Screamride - Análisis Xbox One

Screamride llega a las consolas de Microsoft (Xbox One y Xbox 360) dispuesto a retar a la imaginación y capacidades de construcción de montañas rusas que todo jugador tiene (y muchos no saben), dotando al usuario de un muy amplio abanico de posibilidades. Desde Redmond se quiso un estudio con experiencia en al materia, por lo que la responsabilidad recayó en Frontier Developments, encargados de RollerCoaster Tycoon.

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Lo primero que nos llama la atención en Screamride es que el componente de gestión empresarial desaparece. No tendremos que vérnoslas con atracciones que se estropean, empleados vagos y clientes que tiran la basura al suelo teniendo una papelera a tres pasos. Por lo que aquel que esté buscando una experiencia del estilo de Theme Park no se va a ver satisfecho en Screamride. El propósito del juego es crear la mayor y más alucinante montaña rusa, olvidándonos del dinero.

Aunque la idea pueda parecer simple, basta con empezar a construir para ver que dominar las obras que construyamos nos costará horas de frustración e intentos. El Modo Carrera nos obliga a realizar una serie de construcciones en diversos escenarios. Las montañas rusas deben cumplir una serie de requisitos para poder avanzar,por lo que hay que analizar profundamente el escenario y decidir como encauzamos el recorrido. No solo hay que colocar metros y metros de carriles, es preciso tener en cuenta la física y hasta que punto podemos arriesgar en una curva evitando que el vehículo caiga. Otros encargos se centrarán en destruir edificaciones, para lo que contaremos con la ayuda de explosivos, pero será nuestra pericia la que haga que todo funcione.

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Para perfeccionar nuestra técnica disponemos de un genial Modo Libre. Es sin duda donde más tiempo pasaremos ya que se nos permite construir lo que se nos pase por la cabeza en los mismo escenarios del modo carrera. El modo libre se puede aprovechar para hacer pruebas o simplemente divertirse construyendo la mayor bizarrada que se nos pase por la cabeza (respetando el límite de objetos en pantalla). A nuestra disposición tendremos el mismo menú de construcción, donde podremos hacer uso casi infinito de las mejoras que vayamos desbloqueando en el modo carrera.

Ante una propuesta tan simple, Frontier Developments ha potenciado dos aspectos clave: el editor de construcción y el simulador de pruebas. En lo que se refiere al primero, se ha hecho un gran trabajo. No se trata solo de un gran abanico de raíles (cada uno con sus peculiaridades), sino que su construcción es increíblemente sencilla. Al ubicar los primeros metro de metal, el juego nos permite elegir la dirección del siguiente tramo con un simple movimiento de stick, con los gatillos elegimos los grados de giro que queremos, con el pad seleccionamos qué tipo de material queremos, y ya tenemos un tramo a nuestro gusto. Crear maravillas llenas de escaleras de caracol, caídas en picado y saltos kilométricos es intuitivo y sencillo. El editor de construcciones está adaptado de una manera fantástica al mando de la consola. Es imposible perderse.

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Una vez tenemos nuestro  monstruo de metal y clavos terminado, es hora de probarlo. Para ello nos montamos en el vehículo y cruzamos los dedos para no salir despedidos en la primera curva. Lejos de ser un mero espectador, podemos acelerar y frenar cuando queramos, corriendo el riesgo de perder emoción, pero ganando en seguridad. Salvando las distancias con una montaña rusa real, el simulador de Screamride nos ha llegado a dar cierto vértigo en algunos tramos, prueba suficiente para certificar el gran trabajo en este aspecto. Para ganar en sensaciones, recomendamos jugar en una pantalla grande.

Gráficamente Screamride presenta un aspecto pulido, bien acabado y bonito. Los escenarios juegan con los amaneceres y atardeceres, y el aspecto no se pierde en el simulador de pruebas, donde se nos mete de lleno en la acción. Musicalmente el juego cuenta con unos temas profundos y agradables al oído, lejos de cualquier música simple que pudiésemos esperar.

En conclusión, Screamride es un juego muy simple con un propósito claro: construir la mejor, más grande, y más segura montaña rusa que se haya visto jamás en el panorama videojueguil. Para ello, Frontier Developments ha potenciado dos aspectos clave, el editor y el simulador de pruebas. Con unos gráficos de nivel y un sonido que cumple sin pretensiones, Screamride hará las delicias de todo aquel interesado en construir este tipo de atracciones, y se quedó con las ganas en juegos del pasado que primaban la gestión financiera. Screamride permite dejar volar la imaginación y construir casi cualquier recorrido sobre raíles imaginable. Un simulador divertido desde el primer minuto.

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Screamride - Análisis Xbox One
Screamride tiene como pilares su editor y su simulador, y se vale de ambos en sus dos modos de juego. Gráficamente con mucho nivel y musicalmente variado, Screamride es un simulador divertido sin pretensiones.
Posibilidades de creación casi infinitasEscenarios variadosEl modo prueba nos sumerge de lleno en la atracción
RollerCoaster TycoonTheme ParkTheme Hospital
7.5Nota Final
Gráficos9
Sonido7
Jugabilidad8
Modos de juego6
Puntuación de los lectores 2 Votos
7.8