ya mentado Syndicate. Convertir la obra maestra de Molyneux en un shooter es cuanto menos arriesgado, pero hacerlo así de mal resulta hasta difícil. Luce un mísero 69 en Metacritic, y seguro que si en lugar de Syndicate, se llamara “Shooter Indeterminado” firmado por “Compañía Soviética Random”, la nota sería mucho más justa.

Pero… redoble de tambores porque llega el reboot más doloroso. Ese que logra despertarnos por las noches entre sudores fríos. Ese es Front Mission Evolved ¿por qué haces esto Square-Enix? ¿Qué necesidad tienes? Una compañía como Square que (mal) gana millones a base de Final Fantasy ¿qué necesidad tiene de retomar  una de las franquicias de rol táctico más valoradas y perpetrar esta infamia?. Hay cosas muy difíciles de entender, la verdad.

A la vista de estos ejemplos surge una pregunta capital. ¿Merece la pena traer a la actualidad sagas clásicas? Sopesando las grandes obras maestras y los terribles experimentos yo me quedo con el sí. Sé que hay ciertas compañías que si hacen esto va a ser un despropósito, vosotros también lo sabéis, pero ¿os imagináis lo que nos hubiésemos perdido si Retro Studios nunca hubiese hecho Metroid Prime?