Se esclarecen los detalles sobre los problemas de OnLive

Hace unos días os informábamos de los graves problemas económicos que estaba atravesando OnLive. A pesar de la alerta, los mismos directivos del servicio quisieron calmar a sus usuarios afirmando que todo continuará sin interrupciones durante la transición de la empresa a un nuevo propietario.

Ahora, a través de un nuevo comunicado, se ha confirmado que una filial de la firma de inversores Lauder Partners ha creado una nueva compañía y comprado todas la acciones de OnLive, que incluyen tecnología, patentes, marcas comerciales y propiedad intelectual. Aunque, eso sí, seguirá manteniendo su nombre y con nuevos anuncios de productos en los próximos meses. Hasta ahora, los motivos de la absorción no estaban del todo claros, basándose en una mera cuestión económica. Sin embargo, se ha revelado que la situación se deriva de los altos gastos generales a los que hacer frente,  provocados por miles de servidores costosos y menos de 2000 usuarios simultáneos en hora punta trayendo ingresos.

La junta de directivos de OnLive, Inc. , frente a las difíciles decisiones financieras de la marca, determinó que la mejor decisión era una reestructuración en virtud de una cesión en el beneficio de acreedores“, aseguró la compañía. OnLive actualmente cuenta con 2,5 millones de suscriptores, con una base de más de 1,5 millones suscriptores con sesiones que se ejecutan durante horas. Algo en lo que la propia compañía confía, y que podría peligrar ante los nuevos cambios. “La base de usuarios está creciendo rápidamente con la versión de OnLive en los dispositivos anunciados recientemente y en televisores de los principales fabricantes“, dijo. “Esperamos que este crecimiento continúe en virtud de la nueva compañía.”

Sin embargo, y aunque se está intentando que la transición de una compañía a otra sea lo menos dolorosa posible de cara a los usuarios, es obvio que afectará a los suscriptores que han depositado su dinero y confianza en el servicio. Una situación que ha manchado la imagen de la marca y por desgracia, repercutirá negativamente en la confianza de los consumidores.